LA "DIMENSION HOMBRE" EN EL PLANETA TIERRA Y QUIEN LA GUIÓ - Foro
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    LA "DIMENSION HOMBRE" EN EL PLANETA TIERRA Y QUIEN LA GUIÓ
    bookFecha: Jueves, 2013-04-04, 6:24 AM | Mensaje # 1
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    COMO NACIÓ LA "DIMENSION HOMBRE" EN EL PLANETA TIERRA Y QUIEN LA GUIÓ




    Si pudiéramos volver hacia atrás, unos 75 millones de años, y filmar la historia terrestre, encontraríamos las primeras tentativas conducidas por las sabias manos de los Elohim, coordinadores de nuestra especie y del primer híbrido humano procedente de la evolución biológica de un dinosaurio acuático, llamado "serpiente emplumada".

    La serpiente emplumada dorada ha sido el generador de vuestro cuerpo físico. El mono y los demás animales que más se parecen a vuestro aspecto exterior, proceden también todos ellos de otros tipos de serpientes marinas, pero no emplumadas. Por ejemplo, de la serpiente emplumada plateada procede el gorila.

    La metamorfosis se ha verificado hace millones de años, proponiendo la adaptación al elemento tierra y desarrollando los órganos aptos para una evolución en la nueva condición. La serpiente emplumada se convirtió en una criatura terrestre, conservando la bisexualidad y asumiendo sobresalientes cualidades instintivas capaces de coordinar predisposiciones superiores, respecto a otras especies surgidas del mismo elemento y vivientes en tierra firme. En el tiempo, ahora ya remoto, se ha concedido a algunas tribus primitivas tal conocimiento, el cual ha sido trasmitido, después de haber tenido lugar el desdoblamiento del sexo y el injerto genético de la inteligencia. Durante mucho tiempo, la serpiente emplumada fue el símbolo de la vida sobre vuestro planeta. Para nosotros, lo es aún hoy.

    Recuerdo en qué consideración fue tomado, por cada civilización antigua, este culto, como símbolo de vida y de origen de la historia del mundo. De hecho, esta criatura andrógina, de dimensiones entre seis y siete metros, sufrió una lenta metamorfosis desarrollando los órganos necesarios para la adaptación sobre tierra firme. Fue objeto de tratamiento sobre las glándulas hipófisis y coxis, para redimensionar la estructura, volviéndola apta para vivir en las nuevas condiciones ambientales; en relación a los caracteres sexuales, se desdobló el sexo a los individuos, a fin de que las evoluciones genéticas de los valores somáticos y psíquicos pudieran ser trasmitidos con el acoplamiento. Hasta aquí, se había alcanzado un cierto instrumento equilibrado en el cuerpo, de forma que fuese el receptáculo idóneo par acoger en sí mismo y desarrollar gradualmente la inteligencia-espíritu, y pudiera hacerle semejante a sus verdaderos progenitores: los "Avatares".

    Los Genios Solares conciben y alumbran las formas de los Arquetipos. Lo que nace del espíritu es espíritu, y lo que nace de la carne es carne. En la Tierra se conciben y alumbran cuerpos sólidos, instrumentos físicos que nacen de la carne. En los astros, los Genios Solares conciben y alumbran cuerpos astrales, dinámicos-intelectivos, los cuales nacen del espíritu. En la Tierra y en las dimensiones parecidas, los cuerpos sólidos son indispensables a los cuerpos espirituales, para poder obrar en la dimensión material. No todos los cuerpos físicos sirven a los cuerpos espirituales, es decir, a aquellos con identidad semejante a Dios. Sólo el hombre es el habitáculo idóneo para servir a un cuerpo espiritual concebido y alumbrado por un Genio Solar, que emana formas arquetípicas de la especie humana.

    Pero este hombre primitivo no estaba destinado a quedarse solo, porque las flotas espaciales de colonizadores estaban llegando al planeta. Los primeros en llegar fueron los del planeta "Mallona", del cual queda una estela de asteroides, entre Marte y Júpiter.

