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    Foro » EUGENIO SIRAGUSA » Eugenio Siragusa, libro: EL ANUNCIADOR » LA DESPEDIDA DEL ANUNCIADOR (CAPITULO 12)
    LA DESPEDIDA DEL ANUNCIADOR
    bookFecha: Domingo, 2012-12-16, 8:25 PM | Mensaje # 1
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    Extraido de: http://www.edicolaweb.net/nonsoloufo/aqus_pdf.zip

    LA DESPEDIDA DEL ANUNCIADOR






    Terminada la primera y segunda parte de su obra, el Anunciador, en el día señalado, redactó una comunicación que mandó hacer pública en todos los idiomas a través de los operadores difundidos por el Planeta. Este era su contenido.

    “A todos los amigos y estudiosos, a los simpatizantes del Centro Studi Fratellanza Cósmica, a las Secretarías nacionales y extranjeras: El Centro Studi Fratellanza Cósmica ha cumplido su cometido y se encuentra en su epílogo. Cuanto se debía decir ha sido dicho y cuanto se debía hacer ha sido hecho. Gracias al deseo superior y a todos los que, con abnegación y fraterno amor, han contribuido al cumplimiento de esta poderosa misión. Gracias, también, a todos aquellos que nos han procurado sufrimientos y amarguras, porque con ello nos han estimulado más a ser fuertes, fieles y perseverantes hasta la meta que hemos alcanzado después de 26 años de duros sufrimientos. Ahora, sólo nos queda esperar el epílogo de un proceso hace tiempo iniciado. Con el presente comunicado cesa la publicación del opúsculo, así como los contactos epistolares y personales con el Centro y con las Secretarías, delegaciones provinciales, comunales y nacionales, italianas y extranjeras, que el Fundador considera desligadas de todo vínculo operativo. La valerosa obra del Centro Studi Fratellanza Cósmica, podrá ser ciertamente reconocida sólo cuando la enseñanza recibida sea puesta en fermentación en la mente y en el corazón de los hombres e iluminada por la luz de las verdades eternas. El Fundador del Centro Studi Fratellanza Cósmica, Eugenio Siragusa, no participa ni se considera responsable de cuanto se pueda decir y hacer en nombre del Centro Studi Fratellanza Cósmica, que, por haber cumplido su misión, está disuelto y ya no es operante. Agradecimiento a todos aquellos que se han prodigado llevando adelante una obra que era imposible no alcanzase el omega, Nos congratulamos de que hayáis sido levadura de sabiduría y sal de sabia justicia, de verdadero amor y fraternidad. Queremos, del mismo modo, esperar que todos los que han oído y visto, conserven intacta en sus espíritus la felicidad de haberse aproximado al concepto sublime de la vida y de su real significado en la construcción divina.”

    Cuando la noticia se difundió, unos se sintieron huérfanos sin la pequeña cáscara que les había protegido de la intemperie. Otros, se vieron frustrados en sus maquinaciones, porque se habían repartido puestos importantes en el futuro. Algunos no podían comprender que el Anunciador hubiera disuelto tan repentinamente el único vehículo operativo que existía. También hubo quien hizo caso omiso del comunicado y siguió operando por su cuenta, apoyándose en un nombre y una obra que no le pertenecían. Sólo quienes habían hecho suya la verdad, comprendieron que había llegado le momento de abandonar la casa y comenzar a hacer el camino solos para prolongar la acción del que les había precedido e iniciado en la luz.


    34. La despedida del enviado


    Después del anuncio de la disolución del Centro Studi Fratellanza Cósmica, en su dimensión operativa tridimensional, el Anunciador convocó junto a sí a todos los operadores esparcidos por los cuatro ángulos del mundo. Cuando todos hubieron llegado para celebrar con El la nueva Pascua, les habló:
    “Ha sido dicho y escrito: “Por sus frutos los conoceréis”, y ha llegado el tiempo en que los lobos hambrientos, disfrazados de mansos corderos, se han infiltrado en nuestras filas para disuadir, corromper, tentar, destruir, con las sutiles artes de su patrón, a aquellos que obedientes a los Divinos Deseos, han escogido servir a la Verdad.
    Es necesario estar despiertos en la consciencia y en el espíritu para saber reconocer y distinguir a los astutos siervos del mal, pero quien está vivificado por la Luz de Cristo, no podrá ser engañado nunca.
    El Centro Studi Fratellanza Cósmica, ha sido un movimiento mesiánico que todo el mundo conoce y en esta hora de grandes tentaciones, sus Operadores tienen el preciso deber de poner en guardia a las almas simples contra la astucia de los lobos, para evitar la dispersión y la confusión.
    “Muchos los llamados, pero pocos los elegidos”, también ha sido dicho y escrito. Muchos de aquellos que hubieran podido y debido servir a la verdad, según la invitación recibida del Cielo, se han desviado del Sendero haciendo uso de la confianza depositada en ellos. En nombre del Centro se han divulgado comunicados, dado conferencias, redactado opúsculos, mantenida correspondencia de contenido muy discutible y completamente diferente a los reales valores del Centro Studi Fratellanza Cósmica, contraviniendo los principios fundamentales de nuestra obra, desviando la atención de los estudiosos del sendero de la Verdad.
    Confiamos en vuestra madurez para que sepáis comprender y aceptar con espíritu sereno nuestra invitación fraterna a la prudencia y a la cordura y, sobre todo, a saber valorar con la consciencia despierta, la Divina amonestación que, a través de nuestra voz, os llega. Sed prudentes, hermanos, y corregiros para que el maligno no os encuentre adormecidos y os aprisione en sus redes.
    El Centro Studi Fratellanza Cósmica ha puesto término al ciclo inicial concerniente a las enseñanzas básicas que nos fueron amablemente concedidas por los Hermanos Superiores en misión sobre la Tierra, según la Voluntad de la Fuerza Cósmica Creante.
    Se termina así un período muy fecundo para todas aquellas almas que, con buena voluntad, han recibido el amor grande e ilimitado que ha descendido del cielo a la Tierra. Quien tiene oídos ha entendido y quien tiene ojos ha visto. Los que se han despertado en la luz de la eterna verdad, podrán esperar ser libres, verdaderamente libres.
    La dura selección ha separado a los tibios de los fervorosos, el buen grano de la cizaña, gracias a quien ve y prevé.
    Ahora se inicia la última parte, la más importante y que concierne a la puesta en práctica de las enseñanzas recibidas y la cultura cósmica que mira a corroborar la voluntad por el conocimiento del ser humano operante en el edificio creativo cósmico y su real eterna personalidad. Ello a fin de que el nuevo pueblo del gran Señor de lo Alto, sea digno y plenamente consciente de ser el heredero de su próximo reino en la Tierra.
    En obediencia a cuanto la justa voluntad de la luz operante de los cielos había dispuesto, he llevado a término, con la ayuda y consuelo de vuestras almas, la misión confiada.
    Después de veintitantos años de paciente operatividad y con la fraterna compañía de los espíritus vivientes y operantes en la Tierra por voluntad del cielo, se han llevado a cabo los encuentros y los contactos predispuestos, a fin de determinar una selecta realización de mayor consciencia en previsión de los acontecimientos preanunciados y apremiantes en este tiempo.
    En verdad la dura fatiga ha sido copiosamente recompensada por la alegría que todavía siento en mí. Las magníficas relaciones anímicas instauradas en un clima de mayor despertar y conocimiento de la verdad revelada, son los frutos más preciosos que han madurado con el calor y la luz del amor más grande de todos los amores.
    En este mi viaje, he podido ver la meta de vuestro éxito, un éxito que os permite, ahora más que nunca, sentiros realmente libres y operantes por gracia y poder del Dios viviente y, por su voluntad, convertiros en la Tierra en palabra y acción, fuerza positívamente genuina del divino amor universal, reclamo de la justicia, de la paz y del amor y la verdad celeste y eterna.
    Ahora sabéis que sois la palabra de aquellos que vibran al unísono con Dios y con los Hombres. Ahora sabéis que sois la luz adamantina que obra para unir el bien del cielo al deseado bien de la Tierra. Ahora sabéis que quien os ha elegido no es el hombre, sino Dios, aquel que se ha dignado encender en vosotros la llama de su amor y su verdad y que los mejores hijos alimentan y confortan, sostienen e iluminan a fin de que seáis no sólo llamados, sino que seáis los elegidos.
    Saberos en esta esfera operativa, es para mi alma motivo de eterna alegría. Los verdaderos, los hijos de la llama, los precursores y los animadores de los divinos designios, están y permanecerán a vuestro lado para daros coraje y consolaros.
    Los acontecimientos se acercan y el tiempo apremia cada vez más.
    Al invitaros a recordar que habéis sido llamados; al afirmaros, todavía una vez, mi fraterna devoción por vuestras almas, os confirmo mi despedida de la dimensión divulgativa de la obra que por largos 26 años ha tenido empeñada mi mente y mi corazón, en un cometido que el cielo me había destinado en el tiempo.
    Con la certeza de encontraros tadavía en un tiempo futuro, os suplico, os suplico con toda mi alma, que recibáis en vuestros amables corazones mi fraterno e incondicional amor.”
    Luego fue distribuida una comunicación a los operadores para que al regresar la difundiesen. Era una comunicación importante sobre los condicionantes psíquicos utilizados por las fuerzas negativas. Decía así:

