CONTACTO DE SIXTO PAZ CON LOS GUIAS DE GANIMEDES AÑOS 86-87 - Foro
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    CONTACTO DE SIXTO PAZ CON LOS GUIAS DE GANIMEDES AÑOS 86-87
    bookFecha: Miércoles, 2012-11-28, 4:40 AM | Mensaje # 1
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    Extraido de:http://eruizf.com/biblioteca/esotericos/asociacion_adonai/asociacion_adonai_02.pdf

    De la revista ADONAY:
    CONTACTO DE SIXTO PAZ CON
    LOS GUIAS DE GANIMEDES, AÑO 86-87
    (PARTE 1)




    CONTACTO EXTRATERRESTRE

    De nuevo tenemos la satiSiacción de referir en nuestro Boletín otra experiencia vivida por nuestro querido hermano Sixto Paz. Fieles a la promesa que un día le hiciéramos, transcribimos
    integramente el contenido de la misma. Gracias Sixto.
    Informe de las salidas a Santo Domingo de los Olleros comprendidas entre el 26.12.86, 5.1.87 y
    31.1.87.

    ..."Habrá otra oportunidad posterior en que no solo te quedarás más de una hora con nosotros, sino que nos acompañarás a Morlen. Hay un anciano de los doce que desea hablar contigo. Tú sabes quién es él, además conocerás las ciudades colonia donde viven muchos terrestres, pronto llegará esa oportunidad. Prepárate siempre y prepara en cada lugar a algunos hermanos de los más comprometidos, que es necesario comunicarles a cada uno cosas importantes."
    Eran las 9.30 p.m. del día 23 de diciembre de 1986 y aún seguían llegando las personas a la casa de la familia Santos, en el distrito de San Borja. En vez de la acostumbrada reunión de los días Martes, habría de efectuarse aquella noche un agasajo a los hermanos del grupo de egresados que allí mismo se reúnen.
    Aprovechando de la masiva asistencia de personas, se realizó la práctica acostumbrada de relajación y meditación, creándose con ello las condiciones para la recepción de comunicación, en la cual se recibió lo siguiente:
    Si, estamos con ustedes.
    Lo que en el tiempo fue señalado, llega el momento que sea dado y vivido. Podrás ir acompañado por no más de seis personas, pero la experiencia tú bien sabes cuál es, y qué requiere de tí. No pierdas tiempo y aprovecha del Viernes que viene, tarde en la noche, como fue en el principio de este año vuestro, así -mismo será. no teas, estarás preparado y todo se dará como deba ser.
    Con amor Sampiac y Oxalc.

    Toma conciencia de la Misión y de tu labor en este tiempo. para que RAMA vibre y se realice. Acelera lo que tienes inconcluso.
    A partir de ese momento, me quedé pensando en cómo la invitación de los guías era la continuación de aquella otra de Abril, en la que habían quedado muchas cosas pendientes. Se actualizaba entonces el ofrecimiento de los Hermanos Mayores y había que crear las condiciones para estar allí, en el lugar. No leí el mensaje en aquella ocasión, considerando que era preferible no crear expectativas entre los hermanos, en lo que se refería a quiénes me acompañarían.
    Con mi esposa Marina, conversamos lo que significaba dicha invitación; estar allí con los maestros y guías, con aquellos hermanos que durante tantos años toleran nuestra necedad y falta de fe. Podría recorrer fuera de nuestro planeta distancias enormes por el espacio insondable, desplazándome físicamente hasta el coloso planeta gigante de nuestro Sistema Solar. Viajaría invitado por ellos, donde pocos hombres de la presente humanidad como fueron Enoc y Elías, llegaron.
    En casa nos angustiaba la posibilidad que de repente los Hermanos Mayores consideraran la necesidad de que pasase con ellos un tiempo más prolongado del que nos imaginábamos, por ello fueron varias noches en vela las que le produje a Marinita. Aunque ella me repitió que hiciera lo que debía. A lo cual le tranquilizaba asegurándole que los gulas jamás nos separarían, aún cuando de ello dependiese mucho de esta Misión.
    Volviendo a las reflexiones, debía procurar que no más de seis personas me acompañasen como testigos a la experiencia, para que así fuesen ellos los que corroborasen cuanto habría de ocurrir. Su testimonio posterior para la mejor evaluación del proceso de la Misión requería también de una adecuada selección entre todos los hermanos, o dejar que la intuición y las circunstancias precisaran a éstos.
    No tuve que hacer mayor esfuerzo para hallar a los acompañantes, ya que por sí solos fueron apareciendo quienes sin conocer de la existencia de la cita, se ofrecieron a participar de una próxima salida, fuera donde fuera y en la fecha que dieran.
    A estas personas no les informé de inmediato de los planes de los gulas, al contrario dejé que pasaran dos días para evaluarlos, usando de la intuición. Así fue como les precisé a los hermanos Jorge y Julio Anaya, esforzados editores y realizadores del semanario RAMA "Auron", que cumple magníficamente la difícil pero encomiable labor de integración, para que fuesen ellos dos, parte de aquellos seis integrantes del grupo de apoyo para la salida del 26 por la noche. Les cité para reunirnos en la puerta del local de la cisión en el Jr. Junin 121-Magdalena (Av. Brasil, 3330), el Viernes a las 7,30 p.m.
    El mismo día de Navidad me llamaron por teléfono a casa los hermanos Carlos de la Torre, coordinador de RAMA Puerto Rico que se encontraba en Lima; al igual que Ernesto Carhuaz, de RAMA Talara; y ambos me pidieron por separado que les tomara en cuenta para una próxima salida, la misma que les comuniqué luego, contando con su concurso al instante.