    ¿Qué ocurrió en aquel tiempo? Los habitantes del planeta "Mallona", evolucionados tecnológicamente y dueños de la energía nuclear, explotaban ésta con grandes yacimientos, sin haber aún desarrollado la evolución de una conciencia idónea para manipular las energías universales. De hecho, la semilla del odio tomó la delantera y explotó con una guerra catastrófica. Algunos supervivientes huyeron, buscando refugio temporal en otros planetas cercanos, mientras una inmensa explosión borraba la presencia del planeta "Mallona", llevando un apocalíptico desorden dentro del sistema solar. En efecto, la anómala astrocinética acarreaba tal descompensación en las órbitas, que el Sol dejó caer aquella enorme masa incandescente, que se condensó antes que el planeta Venus, pasando a formar el planeta Mercurio y desplazando cada órbita planetaria.

    Nuestra Tierra sufrió unas sacudidas geodinámicas que produjeron el desplazamiento del eje polar, con la consiguiente reactivación de los fenómenos sísmicos y magmáticos, antes del nuevo y lento asentamiento. En este desorden, los pocos supervivientes perdieron no solamente los medios de la precedente tecnología, sino también el equilibrio psíquico de cada evolución alcanzada. Este era el castigo que les tocó: la anulación de la personalidad, empezar otra vez en un ambiente rigurosamente apocalíptico. En contacto con la especie terrestre primitiva, se acoplaron y fueron desapareciendo, no logrando sobrevivir a causa de la alta presión atmosférica y la baja frecuencia vibracional, pero dejando en la genética atávicos recuerdos de seres venidos del cielo, del terrible precipicio de su destino, y una evolución científica para reconquistar a través del pensamiento y los ojos de los nuevos nacidos.

    En el período referente al "homo sapiens", la continua intervención de los Ingenieros Genéticos Solares determina una reapertura hacia los valores morales; pero el fenómeno más determinante debió suceder, hace unos cinco millones de años, cuando las Superiores Voluntades Universales determinaron el injerto de nuevas genéticas en el hombre terrestre.

    Vuestros primeros padres, los que fecundaron la vida inteligente en vuestro planeta, llegaron desde muy lejos y no eran terrestres. Las primeras tribus de humanoides, hijos del mundo, estaban privadas de inteligencia, antes de que tuviera lugar el acoplamiento entre los hijos de Dios y las hijas de los hombres. Entonces se convirtió en "homo-sapiens", es decir, en heredero de una genética injertada por un deseo superior, por el Dios viviente.

    Los Dioses se habían complacido volviendo un hombre-animal a su imagen y semejanza y concediéndole el beneficio de la inmortalidad, con condiciones bien precisas y con la obligación de respetar y obedecer la Ley de los Creadores y venerar la Fuerza Omnipresente, Omnipotente y Omnisciente del Espíritu Santo Creador del Todo, incluidos los Dioses. Cada cielo tiene un Padre, un Gobernador de la Inteligencia Creante, un Dios, como vosotros lo llamáis, ayudado por una compañía indefinible de Coordinadores, Instructores, Guardianes, Modificadores, Manipuladores Hijos de la Luz y Dueños de Su Poder y de los elementos primarios realizadores de la vida en sus varias dimensiones.

    Vuestro Sol es el "Logos" de la Idea Divina Creante, donde cada idea se convierte en forma, antes de ser, existir, servir, ser servida. La Verdad es el conocimiento y la Conciencia es acumulación, depósito indestructible de las obras experimentadas en el edificio creativo donde se forja el devenir continuo, mutable, eterno, del Cosmos.

    La Suprema Inteligencia Cósmica se manifestó por mediación de seres que la interpretan y la vuelven ejecutiva. Los arquetipos de tres constelaciones: Aguila, León y Tauro, propusieron las elaboraciones científicas de los guías-conductores extraterrestres, procedentes de Orión, Proción, Alfa Centauro y PLéyades.

    Miles de astronaves aterrizaron en varios puntos del planeta y, en un sublime acto de amor, los hijos del Cielo se acoplaron con las hijas de los hombres, trasmitiendo la genética G.N.A., y así nacieron los Titanes, con todos los potenciales valores cuatridimensionales.

    Las características de las cuatro procedencias, eran las de estas cuatro razas, respectivamente:

    BLANCA - De Alfa Centauro: altos, rubios, ojos azules, con información erótico-creativa, dinámica psico-motriz sobre el plano físico.

