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    Foro » EUGENIO SIRAGUSA » Eugenio Siragusa, libro: EL ANUNCIADOR » LOS ULTIMOS VIAJES DEL ENVIADO (CAPITULO 8)
    LOS ULTIMOS VIAJES DEL ENVIADO
    bookFecha: Sábado, 2012-12-15, 6:20 PM | Mensaje # 1
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    CAPITULO VIII

    LOS ULTIMOS VIAJES DEL ENVIADO






    Del 6 al 19 de diciembre del año 1972 los americanos, mediante el Apolo XVII, llevaron a cabo la sexta y última exploración lunar tripulada del programa. Cernan y Schmit permanecieron más de 75 horas en la Luna, construyeron una complicada estación científica y recogieron más de 100 kilogramos de rocas lunares. Evans permaneció en el módulo de mando.
    De 27 al 29 del mes de septiembre de 1973, después de la muerte de los cosmonautas en el Soyuz 11, los soviéticos llevaron a cabo un nuevo vuelo tripulado con el Soyuz 12. Lazarev y Makarov describieron 29 órbitas en torno a la Tierra. Con el Skylab 4, los americanos llevaron a cabo, el 16 de noviembre de ese mismo año, la tercera y última misión tripulada del programa. Carr y Gibson rompíeron todos los récords de permanencia en el espacio al pasar en la estación espacial 84 días 1 hora y 47 minutos, describiendo 1.214 órbitas en torno a la Tierra. Se dedicaron a hacer fotos e investigaciones del Sol, de la Tierra y del cometa Kohoutek.
    En ese mismo tiempo había concluido la primera parte del programa de Eugenio Siragusa, que concluyó con un viaje iniciático que le había llevado a la Luna Negra, en medios mucho más aptos y económicos que la astronáutica terrestre.


    22. Viaje iniciático a la Luna Negra


    Uno de los viajes fundamentales y no sólo en sentido astral, sino físico, fue su viaje a la Luna Negra, recibido como viajero en una cosmonave de más de 600 metros de envergadura, guiado por el extraterrestre Woodok.
    Los Estados Unidos preparaban el lanzamiento del Apolo XI, que llevaría a los primeros astronautas a la Luna. Según datos que el propio Siragusa tenía en su poder, con anterioridad habían intentado dicha empresa y la habían cubierto con graves accidentes, sin que hubiese trascendido al dominio público.
    En cierta forma, el viaje de Eugenio Siragusa a la Luna Negra, en una cosmonave, tenía un significado paralelo.
    Los científicos de la tercera dimensión preparaban su viaje espacial tripulado que iniciaría la conquista de los espacios externos del Planeta.
    Los guías de Cuarta Dimensión acercaban sus medios, su ciencia, y su sentido generoso del conocimiento, a través de uno de sus operadores, en un viaje de tipo iniciático que marcaba un nuevo tiempo en el “Programa General” y también en el programa específico del fundador del Centro Studi Fratellanza Cósmica.
    Como las veces anteriores, Eugenio Siragusa recibió claramente indicación telepática de partir al día siguiente para un encuentro físico en el Valle del Aguila, un valle no lejano a los puntos donde había tenido los anteriores encuentros físicos con los tripulantes de cosmonaves.
    En la comunicación telepática, también le había sido indicado que esta vez no se encontraría con un disco de los habituales de 12 metros de diámetro, sino con una Cosmonave de más de 500 metros de longitud.
    A la hora exacta del día indicado, Eugenio Siragusa se encontraba en el Valle del Aguila. Había anochecido y reinaba una absoluta soledad.
    Cuando Eugenio vio la astronave estuvo tranquilo; más tranquilo que otras veces. La nave se estabilizó a una distancia de un tiro de piedra, en una zona desierta próxima. Eugenio se fue acercando en aquella dirección.
    La nave le pareció enorme. Sin apariencia real de abertura, en uno de los laterales se hizo como un hueco y comenzó a emerger una escalera que fue extendiéndose hasta llegar a tierra. En aquel momento hizo su aparición uno de los Extraterrestres con quienes se había encontrado en otras ocasiones y le hizo indicación de subir.
    La astronave, vista de cerca, tenía otra coloración. Penetró en una especie de halo que había ido variando del amarillo azulado al verde esmeralda. Se sentía una sutil vibración. En el interior de la astronave le dio la bienvenida el comandante, de nombre Woodok, con quien había tenido anteriores contactos.
    Inmediatamente se produjo el despegue. El señor Siragusa no sintió más que una leve presión. Para seguir el viaje le habían sentado en un sillón anatómico, aparentemente de cuero o plástico. El sillón estaba diseñado para permitir el descanso de la columna vertebral, dejando completamente libre la caja torácica, terminando en un cabezal. El diseño aproximado era:




    SILLON ANATOMICO


    En el interior de la nave había espaciosos corredores que daban a compartimentos. Algunos de dichos compartimentos eran enormes laboratorios espaciales. Otros, eran cómodos dormitorios con camas anatómicas.
    El señor Siragusa pudo conocer dos de los compartimentos fundamentales de la nave: el compartimiento de análisis y control de vuelos y el compartimento donde se encontraban los controles de vuelo. En el primero había grandes cuadros cartográficos, paneles luminosos que mostraban las líneas magnéticas de la Tierra y el espacio, y televisiones enormes que mostraban en imágenes la zona que se estaba sobrevolando. Muchos de estos paneles tenían enormes zooms que permitían acercar y alejar las imágenes a voluntad para tener una visión de alejamiento o aproximación deseada. El compartimento de los controles poseía un aparato que llamó poderosamente la atención del señor Siragusa: una especie de televisión cuatridimensional o globular, que recibía y proyectaba imágenes, inclusive de la propia nave y el propio interior durante el vuelo. Eugenio Siragusa se vio proyectado en la pantalla de televisión, como si la toma hubiera sido hecha desde otra nave. Desde su sillón anatómico podía seguir el vuelo, las imágenes y las incidencias en la televisión globular. En unos segundos, vio la Tierra del tamaño de un balón de fútbol.
    El viaje había comenzado a las 20,30 hora solar. Siete minutos más tarde la nave llegó a la Luna Negra.
    La Luna Negra, según definición del propio Eugenio Siragusa, es un satélite artificial que la ciencia ha localizado muy bien. Hace habitualmente el recorrido de Luna a Venus y regresa. Su objetivo preciso es mantener la Luna en su órbita y evitar su aproximación y choque con la Tierra. La trayectoria del satélite se realiza describiendo un ocho entre la Luna y Venus, Moon Mafa, según gráfico adjunto:



    Moon-Mafa


    La Luna Negra, en su interior, era una auténtica ciudad flotante, una ciudad maravillosa y de ensueño. Un grupo de mujeres saludaron al nuevo viajero. Entre ellas había un terrestre que también había llegado de la Tierra. Eugenio Siragusa se encontraría nuevamente con él en Italia. Era un mecánico nacido en Bolonia, llamado Galli.
    Eugenio Siragusa fue conducido a un gran salón en forma de herradura, brillante, como si estuviera tapizado con placas de plata. A lo largo de la pared había una serie de nichos de cristal luminoso. En ellos, sentados en estado de desdoblamiento controlado, estaban los cuerpos de numerosos seres.
    Telepáticamente, preguntó qué significaba aquello, quiénes eran. La respuesta fue:
    - Se trata de hermanos en misión sobre el planeta Tierra. Para nosotros el desdoblamiento controlado es como para vosotros el sueño. Pueden desplazarse a la Tierra y volver. En la Tierra realizan este trabajo astral unos seis millones de seres del espacio. Les está permitido hasta los 80 años. Luego deben retornar. La vida media de uno de nosotros es de 1.200 años terrestres.
    Eugenio Siragura preguntó mentalmente por el origen de la Luna. La respuesta fue ésta:
    - La Luna es, en contra de la creencia de los científicos terrestres, tan joven como la Tierra. La Tierra, como la Luna y las otras dos lunas desaparecidas, nacieron con el sistema solar de la explosión de una estrella supernova. Los otros satélites se estrellaron en épocas diferentes sobre el planeta Tierra, destruyendo Mu y la Atlántida.
    La Luna está habitada desde hace 175.000 años, justo el tiempo en que la Confederación Interestelar puso allí sus primeras bases. No es aconsejable habitar sobre la superficie lunar porque el núcleo central ígneo cósmico del satélite está en continua contracción, con pérdida de masa. Los cráteres lunares no son debidos a la caída de meteoritos o impactos, sino al vacío que la pérdida de masa de la superficie provoca, causando sedimentos imprevistos. Además, la superficie de la Luna está sometida a tremendos estertores derivados de la influencia de los océanos terrestres. Los científicos rusos quisieron desvelar estos secretos y los astronautas perdieron la vida en ello.
    Cuando el coloquio hubo terminado, la nave emprendió nuevamente el viaje de regreso. En total, Eugenio Siragusa había recorrido 470.000 kilómetros y el viaje había durado exactamente dos horas y veinte minutos. El trayecto había sido: Tierra Luna Negra Tierra.
    Unos días después del aterrizaje del Apolo XII, el 28 de julio de 1969, el Centro Studi Fratellanza Cósmica hizo público por primera vez, un comunicado que hacía referencia a un viaje cruzado de naves terrestres y extraterrestres. El comunicado estaba firmado por Adoniesis y decía así:
    “El día 21 de diciembre de 1968 partía hacía la Luna desde la Tierra, la nave Apolo VIII con tres astronautas a bordo que dieron las primeras vueltas en torno al satéllte. Ese mismo día, partía desde Venus con dirección a la Tierra, una gran astronave. Este gesto quería ser una simbólica pero real expresión de la unidad fraterna entre terrestres y extraterrestres.
    A más de 400 metros bajo la superficie de la Costra Lunar, el hombre del planeta Tierra puede encontrar los elementos necesarios para la supervivencia.
    Por la natural funcionalidad de la estructura bio fisica del hombre, es posible encontrar bajo la superficie lunar aquellos elementos (oxígeno, presión y agua) que le son imprescindibles en cantidad suficiente para permitiros una larga permanencia sin necesidad de hacer uso de escafandras, bombonas de oxígeno o complicados trajes espaciales.
    Actualmente, la ciencia terrestre no está en grado de poder conocer las particulares condiciones en que se encuentran los cuerpos celestes cuando han perdido una considerable masa del núcleo ígneo cósmico.
    Es también verdad que la ciencia terrestre desconoce la radical mutación que se produce en el anillo magneto esférico cuando se inicia la progresiva absorción hacia el centro de toda la masa del cuerpo celeste.
    Esta absorción, del anillo magneto esférico hacia el centro, es debida a la pérdida progresiva de masa del núcleo ígneo cósmico.
    Tal absorción, además de provocar la compenetración de los elementos atmosféricos sobre el plano físico, produce también una modificación sustancial de las fuerzas cohesivas de la materia en una consiguiente contracción de toda la masa hacia el centro.
    Nuestras bases espaciales, instaladas desde hace milenios sobre vuestro satélite, se encuentran en el hemisferio lunar invisible desde la Tierra. Las zonas que ofrecen mayor seguridad para un alunizaje son las que vosotros llamáis en la Tierra mares.”