    El mismo día de la salida le confirmé al hermano Hector Boceta, del grupo de egresados de San Borja, de su participación en la salida así como lo hice con Willy López, miembro del Consejo de Tierra, quien era el único que siendo tomado desprevenido respondió con el mejor ejemplo de disposición y entrega a la Misión.
    LLegué al local RAMA a las 7.10 p.m. y me encontré con dos personas del grupo de egresados de la Brasil, que por no saber nada del mensaje por mí recibido, se extrañaron de nuestra presencia allí y se sorprendieron de la existencia de una salida. De inmediato se nos unieron los hermanos Carlos de la Torre y Ernesto Carhuaz, luego a los cinco minutos llegó Willy López muy animado. Fuimos entonces recibidos en el local por la hermana Consuelo de Concha, quien es dueña de casa, y ella nos refirió de un sueño que había tenido la noche anterior, en la que nos veía en una importante salida por la cual habla sentido una profunda emoción. Nos miramos unos a otros reconociendo aquello una coincidente señal de la trascendencia de la reunión. Llegó en aquel instante Héctor Boceta con su propia movilidad, ofreciéndola generosamente para utilizarla en la salida, aún cuando desde un principio hablamos dispuesto que del local nos iríamos al centro de Lima, para abordar un autobús que nos lleve a Chilca.
    Como haciendo tiempo hasta las 8 p.m. para que llegasen los hermanos Anaya, que inexplicablemente no se habían presentado, Willy enseñó a Héctor un folleto de Misión RAMA editado en España por la Asociación Adonai para la Fraternidad Cósmica, en base a una entrevista que me hicieron en Desojo-Navarra en el mes de Agosto cuando visité España; mientras esto ocurría le facilité a Carlos los últimos boletines informativos RAMA.
    Pasadas las 8 p.m. y no pudiendo aguardar más para partir, llamé la intención de los demás para marchar, quedando al margen de la experiencia los hermanos Jorge y Julio. Subimos ya en el automóvil, partimos con rumbo a Chilca; y desde el mismo instante en que doblamos la esquina hacia la avenida Brasil, tanto Héctor como yo fuimos presa de una fuerte presión en la cabeza, algo muy parecido a lo que ya había sentido antes en salidas anteriores tan importantes como la del 18 de Abril. E1 dolor de cabeza iba en aumento en la medida que el auto se deslizaba por la carretera. Como para compensar la importancia y la trascendencia positiva de la reunión a la que acudíamos, tuvimos un contratiempo con un neumático, quedando el auto sospechosamente detenido a la puerta de una reencauchadora de llantas, que justamente estaba cerrando por lo avanzado de la noche. Pero aún así, nos atendieron y en breves instantes nos hallábamos nuevamente en camino.
    Las pequeñas o grandes dificultades nos recuerdan que no por estar en este camino, dejamos de ser probados, al contrario nos debe permitir enfrentar las pruebas de una mejor manera debido a que estamos conscientes de las leyes que todo lo regulan. Y esta era una pequeña traba como tener presente aquello de "a toda fuerza se le opone otra contraria de igual intensidad"; por ello, que no nos falte la fe, que es con lo que tenemos que combatir la adversidad.
    Llegamos a las afueras de Chilca en medio de la oscuridad impenetrable de la noche, tomando de inmediato el desvío que nos alejaría de la carretera Panamericana Sur que es la vía principal. El caminito no pasaba de ser una simple huella de tierra y arena, que se habría paso por el accidentado valle entre rocosas quebradas deshabitadas.
    En la penumbra del paisaje, resaltaban las luces de las pocas granjas avícolas adyacentes al camino. Rápidamente dejaríamos atrás los últimos resagos de la civilización, para internarnos en un ambiente que de primera impresión resultaba tenebroso, con un cielo tapado del grueso manto de nubes bajas que caracteriza la costa peruana. Pero he aquí lo extraño, en la medida en que avanzábamos el cielo se iba despejando sobre nosotros, dejando entrever un cielo claro estrellado.
    Al fondo de la quebrada conocida, podía apreciarse una nube oscura de forma rectangular inclinada sobre un cerro. Fue entonces cuando dejamos el carro de Héctor, pues ya no podía avanzar por la polvorienta senda donde las llantas se hundían; en este momento se acentuó aquello que ya veníamos percibiendo a lo largo del camino y era un intenso perfume de flores, como de rosas.
    Con las mochilas al hombro, y sobre nuestras espaldas, iniciamos la caminata; mientras conversaba con Willy acerca de la credibilidad de la experiencia anterior, del 18 de Abril, a la que muchos habían desmerecido sólo porque no estuvieron considerados como testigos y otros si lo fueron, y ciertamente todo ello entristecía, pues aún no se había superado la etapa del egoísmo en la envidia, la soberbia y el orgullo. En aquel momento los gulas hicieron llegar su opinión con su manifiesta presencia. Una gran estrella que había sido entre las primeras en asomar entre las nubes, comenzó a moverse en zig-zag y luego ésta como pelota de ping-pong, bajá hasta ingresar a la nube rectangular que cada vez se hacia más consistente. Comentamos aquello como la mejor señal que los Hermanos Mayores hablan dispuesto todos los detalles de la reunión, por lo que era evidente que se nos había estado esperando. Estos pensamientos estremecieron a más de uno aquella singular noche, donde cada paso entre las piedras y la tierra reseca, nos acercaba a un encuentro con nosotros mismos y con el compromiso de siglos.
    Nos reunimos en la explanada que nos sirvió de concentración para la cita de coordinadores del mes de Agosto y para el contacto físico de Abril. Allí nos sentamos todos e hicimos una meditación, al cabo de la cual me aparté del grupo para avanzar por la quebrada hasta la parte más alta, desde donde veía que aumentaban los resplandores de detrás de la colina.