    ROJA - De las Pléyades: ojos oscuros ovalados, con información espiritual y dinámica psico- motriz imitativa de las leyes fundamentales de Espíritu Creativo.

    AMARILLA - De Proción: ojos oscuros ovalados, con información intelectiva y dinamismo psico- motriz inventivo místico.

    NEGRA - De Orión: con información mágica y dinamismo psico-motriz instructivo de las fuerzas materiales y vibraciones primordiales de la energía.

    Así, la gran parte de la historia humana, donde están implicadas las originarias civilizaciones del pasado, transcurría entre el 6o. y el 7o. desarrollo del planeta Tierra. La faz del planeta, durante el 6o. desarrollo, estaba constituida por:

    - El continente "MU-TOLTECA": con hombres de piel color rojo-oscuro, cuna de la raza más potente, fuertes en el arte y la ciencia. Estaba situado hacia el centro-sur del Océano Pacífico.

    - El continente "CIA": con hombres de piel amarillenta, felices, ricos en conquistas científicas. Habitaban en Borneo, Filipinas, Sumatra, China oriental, Japón.

    - El continente "GROENLANDIA": con hombres de piel blanca-dorada. Tuvieron una suerte desdichada, pero las más estupendas tierras del mundo; conocedores de la historia de todas las artes divinas. Localizables en Groenlandia, Islandia, Tierra de Baffin, Canadá.

    - El continente de "AFRICA SUD-ORIENTAL": con hombres de piel negra-bronceada.

    En aquel tiempo, el eje terrestre tenía el Polo Norte donde ahora se encuentra el Everest, y el Polo Sur donde se encuentra la altiplanicie de Bolivia. Pero este asentamiento sufrió una transformación, a causa de la terrible catástrofe, por el impacto contra la Tierra de la primera de las tres lunas que entonces había, por todo lo cual el trastorno de los continentes hizo huir a las poblaciones supervivientes: Los "Mu-Toltecas" se dirigieron hacia las costas occidentales de América sur-central, hacia la cordillera de los Andes, al sur, y hacia la altiplanicie de Méjico, en el centro.

    Los blancos, de piel dorada, se dirigieron hacia Labrador, Terranova, Escocia, costas de Escandinavia, que en aquel tiempo estaban unidos.

    Los negros, a Guinea, Etiopía, Kenia, Tanzania, Mozambique, Australia (que era un único bloque entre Asia y Africa).

    Los de piel amarilla, hacia las alturas del Tibet, China e Himalaya. Es aquí donde se inicia el 7o. desarrollo del planeta, mientras se reajusta la dilatación del geoide:

    Período "PRELEMURIANO": regreso a los valles y comienzo general, con arquitecturas colosales de defensa. La raza de piel roja-oscura se dirige hacia las costas de América sud-oriental y

    occidental. La raza de piel blanca-dorada se va hacia Europa centro-occidental y hacia América nord-oriental.

    Período "LEMURIANO": la raza lemúrica procede del cruce entre las razas negra y roja; mientras tanto, Africa y América van separándose.

    Período "PREATLANTIDEO": entre Africa y América, las islas lemúricas van desapareciendo, mientras los lemurianos, de piel color cobriza, se dirigen hacia el noroeste, en la "Atlántida".

    Son los más grandes en arte y ciencia. Después, se dirigen hacia Marruecos y Angola. La raza rubia-dorada se dirige hacia la Atlántida, en el norte, encontrándose con la raza de piel cobriza y, entre tumultos, guerras y sumisiones, nace la raza "atlantídea", de piel rosácea-morena. Raza robusta, altos, con sobresaliente inteligencia y capacidades sorprendentes. El Rey de reyes. Es entonces cuando los Hijos del Cielo, Dioses Solares, traen a la Tierra, a los iniciados, la Sabiduría Universal.

    Período "ATLANTIDEO": el 2o. período atlantídeo vio el desarrollo de los hombres de las altas metas de evolución espiritual y material: los iniciados. Construyeron metrópolis en Oricalco y, al nordeste de la isla de Cabo Verde, el templo más grande de todos los siglos, residencia del Guía espiritual, al cual acudían desde todas las partes del mundo. Una colonia se desplazó hacia Egipto, en el bajo Nilo, y hacia el alto Egipto sur-oriental y sur-occidental, donde surgió el "Templo de la Sabiduría", con tres puertas de oro. La ciencia de la alquimia de los Dioses Solares era un secreto de la casta sacerdotal.