    23. Las huellas atávicas del pasado


    El 20 de agosto de 1975, partían con dirección a Marte los vehículos americanos no tripulados Viking I y II.
    El 25 de octubre de 1975, las cápsulas soviéticas Venera 9 y 10, descendieron sobre la superficie de Venus y transmitieron las primeras fotografías.
    El 20 de julio de 1976, el Viking I descendió sobre la superficie marciana y comenzó a transmitir las primeras imágenes por televisión. El 3 de septiembre descendió el Viking II. Los dos vehículos espaciales realizaron análisis de la atmósfera, tomaron muestras del suelo y enviaron imágenes del desolador paisaje marciano que tardaron en llegar a la Tierra 20 escasos minutos. Según los científicos no habían encontrado vestigio alguno de vida.
    Al día siguiente del descenso en Marte del Viking I, se recibió en el Centro Studi Fratellanza Cósmica una comunicación que se hizo pública en el boletín de ese mismo mes.
    La comunicación decía así:
    “Mientras el ojo terrestre escruta ansiosamente la superficie del Planeta Rojo, la voz de los Superiores Hermanos de Marte llega hasta nuestro Planeta.”
    En la cabecera del comunicado se decía:
    “De Marte a la Tierra, de Masar a Saras, Ithacar, supremo representante de Marte, en nombre de la Unión de Mundos Confederados, hace llegar la voz de su pueblo a los científicos e investigadores del Planeta Tierra.
    Hijos de este mundo. Escuchadme:
    El oasis de paz de nuestro planeta ha sido turbado por un ingenio de primitiva fabricación.
    Vuestra inconsciente y delictuosa onda destructiva está extendiendo peligrosamente su radio de influencia hacia la superficie externa de vuestra atmósfera.
    Ya hemos tenido ocasiones, cada vez más frecuentes, de constatar la perversa cualidad de muerte que son capaces de aportar los monstruosos ingenios fabricados en vuestros laboratorios.
    La especie humana, totalmente incapaz en este tiempo de llevar a cabo una asimilación positiva de los valores cósmico energéticos y dinámico espaciales, los sustituye intentando compensar la propia debilidad de los circuitos interiores mediante el prometeico potenciamiento de su propia capacidad vital y su extensión cuantitativa.
    Habéis fabricado una prodigiosa combinación de mecanismos donde poder incluir lo que en sí no resulta ser ni mecánico ni prodigioso, sino pura y cualitativamente vital, dinámico y por tanto ajeno e inaccesible a vuestra capacidad de investigación fisico química y técnico mecánica.
    Actualmente, vuestros valores científico astronómicos no son, como cualidad cognoscitiva, más que rudimentarias estructuras de investigación sobre terrenos en los que todavía no sabéis proceder.
    Habéis montado la investigación del espacio externo, sobre la misma insuficiente estructura mental por donde camina la investigación de vuestro espacio interno. Procedéis en una línea exasperada y exasperante de una continua y neurótica acción cuantitativa y una absurda relativización de lo que nos une a vuestro conocimiento.
    Estáis continuamente atados a un concepto primordial, que perennemente os constriñe a referir a vuestro nivel lo que halita y vive en las dimensiones superiores de la vida del espacio y de la energía. Estáis empeñados en una afanosa y casi histérica búsqueda de vida orgánica allí donde las estructuras orgánicas y genéticas han alcanzado un nivel de velocidad vibratorio dinámico orgánica tal que no les hace orgánicas ni genéticas, sino cosmodinámicas y orbitantes sobre el plano genético planetario de una estructuración dimensional diferente a la vuestra.
    Sabed, hijos de la ciencia terrestre, que la estructura vital de nuestro pueblo ha cesado de ser genéticamente tridimensíonal desde aquel lejano tiempo en que la total destrucción del planeta Mallona (planeta que orbitaba entre Satumo y Júpiter, destruido por una serie de conflagraciones nucleares producto de sus habitantes) determinó la necesidad de la repentina construcción de las dos lunas artificiales que todavía hoy orbitan en tomo a la masa de nuestro Mundo y que vuestra ciencia ha denominado Phobos y Deimos.
    El Pueblo de Marte, duramente probado en aquel tiempo por una catástrofe que determinó la desaparición de un tercio de su civilización, siguió el mismo cambio vital y evolutivo que todo planeta, en el tiempo de su calvario, debe sufrir genéticamente.
    Mientras millones y millones de nuestros hermanos perecían en el remolino de fuego de la reacción hiper tensiva geológico estructural que la explosión del planeta vecino había provocado, la conciencia vital de nuestro mundo programaba la regeneración de su raza y el consiguiente salto cualitativo que aquella dura selección había permitido.
    La explosión física del planeta Mallona, del cual las primeras colonias terrestres no fueron más que un residuo en busca de una nueva patria, provocó la gran catástrofe que en nuestra Historia es conocida como el origen del tipo actual de evolución que estamos conduciendo.
    Uno de los tres continentes sobre los cuales, en aquella época, estaban establecidos nuestros padres, sufrió la casi total destrucción por causa de los meteoritos llegados del espacio y por las descompensaciones magneto esféricas provocadas en él anillo vital del Geoide.
    El holocausto diabólico de una célula del Cosmos, destruida por la inconsciencia y la maldad, fue para nosotros, en virtud del Supremo Equilibrio de la Ley que todavía veneramos, un medio de dolor y por tanto de purificación y de ascenso evolutivo.
    La selección golpeó los elementos no adecuados al nuevo ritmo que desde aquel momento el circuito magnético vital del planeta había establecido, pudiéndose verificar de este modo el nacimiento de una élite que determinó la nueva vida de la raza.
    Estando reunidos como unidad colectiva en el justo nivel de evolución, y habiendo la catástrofe seleccionado, según una superior conciencia, los elementos más evolutivos interiormente - la jerarquía de los señores del planeta -, se pudo realizar la estructura de un nuevo tipo biológico social apto para transmitir los circuitos vitales apropiados en una dimensión superior.