    Mantenía la emoción del acontecimiento, pero me preocupaba la situación actual de la Misión, que en muchos lugares y corazones reflejaba la ausencia de amor, sumada a la gran contradicción de la falta de dialogo e integración entre los hermanos. Aún recordaba las palabras de Oxalc cuando decía: '...Procura asumir tu rol comprometido, la dirección y mejor gobierno de los grupos...'
    Me sacaron de mis pensamientos dos caneplas o cámaras de televisión controladas a distancia desde una nave. Una de ellas se hallaba al lado derecho sobre la colina, y otra, pasó rápidamente cerca de mí por el lado izquierdo temo invitándome a acercarme e rodeándome para que no me marchase. Pero me hallaba dispuesto a enfrentar la experiencia de aquella noche.
    Llegué al lugar dispuesto y de entre las distantes nubes salió una gran nave, en cuya panza habla como una enorme espiral azul brillante, y en los bordes aparecían grandes esferas naranjas. Se inclinó de lado mostrando su base enfrente mío. Fue allí cuando me dijeron que me aguardaban, y que para ellos estaba preparado para la experiencia; sin embargo me permití, con mucho respeto, decirles que no... Les dije que aún no, y esto porque consideraba que quizás la Misión, es decir los grupos que la constituyen, no estaban listos como para saber asimilar y valorar lo que se les tiene dispuesto a todos. Es lamentable, pero al querer mantener un número grande de miembros, en vez de ganar fuerza e integración, por el contrario se diluye el resultado de la preparación, ya que la entrega total se encuentra en pocos hermanos. Y es que el amor no es apego, ni menos procurar conformar a las personas. La base espiritual de la Misión compromete y exige, no procura agradar ni satisfacer intereses particulares.

    Eran las 12.30 de la noche cuando escuché de los guías después de un largo silencio, procedente de la nave un ruido, y luego aquella voz que sabía venía del guía Sampiac, que decía: 'Te comprendemos y respetamos tu decisión. Debes venir tú solo la próxima vez y deberá ser pronto'... Un gran estruendo se produjo, y el gigantesco objeto marchó por en medio de las nubes, actuando sobre ellas como una gran aspiradora, creando un tenebroso remolino. Ya no tenía que seguir allí, así que me retiré meditando cuanto había ocurrido, y sobre todo mi decisión después de dos largas horas frente a ellos y a mí mismo.
    Fue tranquilo pero triste el regreso, volteando de vez en cuando la mirada hacia el lugar del contacto, y sintiendo todo el peso de trece años de misionar. El cielo se cerró entonces, abriéndose intermitentemente, dejando ver las estrellas, cuando ya éstas debían de haberse ocultado definitivamente.
    Reunido ya con los hermanos que habían apoyado el trabajo, recibimos comunicación de los guías, en la que ellos precisaron su posición frente a la importancia de cuanto allí había ocurrido y también frente a lo que había dejado de pasar. Decía el mensaje: 'Fuisteis reunidos a compartir una experiencia que enriquece pues la clave del nuevo tiempo viene marcada por el número 3333. E1 cual es un código matemático, y del mismo se desprende el significado del 33 que es la Alianza Universal Galáctica que mantiene la Confederación con Merla, osea la Tierra, para ayudarla en su transición dimensional evolutiva. E1 número 33 representa la madurez del hombre espiritual en un compromiso responsable y voluntario por la salvación de su humanidad, a través de la entrega total en el servicio desinteresado y consciente. E1 33 es la clave numérica del sello de la estrella y de la cruz interior. Es la estrella conformada por los triángulos que se cruzan; es el ascenso mediante el despertar... (Sampiac)
    A pesar de la buena vibración alcanzada por el conjunto de los hermanos y el mejor trabajo logrado en apoyo a la experiencia, cumpliendo ellos la función de testigos, la preparación en algunos no fue la óptima ya que no faltó quien se quedara dormido, y con sus ronquidos turbara el trabajo de los demás. Y es que aún no hemos alcanzado todos, el ritmo de trabajo interior que da la autodisciplina. Eran las tres de la mañana cuando decidimos regresar al automóvil para descansar allí, pues el frío iba en aumento. No podíamos regresar de inmediato a Lima ya que había toque de queda.
    Ya en el auto después de un regreso entre comentarios, preferimos hacer el recorrido hasta Chilca, y allí esperar el amanecer. En la estación de servicio de Chilca, fuimos atajados por un demente, quien entre los camiones allí estacionados, irrumpió gritando: "33...33...33...OVNIS 1,2,3..."
    Como toda la salida había estado marcada por aquel cabalístico número, comprendimos que era una importante clave que de allí en adelante marcaría el momento de la Misión.
    Regresamos a la ciudad al cumplirse el horario requerido para ello, siendo el camino de retorno una permanente reiteración de la observación del número 33, en las placas de los autos, superando cualquier índice de coincidencias o cálculo de probabilidades; transformándose así en una confirmación automática de los avances y pasos positivos que veníamos dando hasta aquel entonces.
    E1 Viernes 2 de Enero volvimos a recepcionar comunicación, lo cual ocurrió en paralelo con la hermana María Cristina de Nueva Jersey, quien se hallaba de paso por Lima. Allí los guías recordaban la necesidad que pronto se realizara la salida que en definitiva marcara el momento de Misión RAMA para un despertar colectivo. Fue entonces que aceptando la repetida invitación, nos organizamos para ir; omitiendo por descuido el requerimiento de que fuese solo. Marina también se hallaba intranquila, habiéndome manifestado su creciente temor que al ir solo, fuese a ser llevado y no regresase. Ella tampoco quería dejar a las niñas por acompañarme, y aún no le gustaba la idea que de darse un viaje familiar, dejásemos tras de nosotros a sus familiares, a quienes como es natural, se encuentra fuertemente unida afectivamente.