    Mientras avanzaba la deriva de los continentes euro-africano y americano, se separan Groenlandia y el norte de Europa, y las aguas invaden el sur. Por desgracia, la corrupción se abrió camino en los ánimos de los atlantídeos, tanto que llegó un 3er. período en que el arte de la guerra continuaba en las costas de Sud-América, destruyéndolo todo. Las orgías se sucedían, edificando la involución; los drogadictos andaban a tientas como desatinados, atrapados en su fanatismo.

    Hace unos doce mil años, cuando Africa y América se encontraban casi en las posiciones actuales, una ulterior catástrofe tenía que decidir el fin y el hundimiento de la civilización atlantídea: la caída de la 2a. Luna. Ya una buena parte de los supervivientes había alcanzado y colonizado las regiones del Nilo, en Africa, así como en Sud-América y América Central, constituyendo las nuevas poblaciones: Egipcia, Inca, Maya, hijas de la "Gran Poseidón". Los flujos de las mareas, debidos al nuevo asentamiento del eje polar, son atestiguados por los Incas, habitantes de las altas montañas.

    Es al acabar este período cuando se agrega la famosa Arca de Noé, interpretada con mucha fantasía por los estudiosos. Por lo que respecta al Arca, habría mucho que decir, como también sobre la real personalidad de Noé o de otros contactados.

    El eterno pasado y el eterno futuro viven en el eterno presente. Tenéis que descubrirlo y, si es preciso, experimentarlo nuevamente. Sólo entonces, seréis capaces de no violentar un orden que os supera, de no perturbar los equilibrios vitales de la armonía cósmica. Así como acabó el potente reino de los atlantídeos (que la historia ha escondido en el abismo del tiempo y en las alas del espacio, donde el hombre roza con su alma, con su inteligencia y con su amor, un pasado que desconoce que le pertenece) podría repetirse, y con un "Arca" que no conocerá las aguas.

    ¿Quién fue Noé? ¿Por quién fue avisado, antes de que las aguas del mar invadieran gran parte de la superficie terrestre? ¿El "Arca" era una enorme barcaza, o algo más? ¿También los indios de América central y meridional fueron avisados con tiempo suficiente para desplazar sus rebaños, sus pertenencias y las comunidades hacia las cimas de la cordillera de los Andes?

    ¿Quizás Noé fue un "contactado", un "mutante", un "enviado", con una misión específica?

    En realidad, el planeta Tierra, inmediatamente después de hundirse el continente atlantídeo, sufrió crisis periódicas de asentamiento, con oscilaciones pendulantes, del este hacia el oeste, y viceversa, provocando flujos y reflujos en las aguas de los océanos y en las dársenas, y levantando grandes olas anómalas, de hasta 175 metros de altura, con un poder de penetración en la superficie terrestre de varios kilómetros. Las partes más bajas de la costa fueron literalmente sumergidas. El flujo y reflujo de las mareas duró poco tiempo. Gradualmente, las aguas alcanzaron el normal asentamiento, dejando emerger otra vez la tierra sumergida. Muchas ciudades costeras fueron demolidas, en parte por la titánica furia de las aguas, y otras fueron sepultadas por el fango, por los escombros y demás. Hoy es fácil descubrirlas, si se quita la densa y endurecida capa que las cubre.

    No fue, entonces, la lluvia la causante de esta global calamidad. Y habría mucho más que decir acerca de la real personalidad de Noé o de otros antiguos "contactados" o "mutantes". ¿Pero, de qué serviría?

    "...éramos jovencitos, con una corta túnica abrochada a la cadera y sutiles calzados; corríamos aterrorizados por las inmensas escalinatas, entre las columnas que unían las altas azoteas.