    “No os dejéis influenciar por las vibraciones, tendentes a procurar sensaciones que intentan desarrollar turbaciones psicofísicas.
    El arte sutil de las fuerzas adversas, apoya decididamente las exaltaciones de las sensaciones que emergen del subsconciente y el ardiente deseo de entrar en contacto con lo oculto o con lo desconocido.
    Estad vigilanates y atentos.
    Las fuerzas negativas, y esto os lo hemos dicho repetidas veces, se sirven de dinamismos materiales a menudo revestidos de apariencias muy atrayentes y cargadas de valores posesivos y condicionantes. Para muchos que no saben, es fácil caer en la sutil red que, cuidadosa y astutamente, tejen para poder embaucarte.
    El mal no es débil y la materia corrompida es la fuente de su fuerza.
    Pero acordaros siempre: Nada puede contra la luz y nada contra quien está fortificado en el espíritu y alimentado por el sabio conocimiento del supremo amor crístico.
    Recordaros aún: Vuestro sólo y único Maestro es Jesús, portador del verdadero bien.
    Tened mucha sutileza en el discernimiento. Existen fuerzas ocultas que actúan, y a menudo, consiguen condicionar vuestros pensamientos.
    Estas fuerzas pueden ser controladas y neutralizadas si os predisponéis para una vibración espiritual suficientemente alta e idónea para impedir que tales fuerzas hagan presa en vuestro astral.
    Os repetimos que estéis atentos, porque es verdad que dicen ser las que en realidad no son, para después proponeros condicionamientos, o peor, esclavizaros con instintos y prácticas opuestas a la edificación.
    Estas fuerzas, pueden ser eliminadas por nosotros si la conversión y la predisposición del astral condicionado, suceden en un tiempo breve y con plena conciencia.
    Os repetimos aún cuanto os ha sido dicho: ”Un árbol bueno no puede dar frutos malos, un árbol malo no puede dar frutos buenos.”
    Estad en guardia y tened cuidado en discernir bien si no queréis ser presa de estas oscuras y bajas fuerzas.”
    Después de distribuir esta comunicación, la secretaria que se había ocupado de las relaciones internacionales, leyó una larga carta, que también formaba parte del contenido de la despedida que el Anunciador estaba realizando hacia todos los que de alguna manera estaban vinculados a su obra. La comunicación decía lo siguiente:
    “Es verdad que por amor a la verdad es necesario saber soportar y sufrir, silenciosamente, con extremado coraje y con infinito amor. En estos años, por amor a la mayor verdad de nuestro tiempo, he sufrido silenciosamente, con coraje, con amor y con fe, sin conocer descanso ni condiciones. Lo he hecho porque la verdad, que benignamente el tiempo y el cielo me han concedido y materialmente revelado, merecía y merece aún el mayor de los sacrificios.
    En verdad, la lucha ha sido sin par, titánica, con durísimos esfuerzos materiales y morales, pero mi alma ha sido siempre aconsejada, socorrida, vivificada y consolada por un amor que pocos humanos en la Tierra han tenido el privilegio de sentir y apreciar.
    He hecho aquello que humanamente era posible hacer, con pureza de ánimo y sinceridad de corazón, sin pedir nada y sin formalismo alguno. Las almas piadosas, justas y generosas, son mis testigos ante el juicio de Dios.
    He tenido en contra, incluso, a quienes eran más queridos a mi corazón, incluidos parientes y amigos, sin contar a los sutiles enemigos y tentadores. Pero en compensación de tanta adversidad, he tenido constantemente a mi lado la incomensurable y prodigiosa consolación del amor de Dios, de sus ángeles y el de las queridas almas que han creído en mí y luchado a mi lado y sufrido por esta verdad.
    Los hermanos de la crística consciencia, han querido dignarse conceder a mi humilde corazón la inmensa alegría de su presencia, concediéndome con fe la sabiduría de su volumétrico conocimiento y su personal deidad, elevando hacia lo alto cada vez más mi alma y mi corazón en una ascensión de fe inquebrantable.
    Ahora nada me podrá sorprender. Nada me podrá causar amargura. Nada podrá turbar la eterna armonía y la viva alegría que la verdad ha elevado en mi espíritu, en mi alma y en mi corazón.
    Ahora serán los futuros acontecimientos, aquellos acontecimientos que ninguna razón humana podrá jamás desmentir, los que afirmarán cuanto yo os había dicho sinceramente por amor a la verdad y por santa obediencia.
    Si hubiera ignorado la realidad que he vivido, si no hubiera sentido la potencia penetrante del crístico amor, si no hubiese visto lo que les ha sido permitido ver a mis ojos, si no hubiera oído lo que a mis oídos les ha sido permitido oír, no hubiera expuesto mi vida al escarnio de los escépticos, a la mofa de los adversarios, ni hubiera doblado la espalda a los duros de corazón, ni hubiera sentido tanta premura fraterna por la suerte de esta doliente humanidad, por sus afligidos, por sus débiles y por los sedientos de justicia, de amor y de verdad. No me hubiera privado del reposo, no hubiera pasado noches de insomnio, no me hubiera privado de las alegrías que la vida concede a los mortales de este mundo, no me hubiera privado de nada para dedicarme al cansado trabajo, no me hubiera quitado el pan de la boca para utilizar su precio en papel de correspondencia, sellos y cuanto es necesario para llevar a cabo una obra como ésta. No hubiera hecho nada de cuanto he hecho, ¡nada! Me hubiera comportado como un perro mudo, hubiera callado, como muchos han hecho y hacen, con debilidad de mente y de corazón. Si hubiera sido como ellos, hubiera callado yo también. En cambio no he podido hacerlo, no podía hacerlo.