    Las razones por las que anteriormente no subiera a la nave, se repitieron, ahondándose la distancia que nos separaba del éxito de la misma; por la repetida omisión de detalles y la progresiva desmoralización que se habla producido en mí, por los problemas internos que enfrentaba la Misión y que en esencia no eran otros que problemas humanos y domésticos de sencilla solución, siempre que hubiese voluntad de encararlos.
    Concluyó la salida del 5 al 6 de Enero, y no se habla logrado mayor cosa. Era necesario enfrentar la importancia del acontecimiento, con una mayor preparación y entrega, respetando los detalles que incluían la disposición familiar, así como que estuviese sólo en el lugar, el día que ellos fijaran.
    En el mensaje captado aquella noche los gulas destacaron la necesidad de que apurara la preparación y trabajara las condiciones, para que en el menor tiempo posible la experiencia se consolidara, ya que ésta debía darse en el interior de una nave nodriza, que estaba en su tiempo limite para regresar a Morlen. Como sabemos los discos son naves exploradoras de corto alcance, por lo cual seria necesario la presencia de una nave mayor, que son las preparadas para vuelos interplanetarios, para que se me incluyese en el viaje a las colonias.
    Los viajes al interior del país, la amplia difusión realizada y la II Convención Nacional de Misión RAMA en la ciudad de Trujillo, neutralizaron las condiciones para una salida que no fuese forzada. Pero una vez de regreso a Lima, comenzaron a darse una serie de avisos procedentes de los guías, señalando que la invitación seguía en pie; manteniendo ésta el carácter de "sumamente importante", porque con ello se consolidarían etapas del compromiso en RAMA.
    Sabiendo de la premura del tiempo, para que se realizara dicho encuentro, y tratando de hacer coincidir éste con una salida para reconocimiento de la zona, por parte de los hermanos extranjeros, que se encontraban en Lima todavía, luego de la Convención sin mayor indicación por parte de los gulas ya que no hubo comunicación de por medio, hicimos una salida a terreno el día 31 de Enero de 1987. Se incorporaron a la misma, un número de 18 personas, todos ellos RAMAS; quedando muchos otros sin participar en la improvisada salida, a la que muchos conscientemente fueron en estricto ayuno. Pero ya estábamos partiendo de errores que pudieron haber neutralizado todo buen resultado de la misma. Felizmente no fue así, aún cuando los resultados pudieron ser mejores, si se hubiese consultado a los gulas y se hubiese realizado dos salidas paralelas, en distintos lugares.
    Otra cosa que pesaba sobre mí era la presión moral y afectiva que sin quererlo estaba haciendo mi esposa, para que no saliera solo y menos aún que no me tomase varios días en la experiencia; y esto por su creciente temor a que en un compromiso mayor, fuese a estar más lejos que nunca de ella.

    Las dieciocho personas partimos en cuatro autos con rumbo a Santo Domingo de los Olleros en Chilca. Era un día soleado, y pasaban las cuatro de la tarde cuando nos encaminamos por la carretera Panamericana Sur, hasta nuestro destino final. Solo una persona más sabía aparte de mí la importancia trascendental que podría tener y alcanzar dicha salida; pero independientemente de ello, toda salida es importante como para que la sepamos valorar, asistiendo lo mejor preparados posible, en una actitud de sensible recogimiento.
    Pasadas las cinco de la tarde, dejábamos los autos estacionados a escasos metros del reciente aluvión que había bajado por el hasta hace poco, cauce seco del río Chilca. Con la puesta del sol, nuestro ánimo iba creciendo, y desbordaba en todos la alegría y la paz interior; en mi había una mezcla de ansiedad y regocijo. No faltó desde los primeros instantes que tomáramos rumbo hacia la quebrada, quien llamara la atención al resto sobre el intenso olor a rosas, el cual por momentos parecía que nos envolvía.
     
    bookFecha: Jueves, 2013-10-03, 10:27 AM | Mensaje # 2
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    Se podía percibir en el ambiente una tranquilidad única y exquisita, que nos motivaba a trabajar desde un primer momento, cosa que hicimos una vez hubieron llegado todos los participantes, al pie de las huellas que dejara la nave posada del 18 de Abril de 1986. E1 trabajo consistió en los conocidos ejercicios de protección, respiración, mantralización o vocalización, relajación y meditación; durando todo este trabajo más de hora y media. A1 cabo de lo cual abrimos los ojos, cuando aún era de día y el ambiente estaba cargado de una fuerte tonalidad naranja y violeta. Fue entonces que todos observamos en el cielo, inclinado de forma oblicua, un objeto cilíndrico de un color blanco plateado, que se encontraba bastante bajo por encima de los cerros, en dirección hacia el oeste de la quebrada. Estaba estático y confirmaba que durante toda la meditación ellos habían estado allí observándonos. Fue en aquel instante que capté mentalmente me indicaban que ascendiera por la quebrada, separándome del resto de los hermanos. Eran las 7.30 p.m. cuando inicié el recorrido hacia la parte alta de la quebrada, y al cabo de quince minutos de constante caminata, el cielo se veía tapado de nubes. Esto no fue impedimento como para que observara cómo un potente lucero que salió de entre las nubes altas, lanzó un potente fogonazo. Recordé entonces cómo algunos de los hermanos habían percibido cantidad de estos fogonazos durante la meditación. Todo parecía indicar que debía llegar hasta un recodo de la quebrada, donde se veía una intensa luminosidad; fue entonces cuando se repitieron las caneplas de salidas anteriores, como asegurando que la cita contaba con los argumentos necesarios, como son la presencia manifiesta de ellos, para considerarla importante.