    En ese mismo tiempo fueron construidas las dos lunas artificiales que vosotros conocéis bajo el nombre de Phobos y Deimos. Sobre la onda portadora de sus circuitos vibratorios de influencia, toda la masa vital del planeta fue equilibrada nuevamente sobre un plano evolutivo más elevado.
    El poder de las Lunas, por tanto, es idéntico al que en la Tierra es ejercido por complejos cosmogeneradores situados bajo la Gran Pirámide de Egipto: El de restablecer primeramente un equilibrio cosmo gravitacional en la estructura portante del Globo y en segundo lugar el de alimentar mediante circuitos de inmisión de tipo solar, la lenta y progresiva transformación del gene vital del planeta y las estructuras genéticas y vitales de toda la raza.
    Desde aquel tiempo, el nivel vibratorio de nuestras estructural vitales aumentó su ritmo, hasta evolucionar nuestra materia sobre el plano de una realidad que a vosotros y a vuestro espectro visual resulta invisible e intangible, pero no por ello menos vital.
    Después, los maestros solares de nuestro mundo activaron al máximo la potencia de deimos, y la ya producida transmutación genético espiritual de nuestra estirpe fue ampliamente alimentada. Mientras, nuestros propios cuerpos físicos iniciaron lentamente el proceso de volver menos grosera nuestra propia materialidad.
    Toda estructura atómica, por tanto, fue permutada y transmutada, y la onda de vida marciana penetró sobre un plano vital en el que existe un total equilibrio entre materia, energía y espíritu.
    No os maravilléis, por tanto, hermanos de la Tierra, si no encontráis más que polvo y “residuos mortales” sobre la lisa superficie de la tercera dimensión de Marte, en la cual nuestra vida no se desarrolla ya desde hace muchos milenios.
    Es un amargo destino, hermanos nuestros, que precisamente vosotros... los lejanos herederos del pueblo homicida que destruyó el propio habitáculo y provocó la violenta purificación del nuestro, volváis ahora sobre vuestros pasos, en una lenta aproximación al circuito magnético de la zona límite de la que huisteis, y hacia la cual vuestro propio karma os está reconduciendo (zona de los asteroides). Aterrizáis en nuestro mundo buscando aquello que destruísteis.
    Recordad pues, investigadores de la Tierra, que lo que estáis fotografiando, buscando y pisando, no es más que la sombra de la vida real de nuestro mundo, y las huellas desprovistas de la primitiva forma de vitalidad orgánica, demuestran la existencia de un antiguo proceso vital fisico que todavía hoy está siguiendo un lento proceso de absorción dimensional hacia el real plano de actual manifestación de la vida. De hecho, en el tiempo de la gran mutación, la sombra vital de la estructura física de nuestro planeta permanece sobre el plano de la tercera dimensión, donde mantiene un puente dimensional con el aspecto fisico denso de todo el Sistema Solar.
    Orientad, por tanto, científicos de la Tierra, vuestra atención investigadora sobre estas huellas vitales y os daréis cuenta de que habéis violado inútilmente una paz que no os pertenece.