    La llama de la verdad ha prendido dentro de mi pecho y he obedecido sin pensar en las consecuencias mínimamente.
    He revelado cuanto he vivido. Lo he hecho por una innata veneración a la verdad, al Padre creativo, a Cristo, al palpitante y enorme corazón de todas las almas anhelantes de paz, de justicia y de amor.
    Ha sido y es la realidad de la llama crística y del amor a la verdad del tiempo de todos los tiempos la que me ha concedido tanto coraje y al mismo tiempo tanta humildad de sacrificio y tanta fe.
    Ahora es veraz y así será para siempre en la Tierra y en el cielo, mi incondicionada veneración por Aquel que vive en purísimo espíritu y que está incluso en el germen de toda cosa, en el corazón de toda criatura, en la luz de todo planeta, en el esplendor edificado de todos los soles, en la inmensa armonía de los Universos, en todo aquello que vive en El y por El en la eternidad.
    En verdad afirmo y amo infinitamente en mí, en los que están más próximos y en todas las almas que fueron, son y serán, esta realidad que nunca podrá morir.
    Ahora sé más que nunca, que el Padre creador es el genio eterno, Infalible arquetipo de todo, que El mismo es Dios y se manifiesta y vive en sí mismo su divino amor creador, que su alma es Cristo y que todas las criaturas del Cosmos son almas de su alma, hálito de su respiración, luz de su luz, amor de su amor proyectado en el tiempo y en el espacio y en todos los universos, en la obra sublime de la eterna creación.
    Es verdad que Dios, ahora más que nunca, se está revelando a sí mismo como se reveló en otro tiempo sobre el Monte Sinaí. La verdadera luz de su verdad brilla nuevamente como en otro tiempo.
    Es verdad que el poder y la sabiduría del Padre Creador se manifiestan ya en mil formas, para preanunciaros que el tiempo predicho en su divino designio es este.
    Si no habéis podido creer en cuanto amorosamente os he revelado por amor y por obediencia a los Mensajeros de Dios que me guían, me instruyen y me consuelan en paz y amor, sed al menos justos y aconsejados y creed en Aquel que dijo: ”sois dioses”.
    Si no habéis podido ni siquiera creer en El, El se ha apresurado a mandar a la Tierra, como palomas que retornan a sus nidos, a los Hijos de la Llama de Amor, los seres hermanos dioses que operan por El, porque lo aman verazmente, le veneran y le adoran, le obedecen desde tiempo inmemorial.
    Ahora no me queda otra cosa por hacer, que esperar vigilante como un águila, manso como un cordero, radiante como el sol de la verdad, el nacimiento de aquella aurora que traerá a esta humanidad doliente el Consolador, el retorno del genio y del poder de Dios, el hijo del hombre, Cristo.
    En esta ansiosa espera, permanezco sereno en el bendito reflejo de la virtud de la crística conciencia de los hermanos del cielo.
    Ahora que han concedido mejor destino a mi humilde obra en la revelación del tiempo de todos los tiempos, debo deciros necesariamente y con dolor de corazón, hasta luego. Hasta pronto en aquel tiempo que nos será dado experimentar todavía. Os auguro un fraterno, duradero y sincero bien. ”
    Entre todos los presentes se hizo un gran silencio. A ninguno le cabía duda de la despedida a que estaba asistiendo. Entonces el Anunciador tomó nuevamente la palabra y dijo como rúbrica definitiva:
    “Mi cometido se encuentra en su epílogo. No os entristezcáis por cuanto os preanuncio, sino gozad y alegrad vuestros espíritus. El consuelo que me ha sido concedido, os le he dado a manos llenas. No podía hacer ni más ni menos de cuanto me era posible hacer.
    Os he dicho lo que debía deciros y os he exhortado a hacer lo que debíais hacer para realizaros en la verdad y ser instrumentos conscientes de la voluntad divina. Ahora estoy en paz conmigo mismo y con El que me ha dado el encargo de cumplir su voluntad.
    Ahora debéis crecer en estatura espiritual, a fin de que podáis acercaros, cada vez más, a la hora de la Verdad sublime que será vuestra elección en la corona de la vida eterna.
    Mi partida podría acontecer mañana, pero puesto que no me toca a mí decidir sino al que tiene mi destino en sus manos, a El confio lo que le pertenece.
    Poco me queda aún por hacer, esto lo sé. Pero también sé que estoy ya con mi Señor y gozo de su paz y del alimento de su excelsa y regeneradora luz.
    Yo disminuiré, vosotros creceréis.”
    Todavía no era aquélla la última voz del Anunciador que se debía escuchar. Pero sí era una de las últimas. Por eso también se sentaron a la mesa con él y pudieron todavía gozar de su presencia y de sus palabras.