    Queríamos, por lo menos, poner a salvo aquellas pequeñas cúpulas con una punta en el centro, pero las hordas de asesinos, bajados de las montañas, ya lo habían invadido todo y tiraban por las escaleras aquellos instrumentos que, apuntando por doquier, lo desintegraban todo. Un amigo nos avisó que el "anciano" estaba a punto de morir y que nos llamaba a su lado para darnos las últimas recomendaciones. Le habían cortado el cráneo para buscar en su cerebro qué era lo que le hacía hablar con tanta sabiduría, pero él, con medio cráneo en la mano, había continuado gritando: "¡Arrepentíos, porque llegará el tiempo en que os leeré, punto por punto, vuestras culpas...!". Nos congregamos a los pies del lecho donde él, el "Anciano" de los días, con grave y serena austeridad, infundiendo paz y atención en nuestros corazones, nos explicó cómo acabaría aquella generación y cómo resurgirían los hijos de la Atlántida...".

    De aquí en adelante, tenemos testimonio de las suertes que corrieron las varias poblaciones de esta especie humana terrestre. Aunque algunos grupos desaparecieron, porque habían rechazado la progresiva involución de la maldad, como los Mayas y los habitantes de Angkor Watt, otros nos dejaron grabados sobre piedras o sobre papiros, en relación al tránsito acaecido entre el antiguo conocimiento de los valores espirituales profundos y científicos, y la nueva sucesión de guerras continuas, acerca de las cuales está basado el estudio moderno de la historia. Estos fundamentos se rehacen al comparar con el mundo clásico, buscando las razones de la existencia, entre incertidumbres y contradicciones, de valores perdidos, en la necesidad de reconstruir una cierta contemporaneidad, es decir, la exigencia de reconstruir el pasado por intereses vivos del presente, que adquiere conocimiento y vigor sólo a través de esta dilatación teorética.

    ¿Pero, de qué valores se habla? ¿Quién es este hombre que siempre ha desobedecido a quien le había guiado en la evolución? ¿Adónde han conducido las artes, las filosofías, las religiones, que han trabajado incansablemente?

    Cuando la existencia del hombre terrestre empezaba a instruirse, de forma organizativa y social, sobre el planeta Marte, tal como vosotros lo llamáis, existía ya, desde hacía tiempo, una floreciente y madura civilización instituida e instruida por un grupo de colonizadores provenientes de la Confederación Intergaláctica, de la que nosotros formamos parte desde hace quince mil millones de años de vuestro tiempo.

    El pueblo atlantídeo, antes, y los egipcios, después, tuvieron de estos colonizadores válidas aportaciones de conocimiento, tanto en astrofísica como en metafísica. Tuvieron también nociones bien precisas sobre otros campos del saber cosmofísico y cosmodinámico. Con precaución, al pueblo atlantídeo le fue concedido el conocimiento de una "particular ciencia espacial", de una técnica capaz de psiquizar la materia, aparentemente inerte, y de efectuar alquimias y otros experimentos. Pero, puesto que prevaleció la naturaleza corruptible del hombre y de sus perversos instintos, las precauciones tomadas fueron puestas en evidencia. Los Elohim, los únicos que podían decidir, sentenciaron una severa intervención punible, después de haber concedido a la parte mejor, que se había realizado, ponerse a salvo. He aquí, los egipcios y otros emigrantes a América central y del sur, con todo su bagaje cultural a su tiempo recibido y manifestado otra vez.

    La fuerza degenerante, desgraciadamente, sólo se había adormecido. Cuando los primeros astronautas terrestres pongan el pie sobre el planeta Marte, encontrarán el modo de reestructurar esta historia. Se llevarán la sorpresa de no poderse considerar los únicos seres inteligentes de toda la Creación.

    El Génesis no es un misterio. El hombre, aún hoy, no ha entendido nada y de este Dios ha hecho un cuento. El Génesis es una de las más simples verdades. Cuando la expedición de los "Genetistas Astrales" llegó por primera vez a la Tierra, existía el hombre primitivo, la bestia. El guía de la expedición dijo: "Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza". Y el grupo empezó a elaborar la genética del hombre primitivo, volviéndolo idóneo instrumento biológico y apto para hospedar y servir a la inteligencia. De esta forma, la bestia pronunció el "Ego- Sum" y adoró a la Inteligencia Omnicreante.