    A1 lado derecho y a unos veinte metros de donde me encontraba, se formó un Xendra de regular tamaño, donde se veía claramente una gran cantidad de energía. Mientras que a mi izquierda veía las proyecciones de dos seres, que mentalmente me indicaban que me introdujera en el umbral para que aquella energía me purificara y me ayudara a mantener la conciencia durante toda la experiencia. Caminé hasta estar en el medio mismo de la concentración de luz, y como si hubiese sido una esponja, absorbf la mayor parte de ella, debiendo de inmediato despojarme de la chaqueta con la que me había abrigado para contrarrestar el frío de la Pampa.
    No estuve más de un minuto en el Xendra, cuando ya me encontraba nuevamente en camino hacia la zona alta. A1 voltear la colina pude ver a cierta distancia, un grupo de luces verdes y naranjas, alineadas todas sobre el suelo, de las cuales salió un potente haz que no sólo me alumbró directamente a los ojos, sino que también me envolvió, arrastrándome hacia adelante. Delante de la luz, veía las siluetas de tres personas de similar tamaño entre sí, los cuales hacían gestos con las manos, como indicándome que me apurara.
    De pronto, me encontré en el interior del objeto, que era una nave de formas idénticas a las de la experiencia de Abril 86; sólo que el salón circular y abovedado estaba totalmente iluminado. Enfrente mío, había un ser manipulando una máquina rectangular y otros se veía que estaban como revisando los compartimentos e instalaciones, que ahora sí lucían en las paredes. Uno de aquellos seres me cogió del hombro y me dijo que ya no había tiempo, que me cambiase de ropas, que estábamos a punto de partir. Fue en aquel instante que sentí un fuerte mareo, supongo yo por el ayuno estricto y por la misma emoción del momento; entonces uno de ellos me impuso su mano sobre la cabeza, mientras que el otro, como si tuviese un niño al frente, me ayudaba a cambiarme con prisa. Entre los dos le llevaron al salón exagonal que describiera anteriormente, allí me sorprendí cuando verifiqué que extraían de las paredes donde hasta hacia un instante se hallaban perfectamente disimulados, unos asientos plegables en uno de los cuales me sentaron. La luz intensa que salía de las paredes, tornó de blanco brillante a azul violácea.

    E1 rostro de los seres en la nave resultaba severo sin caer en el enfado, estaban serios paro no tensos. Creo más bien que la definición de su apariencia era la de serenidad y control total de la situación, aún cuando se veía que se preparaban para algo muy importante. En el ambiente se respiraba orden y organización. Se veta que cada quien sabia lo que tenia que hacer, y cuándo hacerlo. Y aunque hubiese querido levantarme en aquel instante, no hubiera podido, porque sin que tuviese puesto un cinturón de seguridad, sentía una fuerza que me presionaba hacia el asiento, o que el mismo era como una ventosa, que me succionaba adquiriendo la forma anatómica. No me sentía tan extraño como hubiera pensado que lo estaría. Había observado que mis ropas las pusieron en un espacio disimulado, en la pared, y 'el traje que llevaba puesto, lo sentía como de jersey, pues era fresco y delgado; de un color gris brillante y con gorro, el cual quedaba bien ceñido al cuerpo. En aquél instante me sentía uno más de ellos. Nada me parecía ajeno, al contrario; era como si muchas veces hubiese estado allí, participando de aquellas maniobras, en medio de aquella gente tan familiar y querida. Sentía por todos ellos un gran cariño, a tal punto que el afecto y respeto que me inspiraban llegaba a conjugarse en un solo sentimiento que yo traducirla con el término "confianza". Al frente mío, aso como a mis espaldas, las pantallas de televisión proyectaban imágenes como de un acoplamiento en el cielo oscuro, entre una nave pequeña (suponía ésta) y una nave mayor cilíndrica. Se escuchó entonces una extraña vibración en todo el aparato; de inmediato me inquieté, y observé entonces, que a pesar de todo lo bueno de estar allí, estaba sobresaltado y me sudaban las manos. Procuré serenarme haciendo ejercicios de respiración, pero a cada instante me distraían los juegos de luces, los ruidos y el movimiento de algunos de los seres, que no se hablan sentado o lo hablan hecho frente a los escritorios y pantallas. Uno de los que se hallaban parados, se dirigió hacia mí, me cogió y me llevó a una habitación contigua donde aparecían más controles y todo un grueso ventanal, donde se traslucía el exterior, que daba toda la impresión de ser un gran hangar brillante: Mientras observaba hacia afuera, el ser, me hizo un comentario sobre lo que para ellos significa la "preparación", él me dijo: `Durante siglos las naves de la Confederación han visitado continuamente vuestro sistema solar, donde por condiciones muy especiales y que están en relación directa con la influencia del astro, los seres se ven orientados hacia el egoísmo y la violencia. La agresividad es entonces un condicionamiento del plano, el cual tienen que superar con un desarrollo de la conciencia, mediante el fortalecimiento de la voluntad, asumiendo libremente y de forma responsable la disciplina interior. La inteligencia y el raciocinio acompañan el amor pues son necesarios como mecanismo que regule el actuar; debéis controlar en vosotros la violencia, tanto en E1 hablar como en el actuar, no os dejéis llevar por los impulsos, pues estos os conducirán a situaciones que después lamentarían por el resto de su existencia. La preparación es la parte más importante del trabajo interno en RAMA, pues el autocontrol os permitiré enfrentar todas las pruebas que os sobrevengan cuando las fuerzas oscuras os enfrenten. Y tengan cuidado, porque las mismas energías que en este camino de búsqueda se van despertando, pueden resultar tremendamente contraproducentes si no hay preparación y control, fortaleceos en el ayuno y la meditación que es la forma más sincera y sencilla de orar al Profundo, que habita en cada ser y en todo. No deis margen a la agresividad que se amplifica cuando holláis el sendero de la luz, recuerden siempre que, el cambio puede originar que canalicéis energías a las que no estando debidamente preparados, y que puedan traer destrucción en vosotros, y en quienes están a vuestro lado... Amor y Paz ...Tell Elam.