    35. El Anunciador y el príncipe de este mundo


    Después de esta despedida del Fundador, el Centro Studi Fratellanza Cósmica, todavía publicó un boletín más. Un boletín que rezaba en la portada: Ultimo número.
    Precisamente, en aquel último número, se habían vertido los últimos mensajes recibidos de los Comunicantes del Espacio Externo, los últimos consejos a los que, de alguna manera, se habían sentido identificados con la obra desarrollada. El Boletín, que cerraba un importante ciclo histórico del Centro Studi Fratellanza Cósmica y concluía una importante operatividad del programa, contenía en sí mismo algunos de los acontecimientos que pronto se desencadenarían y otros que en su día se cumplirán.
    Este era el texto de Woodok con que se abría aquél boletín de despedida:
    “Fuerzas complementarias de una ley que los hombres del Planeta Tierra desconocen todavía: Las fuerzas negativas destructivas, buscan adeptos capaces de servirlas. Las fuerzas positivas constructivas buscan adeptos capaces de servirlas.
    Está en pleno desarrollo una lucha con valores vibratorios excepcionales entre estos dos componentes. Los cerebros de los hombres están investidos e, inevitablemente, condicionados o por los valores en fase negativa y desequilibrio o por el segundo componente si las estructuras neurónicas se encuentran en fase de positividad o equilibrio. La elección del poder dominante destructivo, recae sobre aquellos que revisten cualidades púramente materiales, egoístas y de baja sensorialidad. Diferente u opuesta es la elección del poder dominante constructivo. La elección recae sobre aquellos que revisten cualidades más estructurales que materiales, más altruistas que egoístas y de alta sensorialidad astral. Esta es la batalla entre el bien y el mal, una lucha necesaria para una selección precisa, para una elección de cualidad incorruptible, estos dos componentes en conflicto, son valores que brotan de la férrea ley evolutiva que gobierna el Cosmos.
    En el espacio ha comenzado la experimentación de un peligroso conflicto de medios teledirigidos entre las dos superpotencias atómicas. La ”higuera puede ser sacudida y los higos caer sobre la Tierra y caer sobre los hombres un granizo grueso como el peso de un talento...”
    La ciencia, sin conciencia, ha encerrado en el cascarón de una nuez la destrucción y la muerte. Los hombres están mirando, pero no ven que sobre sus cabezas, pasan miríadas de ingenios cargados de vibraciones mortales. Estamos en la octava hora, la novena hora podría sonar de un momento a otro y no veríamos otra cosa sino apagarse la vida para siempre.
    Sabemos y seguimos cuanto sucede en el espacio de vuestro Planeta. Somos perfectamente conocedores de las experimentaciones en curso, entre las dos superpotencias, Rusia y Estados Unidos. Seguimos atentamente el peligroso conflicto de ingenios teledirigidos, en fase de desarrollo progresivo, que tiene lugar en el espacio. No está excluido que el árbol pueda ser sacudido con la consiguiente caída de un granizo de valores científicos altamente destructivos y capaces de poner en serio peligro las estructuras portadoras de vida.”
    Se incluían otros comunicados de Woodok que hacían referencia a las manipulaciones sutiles del subsconsciente por determinadas fuerzas operantes en el Planeta y la forma de mejorar algunos valores existenciales puestos en el plano tridimensional. A ellos hemos hecho referencia en este libro y allí remitimos al lector. Pero queremos añadir otro mensaje enviado desde la Astronave Cristal Bell, en julio del 78 y que decía así:
    “Nuestras actividades manifestativas y sensibilizadoras no tienen como fin volvernos cerebralmente emotivos de entusiasmo y racional convicción sobre nuestra real presencia en vuestra dimensión, sino principalmente tienden a desarrollar y ampliar los conceptos que alimentan los valores eternos de la fraternidad universal y las virtudes espirituales, morales y científicas que sostienen el continuo proceso evolutivo de la creación divina y de todos los componentes que en diferentes dimensiones materiales, astrales y espirituales, colaboran armónicamente en el infinito edificio macrocósmico.
    Os recordamos que nuestra misión en vuestro Planeta, mira principalmente, a estimular capacidades superiores psicofísico espirituales y predisponer a todos aquellos que demuestran buena voluntad para que asimilen y practiquen coordinaciones válidas, capaces de instruir y desarrollar una misión sintónica con las dimensiones superiores y con las superiores leyes que gobiernan la fuerza creadora en todas sus manifestaciones.
    No estamos sobre la Tierra para montar espectáculos teatrales, ni para exhibir las capacidades de nuestra alta ciencia física, astral y espiritual. Lo creáis o no, esto no nos impedirá realizar nuestra misión, ni provocar la necesaria mutación de los actuales valores cósmicos que trabajan negativamente vuesto planeta y, en consecuencia, vuestro sistema solar. El potencial negativo que se ha acumulado a través de vuestras nefastas y delictuosas obras, ha provocado distonías seriamente peligrosas para la estabilidad del proceso evolutivo de los dinamismos equilibrantes de lo zigos. Es inútil repetir que esta insensibilidad vuestra, os procurará los inevitables problemas que están en fase de desarrollo, sobre un plano extremadamente hipercaótico.
    Tambien es cierto que tenemos el preciso deber de preservar y tutelar a todos los que, despiertos y conscientes de los valores superiores de la fraternidad universal y de las leyes que la gobiernan, no desean ser contagiados por el peligrosos morbo de la involución que proponen las vibraciones negativas.
    Os hemos dicho que la gran lucha está en curso y es mayor y más cruenta que las sostenidas en el pasado. Las fuerzas de las tinieblas o de la energía corrompida no son débiles, y sus partidarios numerosos. También os hemos dicho que las fuerzas de la luz poseen la suprema virtud del espíritu creante y que su potencia es illimitada. Aunque sean pocos los que nutren fe, fuerza y valor en ella.
    Nuestra presencia es asídua, vigilante y completamente cargada de consciente laboriosidad, según los deseos del Altísimo Señor y Regidor del Espíritu Creador.
    Vuestro Planeta sufrirá un progresivo flujo de energía purificante, no ciertamente útil a los espíritus perversos, obligados a una forzada, inevitable postura. Toda cosa será renovada y el mal definitivamente borrado.
    La batalla será dura y no estará exenta de aguijones para quien se sitúe al flanco del bien, del amor, de la justicia y de la paz de Aquel que dirige y gobierna las cortes angélicas del inefable Señor. Es inútil deciros el destino que espera a los espíritus bienaventurados y, también es inútil deciros el destino que tendrán los impíos y los secuaces del mal.”
    El Anunciador sabía que se acercaban momentos muy importantes en el desarrollo de su programa y estaban próximos, como los lobos que huelen la presa, los perseguidores a sueldo que le habían venido rondando desde lejos y se habían introducido en su rebaño.
    Sabía que el príncipe de este mundo, tenía sus partidarios y que la guerra había comenzado hacía tiempo y se encarnizaba a medida que estraba en su tiempo decisivo. Era un momento muy especial, el momento apto para hacer un acto de afirmación personal.
    Y entendiendo que había llegado el momento, lo hizo en dos textos fundamentales:

    Documento uno: EL ANUNCIADOR.