    Pero, aún hoy, nuestros técnicos hablan de creacionismo o evolucionismo. Francis Crick, descubridor del D.N.A., y el biólogo soviético, Scherback, dicen que la vida es demasiado complicada para que se pueda haber formado al azar, siendo más serio suponer que haya sido traída por las Inteligencias extraterrestres, partiendo de colonias de bacterias o de modificaciones enviadas a la Tierra en los niveles del D.N.A. ¿Pero esto, qué debería demostrar?

    Creacionismo, entendido como atención e intervención de criaturas superiores. Evolucionismo, entendido como adaptación al equilibrio ambiental.

    ¡Conviven! Esta es la más grande verdad, y es estúpido atarse a teorías parciales, que son tan relativas que no llegan a la humildad de conocimiento para aprender e ir más allá. Y, por otra parte, la Inteligencia Organizadora Primaria está tan lejos de nuestro nivel dimensional, que no podemos presumir de penetrar los secretos, sino sólo de entender y aceptar, en las Jerarquías Universales, a aquellas Inteligencias que nos vuelven a traer las voluntades de una lógica suprema, y como tales "mensajeros" nos quieren contactar y comunicar cómo vivir; he aquí, los Angeles de ayer, Extraterrestres hoy. Estas son las divinidades de cada tiempo, donde cada generación es siempre un soplo en el eterno tiempo universal.

    ¿Quiénes eran estos Sabios o Dioses? ¿Son los mismos que guiaban a los Angeles, referidos en la Biblia, en los Vedas, en los papiros egipcios, o grabados en las piedras de la civilización incaica? Cualquiera de nosotros que lea un poco de bibliografía relacionada con el tema y haga alguna investigación, puede saber bien cómo se han desarrollado los continuos contactos entre los hombres y los Mensajeros Celestes. En Egipto, además de haberse encontrado, dentro de una pirámide, un acumulador que llevaba escrito "don de los Hijos del Cielo", después de descifrar y divulgar el famoso papiro Tulli, se evidencia qué relación existía entre los "pilotos" de los "círculos de fuego" y algunos faraones, los iniciados. En Oriente, los "Vymanas" (pájaros artificiales habitados) estaban dotados de rayos láser; a velocidades incalculables, enlazaban con las estrellas y su propulsión se basaba en la energía solar. Entre otras cosas, son un testimonio revelado por los discos, en la piedra de Bauan Kara, publicado por Vinceslav Zaitsev en revistas soviéticas.

    En Sud-América, los "Grandes Padres" de los Incas son recordados en numerosos relatos, habiendo dejado para la posteridad el maravilloso bajo-relieve del sarcófago de Palenque, donde se aprecia a un ser que pilota un "cohete", definido por Kasanzev con propulsión "a iones".

    En Perú, existe un archivo grabado sobre miles de piedras, de características particulares, halladas en la ciudad de Ica. Las incisiones son admirablemente perfectas y representan una cultura verdaderamente sorprendente, y más considerando el tiempo en que estas piedras fueron grabadas.

    Seres de otros mundos, ya en aquel tiempo, instruían a los terrestres y cuidaban de hacer posible su supervivencia.

    Estos antiquísimos hallazgos arqueológicos, de notable importancia para captar la verdad de ayer y de hoy, conceden a la inteligencia humana la posibilidad de focalizar uno de los más importantes fundamentos de la evolución histórica de la especie humana, confortada por la presencia de "Pioneros Cósmicos", provistos de una ciencia superior en todos los campos del saber universal. El no querer tomarlos en seria consideración, estudiándoles con solerte inteligencia y analizándoles con escrupulosa atención, demuestra que el hombre quiere ignorar aquellas indiscutibles pruebas que sirven para afirmar un tema sobre las visitas de seres mucho más evolucionados, procedentes de los espacios exteriores. No es así para nosotros, empeñados en hacer emerger la antigua realidad y compararla con los acontecimientos y hechos de nuestro tiempo. Los "discos voladores" significan para nosotros una antigua verdad que se funde con la que estamos viviendo. Sabemos que han vuelto y conocemos también el por qué. Sabemos quiénes son y de dónde vienen, y conocemos firmemente que estos "Señores del Cosmos" saben el por qué creemos en ellos. La larga espera de nuestra progenie está a punto de finalizar y, por eso, cantamos juntos el himno de nuestra esperanza y de nuestro amor.