    Le contesté mecánicamente, pues aún me encontraba absorbido por los conceptos vertidos, diciéndole: "Amor y Paz... Antarel" A lo cual yo mismo me sorprendí de haberle reconocido. Era un ser de casi dos metros de altura, al lado del cual me debía ver como un enano. De facciones agradables, nariz aguileña y ojos grises, este ser me impresionó por la amistad y la preocupación que irradiaba porque sintiese y comprendiera lo que me habla transmitido sin hablarme; todo telepáticamente. Me sonrió entonces, dándose media vuelta y marchándose hacia el salón exagonal; saqué entonces uno de los asientos plegables de debajo del escritorio o panel de controles y me senté a seguir viendo hacia afuera. De inmediato se acercaron dos seres de tez cobriza, bastante delgados, quienes se sentaron a los lados de donde me encontraba, extrayendo también sus asientos y haciéndome dar un pequeño brinco en el si11ón, ya que todavía me hallaba nervioso, y por cualquier motivo se aceleraban mis palpitaciones. Vi como descendía la nave en una especie de colmenar como los de las abejas, donde aparecían varios otros discos, en plataformas a manera de taludes, que bajaban hasta un gran espacio abierto en la parte baja, y donde se veía a un pequeño grupo de seres que se arremolinaban en torno al lugar marcado por luces rojas y azules, en un perfecto circulo de regular tamaño.

    Sentí una ligera opresión en el pecho, como de bajar en un ascensor pero no muy notorio. A1 instante de tocar suelo, los acompañantes que tenla a ambos lados, pusieron sus manos sobre mis hombros y en acto reflejo hundí el cuello. Un fuerte calor en la espalda me hizo voltear y ver que en la puerta se hallaba parado nuevamente Antarel, que con sus manos a la altura del pecho, juntas, formando un triángulo, me estaba enviando energía para disipar el nerviosismo del que aún era presa. Me dijeron entonces que me levantara. E1 que estaba a mi izquierda se presentó como Mardox de Xilox, quien estaba encargado de informarme del propósito de la experiencia y de los alcances de la misma, asi como de los detalles de la preparación para el mes de Marzo, donde según este guía técnico, se llevarían a cabo hermosas experiencias para grupos de la Misión en diversos lugares del Mundo.
    Fuí llevado de nuevo al salón de mandos exagonal y me indicaron que me sentara; a mi lado lo hizo el ser de Xilox. Nuevamente las pantallas de televisión comenzaron a mostrar las imágenes de cuanto estaba ocurriendo afuera de la gran nave hangar. Se veta el cielo oscuro y de pronto; ¡E1 mar! ,..con la sensación y sonido de la inmersión en el mismo. Me avisaron entonces que podía levantarme lo cual hizo Mardox. Nos acercamos entonces al extremo del salón, se abrió una puerta e ingresé con el guía a un cuarto estrecho, y una vez que se cerró la entrada tras de nosotros, se abrió otra delante nuestro y bajó una rampa hasta el suelo, que estaba como a un metro y medio debajo. Hemos caminado unos cien metros y miraba yo hacia arriba, veía que lo que sería el techo estaba cubierto por cientos de luces alargadas como grandes tubos de neón. Hasta aquel instante todo me llamaba la atención y si bien ya no me encontraba nervioso, no se me ocurrían preguntas sino que estaba como a la espera que fueran los guías mismos los que se manifestaran.
    Llegamos al final de la pista y se descorrió una puerta de ingreso, se veía un poco más adelante otro gran mirador y allí estaba el fondo del mar; al final de un profundo abismo submarino aparecía ante mis ojos lo que aparentaba ser una pequeña ciudad, toda iluminada, con grandes cúpulas verdes y doradas, y lo que más me sorprendió fue a la derecha una colosal nave nodriza también iluminada. Era la nave madre varias veces más grande que la nave cilíndrica que nos había contenido primero. Estábamos aún observando por el mirador, cuando vinieron por nosotros dos seres de gran tamaño, en los que reconocí sin saber cómo a Sum y a Reges. Me pidieron que volviera a la pequeña nave exploradora (que no lo era tanto). Una vez vuelto a ella, me senté en el lugar que ya me estaba resultando habitual. Por las pantallas verifiqué que se repetía la escena de la maniobra de encaje, pero ahora al revés; osea saliendo de la nave principal. Me encontraba fuertemente contenido en el asiento que a la vez era cómodo y de un color oscuro, al parecer de material sintético, como imitación cuero. En determinado momento, un ser que estaba en los paneles se me acercó y me dio una palmada en la espalda, señal que me levantara y terminara de observar el acoplamiento con la nodriza, para lo cual me sentaron enfrente mismo de los escritorios bajo las pantallas. Fue nuevamente todo muy suave casi imperceptible.
    Bajo la intensidad de luz en la habitación, y de pronto todos se levantaron y se abrió la puerta de salida, por allí todos fueron abandonando la nave. Me tocó el turno junto con Mardox, quien ya se despedía de mí debido a que cuanto le habían encargado que me transmitiera, ya me lo habla dicho, sobre todo lo relativo a salidas para experiencias en Marzo para grupos de personas no mayores de siete miembros asistentes. También me precisó la necesidad de volcar el trabajo RAMA hacia adentro, y esto lo enfatizó reiteradamente.