    “Soy el Anunciador porque debo ser y no porque quiera ser.
    Soy porque la sublime luz del Creador ha querido que yo fuese.
    Soy una pequeña luz de la gran luz, consciente de ser por su santa voluntad.
    Estoy para servir, para ser palabra y acción de la suprema voluntad del Altísimo.
    Estoy para anunciar y consolar.
    Estoy para amar y guiar a aquellos que están en el mundo, pero no son del mundo.
    Estoy en espera del retomo de aquel que me ilumina, me guía y me sostiene por divina voluntad del Padre Glorioso.
    Estoy para ser su voluntad.”

     
    bookFecha: Domingo, 2012-12-16, 8:31 PM | Mensaje # 2
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    Segundo documento: QUIEN SOY.


    “He permanecido sobre la Tierra para testimoniar las promesas del Maestro Jesús Cristo y para preparar a los que El ha elegido para ser la sal y la levadura de su reino en el mundo. És el tiempo de que os manifieste, hermanos y hermanas, quien fui y quien soy ahora, por voluntad de los cielos.
    No digo que soy el Cristo, porque no lo soy.
    No digo que soy un maestro, porque no lo soy.
    Pero digo que soy hermano en el espíritu de Jesús y como El ha querido, su discípulo, todavía viviente en medio de vostros.
    Me llamaron Juan y el espíritu de Jesús cohabitó en alegría con mi espíritu antes de volver a tomar su cuerpo, convertido en inmortal por la divina luz de Cristo.
    Antes de ser quien en este tiempo soy, fui Giordano Bruno, iluminado por la Verdad, perseguido y muerto.
    Hoy soy quien vosotros conocéis para cumplir cuanto me ha sido confiado por Aquel que amo más que a mí mismo y al cual me he dado enteramente, antes incluso de que fuese. Esto os anuncio en breve, a fin de que cada uno de vosotros sepa que estoy pronto, en unión de las almas dilectas que, como yo, están viviendo en Cristo y operan al unísono con el hijo del hombre, Jesús, Maestro de vida y de Verdad.”

    Por si quedaba alguna duda, en uno de los comunicados del último Boletín mantenido hasta entonces como privado, se hizo. directa referencia al rostro del Anticristo, a los testigos Enoch y Elías y a la suerte de quienes les seguirán.
    Decía así:

    “Aquellos que señalen con el dedo el rostro del Anticristo, pronto verán la luz del Sol.
    Enoch y Elías, con su sublime sacrificio, darán gloria al Señor para que se verifiquen sus divinos designios, para el devenir de un mundo nuevo de justicia, de amor, de paz y de fraternidad. ¡Temed, fuerzas del mal!
    Los dos testimonios de Dios encadenarán al príncipe de este mundo, para que el amor de Cristo triunfe y el reino del Padre se establezca en la Tierra. En verdad os digo: El Espíritu Santo será su luz y la potencia del Señor su fuerza. ¡Temed fuerzas del mal!
    Poseerán la resplandeciente espada de la justicia divina y el cetro del poder de Aquél que es. Lo que debéis hacer, lo haréis, pero no antes de que sus espadas golpeen y rasguen las sutiles redes de las diabólicas y maléficas obras.
    Cuanto os recuerdo ha sido dicho y escrito. Bienaventurados aquéllos que con sus obras se aproximarán a los dos testigo del Señor, y con ellos vivirán y cooperarán en la lucha contra el mal, el odio, la injusticia y la mentira. Con el sublime sacrificio de estas dos joyas del Señor, la Jerusalén Celeste se asentará sobre la Tierra, para alegría de todas las almas que heredarán la gloria y la paz.”

    * * *

    “A los justos les está reservado el destino de ser traicionados, vituperados, perseguidos, engañados por quien ha tenido el bien del amor. Pedro también traicionó tres veces y renegó.
    Os había dicho que el mal es sutil y que, a menudo, se sirve de aquellos que creéis os aman. Pero vosotros tened mi paciencia y mi paz. No hay nada peor que el hermano que traiciona al hermano, o que lo acusa.
    Quien no haya pecado que lance la primera piedra.
    ¡Cuántas veces os he recomendado estar atentos, cuántas veces he recomendado ser puros como palomas y astutos como serpientes!
    ¡Con cuánta falsedad y sutileza los lobos se aproximan a las ovejas, para luego devorarlas!
    Os recomiendo, todavía, que no temáis, porque es verdad que la justicia del Padre no es tibia como el espíritu de aquellos que fingen ser fervientes y no son otra cosa que hijos y súbditos del mal, fríos en el alma y perversos en el espíritu.
    Os recomiendo: ¡Estad atentos y vigilad! Los partidarios del maligno se revuelven contra vosotros. Lo han hecho siempre y también lo hacen en este tiempo en que se aproxima su fin.”

    En el tiempo en que se producían todos estos hechos, un acontecimiento más vino a producirse, de improviso, de la noche a la mañana. Era un acontecimiento que el Anunciador venía esperando desde un tiempo y para el que se había preparado en la soledad de su espíritu, consciente de que la carne siempre es flaca. Un día, al amanecer, vinieron los agentes de la ley y lo llevaron directamente a prisión, acusado de robo, violencia camal, extorsión y abuso de poderes mentales... Nadie tuvo tiempo de reaccionar. Sus discípulos y sus seguidores se sintieron golpeados en lo más profundo de su corazón. Pero sabían quién era el perseguidor y de dónde partían las órdenes. El príncipe de este mundo por fin había dado la cara y se había dejado ver, utilizando los servicios de los que habían nacido para el oficio de traidores. A los más conscientes no les extrañó, porque también estos acontecimientos habían sido predichos y escritos antes de que las cosas sucedieran.

    “¿Creéis que yo siento estupor o extrañeza por cuanto ahora sucede?
    Las historias se repiten con sistemas diversos, con metodologías diversas. No me esperaba gratitud, ciertamente, de quien ha recibido el bien y el consuelo.
    Consolar los sufrimientos del prójimo no es cosa fácil, así como no es difícil ser sacudido, perseguido y puesto en la Cruz, justamente por aquellos por quienes has creído ser amado.
    Es el destino de quien cree, firmemente, en la bondad, en la caridad, en el fraterno socorro y en la comprensión de los hombres. La casta de judas aún no se ha extinguido, ni el tentador ha terminado su trabajo.
    Hoy, más que nunca, el mal está nutrido y “Mamon” pace e impera soberano.
    Ya sabía que sería tentado y traicionado, pero si mi carne es débil, mi espíritu es fuerte.
    El bien que he hecho, quedó en la memoria de Dios. El conoce, muy bien, mis cotidianas luchas y también sabe con cuánto amor he sacrificado los goces de la vida humana.
    Ya lo sabía.
    Nadie se engañe con que yo pudiese ignorar cuanto acontece y nadie se ilusione en escapar al juicio de Dios.”