    Haced vuestra esta paz. Haced vuestra la potencia vital del espíritu... Y nada impedirá a vuestro pueblo y nuestro pueblo encontrarse y amarse en un vértice único de exístencia.
    Enormes y resplandecientes ciudades, paisajes de ensueño.... montañas, valles, mares de agua cristalina, extienden su resplandor en la superficie de nuestra Patria...
    Pero vuestros ojos de polvo no descubrirán más que polvo.
    Vuestras manos fangosas no sacarán más que fango.
    Vuestros corazones de piedra no palpitarán de alegría de la vida, en un reino que deberéis conquistar vosotros solos.
    Nosotros no mostraremos las maravillas de nuestro mundo a quienes no han sabido convertir en maravilloso su propio mundo.
    No recogeréis más que piedras, porque sois seres de piedra.
    Aprended a convertiros en diamantes y una lluvia de luz investirá vuestros ojos estupefactos, mientras que de la oscuridad de los muertos desiertos, surgirán las luminosas auroras de nuestra civilización que será también la vuestra.
    No emitáis más órdenes de piedra, sino luminosos pensamientos de cristal a un cosmos de gloria que de otro modo no os pertenecerá jamás.
    Elevad vuestra evolución, hermanos de la Tierra. Y de las supremas playas de la gloria solemne de los espacios surgirá también para vosotros la onda luminosa de vuestra civilización. La misma civilización que habéis venido buscando sobre nuestro suelo y que deberéis por el contrario realizar sobre el suelo de vuestro planeta.
    Desde los rojos desiertos de Masar, veréis alzarse, entonces, el majestuoso templo de nuestro milenario imperio.
    De Masar a Saras, paz a vosotros. - Ithacar.”
    Entre las fotos del Viking I que pudieron verse en televisión, aparecieron tres signos y un rostro. Los signos se interpretaron como letras de nuestro abecedario. Curiosamente eran el Alfa y el Omega y no la C como se dijo, y el BUMERANG, símbolo de la ley cósmica de causa y efecto.
    En la campaña de matiz popular que Jimmy Carter hizo antes de ser nombrado Presidente, manifestó a la prensa:
    “Cuando llegue a ser Presidente de los Estados Unidos, haré conocer los Ufo al mundo. Existen quintales de material mantenido en secreto en los archivos nacionales del departamento número 47 del Pentágono que el pueblo debe conocer.”
    “Fue en el año 1973 - dijo el candidato demócrata - una tarde después de un discurso que pronuncié en el Lion's Club de Thomastown, cuando me dirigía a mi automóvil; vi en el cielo estrellado una masa que parecía como incandescente, pero cambiaba continuamente de color. Era un cuerpo brillante, del tamaño aproximado de la Luna. Se movía a altísima velocidad. Personalmente no sentía ruido alguno, pero mi hijo Jeff, que me acompañaba, dijo después que había sentido como un silbido metálico en la dirección en que se desplazaba el Ufo. Quedamos parados, con la boca abierta, durante unos diez minutos. El objeto voló sobre nosotros durante algunos instantes, después se dirigió hacia el Sur, cambió de ruta repentinamente y se movió hacia el Este. Finalmente, desapareció en el horizonte. Antes de aquel día no había dado crédito a las historias de Ufos. Después de aquella experiencia ...”

    Jeff Carter, su hijo, dijo después: “Recuerdo muy bien aquella noche; estaba junto a mi padre. Al principio, pensé que se trataba de una estrella fugaz, pero el Ufo continuaba moviéndose, cambiando de color. Mi padre me decía: ¡Mira Jeff, ahora es rojo, ahora verde, Dios mío! Repentinamente comencé a temblar y no supe por qué; a duras penas me podía contener.”
    Jimmy Carter diría después: “Puedo asegurar que no es difícil para mí distinguir entre un meteoro, una formación estelar o un fenómeno fuera de nuestro mundo. Era un Ufo, no hay duda.” “Hay toneladas de material oficial sobre esto en los archivos secretos nacionales. Cuando sea elegido Presidente, repito, revelaré este material; el público tiene derecho a saber. Es probable que otra civilización estelar esté intentando ponerse en contacto con nuestro mundo. No podemos cerrar los ojos frente a una realidad viva, aunque sea desconcertante.”
    Eugenio Siragusa sabía que Jimmy Carter sería el siguiente Presidente de los Estados Unidos. Ganó las elecciones en noviembre del 76, fue nombrado Presidente oficialmente el 20 de enero de 1977, y asumió el Poder.
    El mismo día que ganó las elecciones, Eugenio Siragusa le transmitió el siguiente mensaje firmado por Adoniesis:
    “Ahora que has conseguido la meta, para desarrollar mejor tu misión programada en el mundo recuerda: No hagas como han hecho otros. Te recordamos que este poder te ha sido concedido desde lo alto y por suprema voluntad.
    Sabes muy bien que nuestra obra en el mundo está ligada de modo indisoluble a los grandes designios de la ley inmutable de la inteligencia creativa cósmica.
    Tu responsabilidad es grande y la salvación de la humanidad y su progreso sano, sabio, espiritual, material, científico y evolutivo, están en tus manos. No serán pocas las pruebas que deberás superar ni pocos tus enemigos disuasores. Si eres fuerte, fiel, puro en la mente y en el corazón, no te faltará nuestra cálida y fraterna asistencia y consolación.
    Nuestro operador terrestre conocía ya hace mucho tiempo el proceso que debía llevarte a la suprema carga de un continente lleno de fuerza operante, no siempre positiva. Pero tu obra podrá convertirla en constructiva y eficaz, próspera de luz salvadera para todo el género humano.
    Nosotros deseamos creer en tu incorruptibilidad y en la perseverancia de tus nobles sentimientos de hombre y de guía político, moral, espiritual y científico. Nuestros fraternales signos de benevolencia no te faltarán ni seremos débiles con quienes ya están pensando en ponerte en dificultades.
    Ten fe y amor en la perseverancia. Tu acción podrá salvar de la destrucción al género humano, Jimmy Carter: ¡Recuérdalo! - Adoniesis.”