    Al franquear la puerta de salida me encontré con una pequeña comisión de bienvenida, integrada por parte de la tripulación del disco y de la nave principal; entre los que destacaban los guías: Olea, Oletano y Oesceve, hermanos todos ellos de Morlen. Al instante de bajar me saludaron hablando uno de ellos, que sentía era Oesceve y me dijo: 'Bienvenido a la nave Arton III Tell Elan, te estaban esperando todos aquí. Te demoraste caucho en crear las condiciones como para asistir a esta invitación. Cacao sabrás esta nave no podía permanecer por oís tiempo en la Tierra, ya que a la tripulación completa le corresponde regresar ya a Morlen y de allí a sus planetas de orígen. E1 estar en tu planeta representa para todos nosotros un sacrificio por la aceleración del envejecimiento celular, además de la vibración del plano'. Intervino Olea diciendo: 'Te habíamos pedido que vinieras solo y sin tiempo, porque lo dispuesto de los Mayores es que pases varios días en la ciudad Confraternidad, donde se encuentra la colonia de terrestres, y ello te identifique más con el programa de contacto y el plan de Misión RAMA'. A continuación habló el otro guía morleano diciendo: 'E1 amor a la humanidad debe manifestarse en la disciplina interior, no es bueno omitir detalles que, porque no sepan su significado, piensen que no tiene mayor importancia. Si a través de los mensajes les pedimos algo, medíntenlo y realícenlo, si consideran que vale la pena, pero que no se descuide por omisión reiterada, ya que esto afecta el proceso... Y si de Amor a la humanidad hablamos, hay entre nosotros alguien que la ama más que nadie entre todos ... (risas)".
    Fue en aquel momento que los guías se hicieron de lado, jalando a uno de entre ellos, que era más bajo que los demás y hasta un poco más que yo. A diferencia de los seres que lucían ropas grises brillantes y azules oscuras o algunos claras; éste que fuera forzado a pasar adelante, tenla un traje color verde, abolsado y con cinturón; además no llevaba gorro y podía vérsele pelo largo. Su rostro era agradable y varonil, el cuerpo era de complexión robusta y lucía muy saludable. 'Aquí lo tienes es Sampiac' (risas). Me pareció increíble que los gulas actuaran con tanta naturalidad y buen humor, después de haberme llamado la atención. No había ni sarcasmo ni mala intención en la broma que le hacían los guías a su compañero, que al parecer es uno de los que más aboga por nosotros y se interesa en nuestros progresos.
    Me saludó entre sonrisas cogiéndome el antebrazo y el hombro. Me dijo en aquel momento: '!lo creas todo lo que te dicen ya que son demasiado generosos en su apreciación...Aunque claro sierre he pensado en cówo no se diesen las condiciones para que pudiésemos hacer algo más efectivo por Vds. que daros advertencias sobre las probabilidades futuras, y que a la vez Vds. se comprometiesen más con su propia preparación y entrega, para que esto nos perita actuar, en beneficio de todos y del Plan. Sigan adelante no se detengan a evaluar errores, afróntenlos sobre la marcha, ya que el casino aún es largo y cada vez más difícil. Mira aquí hay quienes te desean saludar, ya que te recuerdan de cuando en el norte del planeta, en el país de los Estados Unidos se les presentaron, en la salida que les congregara a 14 hermanos hace ya varios años, las hermanas Mitac y Titinac.
    De detrás de la reunión se fueron acercando dos jóvenes mujeres que en sus rostros lucían una singular belleza sin maquillaje. E1 rostro era alargado y los ojos bastante claros, que destacaban de un rostro rosado. Me llamó la atención los pabellones de las orejas que se escondían tímidamente en el lacio pero rubio, eran mucho más largos que lo normal. Se acercaron también a saludarme en aquel instante los guías Oscim, Omuni y Oxlam, todos ellos de Morlen, quienes me consultaron por los distintos grupos y antenas, como si el gula fuese yo. Qué gran lección de humildad de estos seres, que en ningún momento me hicieron sentirme inferior a ellos sino al contrario, me dieron un trato cordial y siempre amistoso y fraterno.

    Un guía de Alfa Centauro me tomó del brazo y disculpándose del resto me extrajo de la comitiva de bienvenida, refiriéndome que ya era tiempo que fuera a cumplir para con lo que estaba dispuesto en aquella ocasión. Personalmente todavía no vislumbraba lo que en esencia se tratarla. Fuimos caminando hacia una puerta circular y transparente la cual se descorrió y seguimos por unos largos pasadizos y corredores como cilíndricos. Llegamos hasta una gran puerta y allí nos encontramos con otro gula; habla sido entonces acompañado por Anrar y quien aguardaba era Reges, conocidos como gulas en Misión. Se les veta tranquilos y pacíficos. Durante el recorrido hasta allí le pedí a mi acompañante Anrar que me adelantara algo de lo que vería, sólo se sonrió y por dos veces me dijo hablando: 'Quienes te esperan, té los aguardaste. Ellos están aquí para que té vinieras y llegaras...'
    No le entendí, por lo que encogí los hombros y también sonreí, E1 otro gula que llegó a la vez que nosotros a la puerta, me saludó a mí primero y luego a Anrar, deseándonos paz. Al1í se miraron y se dirigieron a una sola voz hacia mí, diciéndome: 'Anda y ve lo que los Mayores te muestren y que no decaiga tu ánimos.