    Ambos textos fueron hechos públicos tres meses antes de que las cosas se desarrollaran. Este era el segundo texto importante, que le fue enviado por Woodok, desde la astronave Cristal Bell:

    “Como podéis muy bien notar, nuestra acelerada metodología selectiva ha dado sus primeros frutos. Muchos se habían cubierto con el velo de “Maya”, pero no han podido retenerlo por más tiempo.
    El perverso designio de los “musaray” ha chocado contra la invencible muralla de la fuerza divina.
    Creían haber alcanzado la meta codiciada e ignoraban que era sólo un espejismo, un válido efecto de nuestra asidua vigilancia sobre sus astutos designios mentales. Ahora, en relación a cuanto ya ha sido dicho y mostrado, las responsabilidades que individualmente han sido asumidas, pesarán enormemente sobre sus espíritus y sobre sus carnes.
    No deis ningún paso a sus convulsas agitaciones y no temáis sus amenazas, fruto de una loca exaltación diabólica.
    El dragón herido de muerte por la lanza del Angel de la justicia y Jefe Santo de las Celestes Milicias del Altísimo Señor de la Luz, escupe blasfemias y emite veneno por los ojos y por la boca. No se turben vuestros espíritus por el ronco vocear de cuántos lo han servido y nutrido. Nosotros estamos vigilantes, ahora más que nunca.”

    Un nuevo tiempo del Apocalipsis había sonado. También fue dicho y escrito por quien entonces fue y hoy permanece por Superior designio:
    “Una gran señal apareció en el cielo: Una Mujer, revestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas en la cabeza. Estaba encinta y gritaba con los dolores del parto y las angustias de dar a luz. Otra señal apareció en el cielo: Un dragón, color de fuego, con siete cabezas y diez cuernos, sobre sus cabezas siete diademas, su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo y las lanzó sobre la tierra. El dragón se puso delante de la Mujer en trance de dar a luz, para devorar al hijo tan pronto como le diera a luz. Ella dio a luz un hijo varón, el que debía apacentar a todas las naciones con una vara de hierro. El hijo fue arrebatado hacia Dios y a su trono. Y la Mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar preparado por Dios, para ser alimentada allí durante mil doscientos sesenta días. Entonces hubo una batalla en el cielo: Miguel y sus Angeles lucharon contra el dragón. Y fue precipitado el gran dragón, la serpiente antígua, que se llama Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero y sus ángeles fueron precipitados con él.” (Apoc. 12, 1-10).

    Desde todos los puntos del planeta, llegaron telegramas hasta la cárcel donde sufría prisión, antes de ser juzgado, bajo acusaciones de quienes habían sido pagados para traicionarle. El Anunciador, de este modo supo quién estaba con él en esa hora y quién le había abandonado.
    Actores y actrices, obreros, empleados, abogados, periodístas, artesanos, ingenieros, arquitectos, médicos, ancianos, mujeres, niños: La grey que lo había reconocido, unida en un sólo corazón y una sola alma, le hizo llegar hasta su prisión estos sentimientos:

    “Como hace dos mil años, unidos en una sóla fe y un sólo corazón. En espera de Aquel que vendrá y restablecerá la justicia.”
    “Nosotros edificaremos el nuevo mundo con la fortaleza de tu espíritu y los materiales de tu mensaje.”
    “Tu obra es amor, dilectísimo maestro.”
    “Reconocemos los instrumentos del príncipe de este mundo que ya ha sido juzgado. Por esto hoy, como ayer, como mañana, permanecemos unidos en espíritu a tu lado, sabiendo que no somos del mundo, pero debemos permanecer para preparar el Reino de Dios en la Tierra. La Nueva Jerusalén que descenderá de lo alto.”

    36. A los llamados. “El testamento espiritual”


    En la última Pascua celebrada por el Anunciador, reunido con quienes habían sido llamados para recibir su palabra, repartió el pan y depositó en su corazón el mensaje íntimo que no había sido difundido públicamente, para que las perlas no fuesen arrojadas a los cerdos, y que hoy debía ver la luz en prueba y testimonio de cuanto había sido dicho y se había cumplido.

    “Ha sido dicho y escrito: Amáos y multiplicaos. Es una invitación proveniente de una dimensión superior, donde el amor se cumple por la atracción no física, sino astral y donde el abrazo no es material, sino espiritual y perfecto. El amor es y será un sublime y delicado sentimiento del Dios viviente, siendo El plenamente consciente de que el amor es vida, ley del espíritu creativo viviente en esta dimensión. Jesucristo, enseñó la ley pero no la practicó porque El no era del mundo; era la luz del amor de aquel que es.”

    “Os fue dicho: volveré en medio de vosotros. Despertáos porque es verdad que su Espíritu Santo está ya en la luz de vuestros corazones. Amáos los unos a los otros en paz y en alegría de espíritu porque es también verdad que el Reino prometido está ya a las puertas de este tiempo.”
    “La luz de la santa unión y la fraternidad os ceñirá cuando la sabiduría lleve de la mano la sapiencia. El sol del amor brillará en vuestros corazones cuando os améis como Cristo os amó. Entonces, la santa fraternidad edificará vuestro paraíso y las rosas de la paz y del amor florecerán en todos los ángulos de la tierra.”
    “La verdad destruirá para siempre las cadenas del mal y vuestra libertad será radiante de alegría y fecunda en obras, para gozo vuestro y del Padre Glorioso. Todo espiritu amará al otro espíritu y la verdadera comunión establecerá la ley de la santa fraternidad. La luz de la tierra se unirá a la gran luz del Cosmos, sublime patria del Espíritu Santo Creativo, llama inestinguible del divino y eterno amor.”
    “Recordad que nada de cuanto decís y hacéis, pasa inobservado. Todo es registrado y minuciosamente valorado. Si os ponen pruebas es porque son necesarias en contraposición a los valores negativos que se desarrollan a través de la actividad mental distónica, a veces incluso alimentada conscientemente.”
    “Quien os ha despertado y guiado, quien os ha inclinado a obrar y hacer en conformidad al programa que conoce perfectamente, El no pertenece a este mundo y no podrá ser ni débil ni injusto, no podrá ser como pretendierais que fuera.”
    “Ninguno de vosotros sea superior a ninguno, ni inferior. El más pequeño sea el más grande y el más grande el más pequeño. Quien más posea, más dé. La armonía de las almas debe expresarse siempre, en la generosidad del hombre hacia el otro, a fin de que todos sean como las abejas laboriosas.”
    “El bien debe ser instintivamente guardado y toda cosa debe estar siempre en su justo punto, según la regla de la ley universal: Cubrir tu puesto con amor altruista, pensar menos en sí mismo y más y siempre en los demás.”
    “El orden conduce a la armonía y ambas son el resultado de la evolución espiritual. La observancia del orden y de cuanto deriva de este equilibrio, es necesario si se quiere llegar a la perfecta armonía psico fisica de una comunidad.”
    “Donde reina el caos, la pereza, la indiferencia y la incapacidad, reina también la intolerancia e incluso la insubordinación. Debe reinar un mutuo y recíproco valor de fraterna colaboración, espontáneo, exento de todo formalismo de clase, de raza o de religión.”
    “La comunidad de los hijos conscientes en Dios, está vivificada por todo aquello que produce el bien por el bien.”
    “Estad unidos, más que en la exterioridad, en la interioridad. Estad unidos en el espíritu porque vuestra fraternidad es real en el espíritu y aparente en la materia. Los valores transitorios que la vida de este mundo os ofrece, no deben nunca disuadiros de esta realidad, ni deben distraeros de la certeza de ser una sola cosa a los ojos de aquel que es.”