    24. Ultimos viajes de Eugenio Siragusa


    Al iniciarse la segunda mitad de los 70, Eugenio Siragusa inició una serie de viajes, que, según programa, debían llevarle al encuentro de los elegidos que le faltaban para completar el número 144.000. Los países que debía visitar en esta última gira eran: Canadá, España y prácticamente toda Sudamérica.
    Antes de salir del aeropuerto italiano, a una pregunta de los periodistas, respondió:
    - Ahora parto en gira hacia Sudamérica para llevar la palabra de los hermanos del Cosmos hasta los últimos hermanos de la Tierra. Pero ésta será mi última misión, porque siento que mi vida sobre el Planeta está a punto de terminar.
    A su paso por España, dictó varias conferencias en el marco de un Colegio Universitario rebosante de público joven, curiosos y aficionados a la parasicología. Cuando se inició el tumo de preguntas, uno de los estudiantes, aludiendo al diluvio, dijo:
    - Según la Biblia, el diluvio universal fue total y anegó todo el planeta. Pero por estudios científicos llevados a cabo se sabe que esto no pudo ser. Por tanto, debió ser una invasión parcial de la corteza terrestre por las aguas del mar en aquella zona donde tuvieron lugar los acontecimientos que se narran en la Biblia.
    - No estoy de acuerdo. El diluvio a que hace alusión el Antiguo Testamento fue absolutamente general. Y el Arca de Noé no fue tal arca; fue una inmensa nave que salvaguardó las especies que poblaron nuevamente el planeta después de la catástrofe.
    Otro estudiante se mofó de lo que había dicho increpándole con insolencia. Eugenio Siragusa le respondió:
    - Antes de que llegues a viejo, tus cabellos se volverán blancos por el terror que te producirán los acontecimientos que han de tener lugar en el Planeta y que tú presenciarás.
    Entre los actos fijados en el programa, se llevó a cabo una filmación para un programa de la Televisión especializado en parasicología y ufología, Eugenio Siragusa era entrevistado en uno de los platós. Cuando el entrevistador hizo alusión a los visitantes del espacio y su forma física el realizador mandó al regidor que pasase ante las cámaras dos fotos de extraterrestres que habían sido cedidas por el Centro Studi Fratellanza Cósmica. En ese preciso momento se produjo un bloqueo absoluto de las centrales de teléfonos y quedó Televisión Española incomunicada con el exterior. La corriente eléctrica descendió y se averiaron una cámara y el video en que se estaba grabando el programa. Finalizada la entrevista, Eugenio Siragusa y los que le acompañaban regresaron al hotel. De camino, preguntó qué había sucedido durante la grabación. Su secretaria internacional, de habla española, le confesó:

    - Hace tiempo que sentía dolor en la nuca - como siempre que debo decirte algo - así que te lo diré: Hubo un señor, el que pasaba las fotos, que al ver las de Adoniesis y Asthar Sheran dijo: Te pongo las fotos del “Gato” y el “Marica”. Fue en ese instante cuando se produjo el apagón y se interrumpió la grabación.
    Eugenio Siragusa emprendió el regreso inmediatamente a Televisión, entró directamente en el plató, donde se continuaban grabando otros temas para el programa, dirigiéndose directamente al director. Le dijo:
    - Queda cancelada la transmisión. Les prohibo terminantemente emitir la entrevista o hacer cualquier uso, ya sea de la película o las fotos que les he facilitado.
    Luego preguntó por la persona que había utilizado las burlonas expresiones. Cuando hubo llegado a su presencia, mirándole fijamente a los ojos le dijo:
    - ¿Sabe usted lo que es la justicia? - Repitió: - ¿Sabe usted lo que es Injusticia?
    El interpelado, pálido, juraba y perijuraba que él no había utilizado la palabra “Marica”, que en todo caso pudo haber dicho lo de “Gato”... Siragusa, sin dejar de mirarle añadió:
    - Usted no sabe lo que es la justicia. Ustedes no saben lo que es la justicia. Hoy podría haber sido destruido todo el edificio... Un día, de esto no quedará piedra sobre piedra...
    Luego dio media vuelta y salió. De regreso, comentó al que conducía el coche:
    - Me ha hecho usted un gran favor permitiéndome volver a tiempo y rectificar. Los extraterrestres, cuando castigan castigan muy fuerte...
    Durante su estancia en Perú, después de un amplio programa de contactos, conferencias y entrevistas, dos jóvenes se le acercaron, le llevaron aparte y le dijeron:
    - Quisiéramos que usted nos hiciese una demostración de sus poderes como Operador de los Extraterrestres. Nosotros utilizaremos una región determinada para los contactos. Podríamos desplazarnos en coche esta noche hasta allí...
    Eugenio Siragusa, mirando en sus ojos y en su mente, vio que sus intenciones eran otras. Comprendió que no hablaban por ellos, sino que habían sido enviados por otros... De todos modos accedió a ir de incógnito, a solas y de noche al lugar junto a la playa que le habían indicado.
    A media noche, los dos muchachos le esperaban fuera del hotel, en su automóvil. Al verle, le hicieron subir y partieron en dirección a una zona llamada Chilca.
    Cuando hubieron, llegado, uno de los jóvenes se puso delante y el otro detrás. Uno de ellos le dijo:
    - Es aquí. Esperamos tu demostración.
    Eugenio Siragusa les miró, uno a uno, fijamente, y les pidió:
    - Dadme la linterna y quedaos aquí, sin moveros.
    Inmediatamente se dirigió hacia la orilla misma de la playa, en el borde donde las olas rozaban la arena. Cuando hubo llegado, se detuvo, se concentró unos segundos y utilizando la linterna de mano que llevaba hizo una señal en clave, encendiendo y apagando varias veces. Instantáneamente, una nave como un globo de fuego incandescente, surgió del mar levantando una enorme ola, lanzó una llamarada de luz hacia donde se encontraba Siragusa y volvió a sumergirse. Repitió la operación cinco veces más. Su haz de luz iluminaba toda la playa en una dimensión de varios kilómetros. Los dos muchachos se pusieron a temblar de pies a cabeza. Instintivamente, quisieron salir huyendo, pero los pies no les respondieron. Estaban petrificados por el miedo. Luego la nave se sumergió definitivamente y todo el mar quedó iluminado por debajo, en una distancia de más de 200 metros mar adentro. Siragusa se dio media vuelta y regresó hasta donde los muchachos estaban. Les dijo:
    - No temáis. Nada os va a suceder. Ya sabéis que no debéis tentar a quien tiene el conocimiento. No vayáis contra la verdad, o la verdad se volverá justicia contra vosotros.
    Después de este incidente, Siragusa continuó viaje por Sudamérica. Visitó lugares que para él tenían un viejo recuerdo. Un recuerdo que él mismo había seleccionado en una vieja canción de los Incas y solía leer en sus conferencias. La canción inca hacía alusión a los viajeros del espacio. Decía así:
    “Grandes padres que después de haber sembrado maravillosos frutos sobre un Planeta árido e inculto, nos habéis abandonado como flores sin rocío.
    Guardianes de una Tierra por crecer, llegue a vosotros este canto de espera y de dolor. Las mieses ya están maduras, los árboles ya han crecido, y han producido frutos en abundancia. Nuestra labor ha terminado. Los hijos de nuestros hijos, nacidos en el surco de una tierra extranjera, olvidarán a lo mejor su promesa. Pero nosotros, fruto de la sabiduría llegada del cielo, no hemos borrado de las mentes el rostro de los padres, y cada día y cada noche que este Planeta concede, escudriñamos atentos las nubes, esperando veros de nuevo sobre carros de fuego, venir a recoger lo que habéis dejado.”
    Las gentes le preguntaron sobre muchas cosas y algunos, entre los que estaban más próximos, se obsesionaban con la cifra de los 144.000 elegidos de que se hablaba en el Apocalipsis. Le preguntaron:

    - ¿Quiénes son los 144.000 elegidos? ¿Es real ese número, se salvarán solamente ellos?
    Siragusa respondió:
    - Recordad que fue dicho: Padre, te los encomiendo. A ellos se refería, porque ellos están en el mundo, pero no son del mundo. Después están los 7.456.006 que les seguirán... Los 144.000 ya se han encarnado y yo debo encontrarlos. Cuando lo haya hecho, tomaré mis maletas y me iré definitivamente. Entonces habrá terminado mi viaje. Todavía me quedan algunos por encontrar, pero mi trabajo y mi peregrinación por el Planeta están ya tocando a su fin.
     
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