    Se fueron ellos y me dejaron solo frente a la puerta, la cual se fue abriendo lentamente, mostrando el interior de una gran sala en penumbras. Entré lentamente atravesando el umbral. Entonces la puerta se cerró detrás mío sin hacer el menor ruido; ya para entonces no tenia miedo y percibía una agradable música, pero algo lejana, así como también un agradable olor a flores. Delante mío veníacomo un gran circulo oscuro en una distante pared. A mi derecha podía ver a un anciano de túnica blanca sentado en un asiento amoldable al cuerpo, iluminado por una luz oblicua que bajaba del techo, e igualmente otro anciano pero del lado izquierdo. Ambos se miraban frente a frente y parecían no percatarse de mi presencia, hasta que escuché una voz: 'Están en una etapa en la que deben asignar su total confianza a Aquel que ha dispuesto el plan de ayuda a la humanidad. No se confundan y se apoyen en aquellos que como intermediarios materiales del programa de contacto, dan lo mejor de síf, con las limitaciones del libre albedrío y dejadez vuestra.
    'E1 Profundo Amor de la Conciencia Cósmica ha dispuesto que ya llega el momento en que el hombre madure su adolescencia y avance hacia una responsable juventud, en la que deje de una vez de ser, un peligro para Si mismo y para los demás. Las condiciones del planeta pronto serán muy distintas, por ello preparad vuestras conciencias y vuestros cuerpos...
    Iba meditando cuanto me decía la voz, y entonces poco a poco se iba iluminando la pared que al frente tenfa, dejando visible como un gigantesco vitral, donde destacaba una cruz simétrica, compuesta por cuadrados de gran tamaño y en cuyo centro, podía percibirse la estrella de seis puntas con una cruz lineal en su interior. Mi observación fue interrumpida, por un nuevo comentario de la voz que sabfa procedía de alguno de aquellos dos ancianos, a quienes ya había identificado como miembros del Consejo de los doce de Morlen. Después me enteraría de que aquellos dos maestros eran: Anur y Asint. Of entonces: 'En esta oportunidad no llegarás a las Colonias, ya que no se puede condicionar el regreso de la nave y todo el viaje demandaría un wfníwo de tres a cuatro días de los tuyos. E1 tenor de tu esposa es natural pero en este caso injustificado, ya que no es nuestro propósito el que te quedes con nosotros, sino que, hasta donde llegue tu compromiso, te brindes a los demás, pero allí donde te encuentras y donde es tu Misión. Nadie quedará desamparado ni desprotegído cuando todo se dé. Aún hoy valorad las fuerzas que os protegen y apoyan, frente a las pruebas. Como te decimos, la próxima nave de transporte no volverá de Morlen a la Tierra antes de tres días, así que es tu decisión. Si decides quedarte aún, lo comprenderemos y harás transbordo de retorno fuera del planeta, en urn de los discos de la bien camuflada nave orbital. Pero recuerda amado hijo, no es tu tiempo, es el de la Misión el que retrasas; para ella no hay peligro pero para tu participación consciente Si lo hay'. Respondi entonces: "Deseo ir, pero debo quedarme"...
    Fue entonces que volteó a mirarme uno de los ancianos y me sonrió con ternura y caridad, y me contestó: 'Haz como piensas, son tu responsabilidad las decisiones, pero prepárate y prepara a los de casa y vuelve a fines de Marzo cuanto una nave de la bases de Sudamérica lleve otro grupo de recambio y con ella misma puedas regresar, pues no estará más que unos días en Morlen. No lo olvides, Joaquín te espera y Rama te requiere. Recuerda la importancia del Libro de los Símbolos y de su recepción definitiva para completar su interpretación. E1 día que llegues a estar sellando esta etapa de madurez, todos y cada uno de los demás RAMAS de siempre y del tiempo, lo sabrán y lo experimentarán en la cuarta dimensión, donde también ocurren cosas, aunque no todas. Amado hijo ve en paz, y déjate guiar siempre por quien no se equivoca y ha canalizado su amor a través de todos nosotros'.
    Se pararon levantando sus brazos en señal de despedida y me miraron de frente. Me despedí a la distancia con un sentimiento de agradecimiento por su comprensión, luego marché.
    La puerta se abrió y me esperaban fuera los dos gulas de Alfa Centauro, quienes me llevaron hacia el mirador de la nave, donde sentía la sensación increíble de estar flotando en el espacio. Al cabo de unos instantes de éxtasis, me recomendaron que los acompañara, pues había una reunión con los gulas presentes de Misión RAMA, en una sala adecuada como para reuniones. Allí ellos me explicaron que se manifestaron físicamente en la salida de la Convención -de Trujillo; especialmente durante los trabajos que ahí se realizaron, llegándose a dar hasta un Xendra colectivo, y que por el cansancio extremo reinante, no fue del todo percibido. También tocaron temas alusivos a la Misión en el país y en el Mundo, habiendo cada gula hombre o mujer, expuesto sus opiniones y pareceres sobre los principales aspectos de la Misión. A1 final de este breve conversatorio, hecho en un marco de ejemplar orden y síntesis, me condujeron hacia una especie de tubo para el transbordo.

    La experiencia duró tres horas y treinta minutos, al cabo de lo cual y tal como lo podrán atestiguar los asistentes a la cita, aparecí en el desierto cerca de los hermanos que ya se regresaban, pero que en la oscuridad de la noche hablan perdido la huella y andaban perdidos.
    llamé la atención de todo el grupo hacia el lugar donde me encontraba, pues por allí quedaba el camino de retorno hacia las movilidades. Ni bien llegaron donde me encontraba, nos estrechamos todos en un fuerte abrazo, que expresaba y traducía toda la emoción de aquella experiencia. De regreso a casa conté a Marinita los detalles de la experiencia de aquella noche, confesándome ella, de que habla dudado que regresara de la misma, su alegría fue doble entonces, por la experiencia y por la demostración de amor hacia su persona, ofreciéndose ella a apoyarme directamente en la próxima oportunidad.
     
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