    “Sed una única cosa y estad animados de humildad y de pureza. No alimentéis reservas mentales, sed sinceros, espontáneos. Debéis ser adultos en el conocimiento, pero niños en el corazón, humildes de alma.”
    “Sed prudentes en toda circunstancia. Tenéis ya la capacidad de discernir bien, separando con prudencia los valores positivos de los negativos después de la experimentación. El conocimiento se recibe atravesando las experiencias binarias. Recordad: la acción negativa (mal), no debe ser fin en sí misma, sino que debe ser instrumento de conocimiento, el medio que os libere de la ignorancia del bien, de la incapacidad de obrar a través de las acciones positivas. Si no conocéis la noche, no podréis conocer el día. Si no conocéis el vacío no podréis conocer y aprehender la luz. Si no conocéis el odio, no podréis conocer el amor. Sed prudentes en vuestras acciones y si alguna vez os desviáis, la conciencia está en no perseverar en el er-ror.”
    “Sed solícitos. Sembrad en el corazón de los hombres. Haced fecundar la luz de la verdad del tiempo de todos los tiempos. Sed solícitos. En el regazo de este tiempo yace el grande y glorioso advenimiento tanto tiempo esperado y deseado por los que sufren, por los perseguidos de la injusticia, el odio y el desamor. Sed solícitos y no toméis en consideración a los que quisieran retrasar la renovación.”
    “No pronostiquéis. Lo que ha de venir vendrá. Ninguno podrá conocer el día ni la hora. Pero estad siempre preparados y atentos. Ha sido dicho: Vendré como un ladrón en la noche. Lo no salvable no podrá ser salvado. Estad siempre atentos y preparados y tened fe. Las pruebas serán duras para todos los que han sido señalados para ser sal y levadura de la nueva vida y del nuevo mundo.”
    “Meditad bien y sabed discernir, usando la luz de vuestra conciencia y vuestro espíritu. Recordad: Sed puros como palomas, pero astutos como serpientes. El maligno tiene mil caras y su red está siempre al acecho. Cuando os ofrezcan los bienes de este mundo, recordad que ya poseéis el bien eterno. Conservad celosamente lo que habéis heredado de Aquél que os amó y os ama. Ya sabéis cómo conocer el árbol bueno y distinguirlo del malo. El árbol bueno no puede dar frutos malos y el árbol malo no puede dar frutos buenos.”
    “Alegraos y gozáos y no os entristezcáis en vuestros corazones ni en vuestros espíritus. Estad todos alegres porque sólo entonces, cuando os ultrajen, tendréis la certeza de ser los hijos del Altísimo. Os odiarán sabiendo quiénes sois, mentirán, os calumniarán, para disuadiros, debilitaros. El maligno hablará por boca de ellos y las pruebas serán duras, pero los Angeles de vuestro Señor os guardan y os aconsejarán a fin de que siempre estéis fortificados en el espíritu, iluminados por la beatísima Luz de Aquél que os ama porque es Hijo de la Luz.”
    “Cuándo os alimentéis de amor, hijos míos, el odio será vuestro enemigo. Cuándo os alimentéis de bien, el mal será vuestro enemigo y os tentará. Sed fuertes y perseverad siempre. No tengáis temor porque en verdad os digo que el amor vencerá siempre al odio y el bien vencerá al mal.”
    “Empezad a poner en práctica las enseñanzas que os han sido concedidas por voluntad divina. Empezad a desprenderos de los viejos vestidos y endosáos los hábitos que debéis llevar, si deseáis verdaderamente formar parte del nuevo Pueblo del Señor.”
    “No es suficiente haber aprendido. Es necesario poner en práctica los valores de la nueva ley que gobernará el reino que os ha sido prometido.”
    “El tiempo apremia siempre más y los acontecimientos preanunciados se avecinan. Los supremos designios del Altísimo, están en vía de desarrollo y próximos los signos que anunciarán sus días de justicia y de juicio para todos los que no han creído.”
    “El mundo será sacudido como un árbol en el centro de un remolino y, el fuego, el agua, el aire y la tierra, serán mezclados en un furioso movimiento de fuerzas titánicas.”
    “Estad preparados y prontos para ser espectadores y espectadoras de este gran acontecimiento purificador y que vuestras almas no estén tristes por cuanto vuestros ojos deberán ver y vuestros oídos oír. Es el día que el Señor se ha reservado.”
    “No puedo deciros más de cuanto me ha sido concedido deciros, ni hacer más de cuanto debía hacer. Mi cometido, en este sentido, ha terminado. Hubiera querido mucho más, hacer mucho más, pero no hubiera servido de nada sin el apoyo de El que todo lo puede si quiere.”
    “Ahora os preguntaréis qué haré. No puedo decíroslo por obediencia. Lo sabréis sólo cuano hayáis visto y oído. Entonces sabréis y justificaréis mi silencio.”
    “Estad atentos para no dispersaros y no adormeceros en el sueño de las ilusiones. Las duras fatigas están por llegar y están cargadas de dificultades y tribulaciones.”
    “Si estáis unidos como ya os he dicho, superaréis ágilmente las pruebas, porque no os faltará el sustento de la divina providencia. Si os amáis con humildad y con fraterna tolerancia, la Luz que fortifica el espíritu y eleva los corazones, os ceñirá siempre hasta el día en el cual seáis liberados del peso de la carne y de sus dolorosas tentaciones.”

    “Ahora no sois corderos sino ovejas. Ya no estáis dormidos sino despiertos. Ya no tenéis la cera en los oídos, ni en los ojos por gracia del Altísimo Señor. Ha llegado vuestro crecimiento, pero también han aumentado las tentaciones. Habéis ascendido a la cima de la montaña, pero también es verdad que la disuación os llamará al valle. Es y será realidad cuanto habéis vivido y realizado, pero el olvido podrá rodear vuestros espíritus y haceros recaer en el sueño de la muerte y olvidar el camino de la verdadera vida. Vuestro pasto ha sido verde, vigoroso y lleno de nutrición de conocimiento, pero podría volverse árido y privado de la linfa espiritual y de la luz vivificante. Aquél que os ha consolado. ha padecido por vuestro renacimiento y por vuestro crecimiento en el sublime eterno conocimiento. Bienaventurados aquellos que hagan fermentar el bien que, a través de ellos, el Padre glorioso ha dado con divina caridad.”
    “Haced vuestro deber y no os lamentéis de quien no cree, repele u odia. Haced lo que sebéis debéis hacer y no os preocupéis si aceptan o rehusan. La verdad, queridos hermanos y hermanas, tiene la posibilidad de revelarse en mil formas y mil modos. Fue dicho: Los camino del Señor son infinitos. Acordáos que el sembrador no es el podador, ni el podador es aquel que quita la cizaña del grano. A cada uno su cometido; vosotros haced vuestra tarea, los otros la suya. Al Señor no te faltan los medios para persuadir, para que se encienda el ardiente deseo del despertar del ilusorio sueño de los sentidos que ciegan el ojo del espíritu y ocultan la verdad.”
    “Yo os he enseñado a hablar a las gentes y a despertar en sus conciencias la llama de mi amor. Haced esto y serviréis a la causa del Padre Creador. No perdáis vuestro tiempo precioso.”
    “Mis enseñanzas están dentro de vosotros. Haced lo que os he indicado y estaréis en el justo sendero. Estáis en el mundo por voluntad del Padre y debéis predisponeros para servirlo, según la Ley que el Cristo os dejó. Yo estoy vigilando a fin de que ninguno de vosotros sea disuadido. Tened discernimiento y no permitáis que las ideas inútiles os seduzcan. Escuchadme, hijitos míos, escuchadme. El tiempo es breve y mi retorno está próximo.”
    “Que vuestro amor sea siempre una eterna aurora, una esperanza viva, insuperable, un contínuo triunfo de la vida sobre la muerte. Así sea siempre vuestro amor. También vosotros, hijitos míos, debéis vencer al mundo y salir hacia la luz de la eterna verdad. Cornprendeos y amaos, porque sois todos hermanos y hermanas en el espíritu y ninguno de vosotros está separado del inefable y eterno Espíritu del Padre Glorioso y Santo. Amaos como yo os he amado.
    Sed caritativos los unos con los otros para que nunca falte la verdadera comunión de vuestros espíritus y vuestras almas. Sed premurosos y benévolos; socorréos en el momento de la necesidad. Mis gracias, hijos míos benditos, yacen en vuestros corazones y mi luz rodea vuestros espíritus en paz.”
    “Perdonad del mismo modo que yo he perdonado y no temáis nada porque es verdad que el ojo vigilante del Padre Misericordioso es justo y está encima de vosotros y el Espíritu Santo es vuestra consolación.”
    “Amaos, hijitos míos; amaos por mi felicidad y por vuestra felicidad. Mis queridos y pequeños parvulitos, yo os amo. Mi luz está en vuestra luz. Estoy próximo a vosotros y cada latido de vuestro corazón está vivificado por mi amor. Alegraos, alegráos, porque es verdad que muy pronto yo estaré con vosotros. Tened mi paz. Amaos del mismo modo que yo os he amado.”

    EPILOGO


    Esta es la segunda parte de la historia y la obra de Eugenio Siragusa. La primera fue Siragusa, Mensajero de los Extraterrestres. La tercera y última será un importante documento doctrinal para quienes han podido ver, oír y comprender.
    Al escribir esta segunda parte, soy consciente de haber obrado nuevamente, como instrumento. Nada de cuanto he creído necesario incluir en el libro, he omitido.
    Sin embargo, y tal vez por ello, sé que unos se rasgarán las vestiduras, otros acudirán a los jueces de las ciencias positivas para condenar cuanto aquí está escrito, otros se mofarán. A cada uno su responsabilidad. Tambiéni fue dicho: No arrojéis las perlas a los cerdos. Por ello me gustaría que los puros de corazon se encontrasen con el amor que recorre todas y cada una de las palabras del libro, porque a ellos les ha sido dado el poder comprender, y también la capacidad de multiplicarse en la generación venidera.

    Quien es hijo de la materia, es materia y quien es hijo del espíritu, es espíritu. Y fue dicho para esta hora precisamente: “Por sus obras los conoceréis, porque un árbol bueno no puede dar frutos malos y un árbol malo, darlos buenos.” Deseo ardientemente que sobre ninguno de vosotros caiga la maldición que recayó sobre la higuera. Por lo demás, quien deba ser lobo, sea lobo y quien es cordero no sienta temor, porque fue prometido: Ni uno sólo de sus cabellos perecerá. Y sabemos que el Padre acortará aquellos días en honor a sus elegidos, porque si no, nadie se salvaría.
    Una vez más, quien pueda entender, entienda; quien pueda recibir la palabra y transmutar la piedra alquímica, bendito sea en el tiempo presente y en el futuro, porque su nombre ya ha sido llamado.

    SIRAGUSA

    “El Anunciador”





    QUIEN TENGA OIDOS ESCUCHE:


    Ahora sois libres de ir donde queráis y con quien queráis. Sois libres para aceptar o para rehusar.
    Ahora estáis solos con vosotros mismos en compañia de los valores de vuestra conciencia.
    Podréis estar con el mal o con el bien. Podréis estar con el odio o con el amor.

    YO ME LIMITO A MIRAR


    Os he llevado a la cima de la montaña donde anidan las águilas. Podréis descender al valle, si lo queréis; no os retendré. Os he enseñado los valores del bien y los del mal. Sois libres para poner en práctica o los unos o los otros; no os disuadiré ni os aconsejaré ulteriormente.
    Mi vida ya no está ligada a la vuestra, ni mi espiritu podrá iluminar vuestros espíritus si caéis en las tinieblas. No podré hacer nada que pueda daros un respiro de alivio y de esperanza. Las puertas de mi bien permanecerán carradas para quien prefiera pacer en el valle del mal.
    Las tribulaciones están próximas. Qien tenga oidos, escuche, medite y deduzca.
    Hablaré cada vez menos y cada vez menos extenderé mis manos en ayuda.

    EL CONSOLADOR


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