    "Oh, Grandes Padres, que después de haber sembrado fecundos frutos sobre un planeta árido y baldío, nos habéis abandonado como a flores sin rocío. Guardianes de una tierra que tiene que crecer, llegue hasta vosotros este canto de espera y de dolor. Las mieses están ya maduras, los árboles han crecido y han producido en abundancia, y nuestra tarea se ha acabado. Los hijos de nuestros hijos, nacidos en el surco de una tierra extranjera, olvidarán, tal vez, vuestra promesa. Pero nosotros, fruto de la sabiduría llegada del Cielo, no hemos borrado de nuestras mentes el rostro de los "Padres"; y cada día y cada noche que este planeta nos concede, escudriñamos atentos las nubes, esperando volver a veros sobre los "carros de fuego" y esperando que volváis a tomar lo que habéis dejado".

    De una antigua canción de los Andes.


    Los japoneses los han esculpido en estatuillas, con escafandra y cremalleras circulares (de donde se ha copiado para los astronautas). Los romanos veían "escudos de fuego"; los persas, "alfombras voladoras"; los profetas bíblicos, "carros de fuego", "nubes", "círculos", etc. El relato bíblico más descriptivo es el de Ezequiel, que escribe: "... y vi una "rueda", con otra "rueda" encima, que tenía una multitud de ojos a su alrededor...". Y es exactamente, desde este último milenio, que los encuentros personales son descritos inequívocamente.

    Nosotros os decimos que, si al patriarca Abraham le hubiese sido concedido en aquel tiempo tener una cámara fotográfica y el permiso de fotografiar al "Señor Dios" y a sus dos mensajeros que le acompañaban, hubiera ciertamente hecho tres fotografías: la primera, mientras se lavaba los pies; la segunda, mientras bebía leche fresca; y la tercera, mientras comía la carne del ternero asada.

    Si le hubiese sido concedido y si las imágenes hubieran llegado hasta vosotros, hubierais tenido la real identidad del Dios viviente y de su naturaleza humana y divina. Si, además, hubiese podido grabar cuanto dijo, hubierais tenido también la medida exacta de su poder y de su dominio en las cosas mortales e inmortales.

    Ahora que os he hablado de estas pruebas históricas, tan preciadas para quien quiere investigar tipo catálogo, os aseguro que no hay fundamentos sobre éstas, ni hay explicación racional a cuanto he de deciros; no hay fotografías ni ningún estudio ufológico, sino la pura atención para la búsqueda del hombre-individuo y del hombre-planetario. Esto es lo que cuenta y es por lo que os relato conceptos que estimulan la toma de conciencia de cómo la metodología extraterrestre opera sobre nosotros; que cada uno escoja su propio sendero, con un común respeto fraterno.

    Y, justo a continuación de este especial informe de estos "Seres" con los hombres que les llaman Dioses y que hacen prodigios tan extraordinarios, es bueno evaluar aquel concepto de Dios y compararlo con el de hoy. En resumidas cuentas, estos Dioses tienen instrumentalizaciones de evolución, para nosotros hoy de ciencia-ficción. Manipulan no sólo la energía electromagnética y gravitacional, sino que también psiquizan la materia, las imágenes y la luz; con razón, tienen el apelativo de "Colaboradores" de aquella definición de "Creadores", para los presupuestos de nuestra dimensión. Siempre nos han enseñado y guiado, y hemos estado coloquiando con Ellos en los momentos en que la obediencia era viva; pero, después, hemos intentado destruirlo todo, sustituyendo la Sabiduría por sentimientos de egoísmo, posesión y comodidad, que nos han llevado a los tiempos modernos. He aquí el por qué de los "contactados": para volver a traer las obligaciones y las responsabilidades a los hombres, a través de los hombres, para estimular en el interior la posibilidad del despertar, distintamente de lo que sucede con la búsqueda actual del fármaco, para olvidar la enorme maldad y el dolor en que vivimos.

    Tened veraz certeza de la realidad, ahora ya incontestable: el planeta Tierra está asiduamente bajo control de criaturas superiores procedentes de mundos evolucionados de los espacios siderales. El hombre del planeta Tierra está destinado a mutar, aunque se obstine en no querer reconocer esta realidad.

    Si supieseis realmente quiénes somos, haríais cuanto el profeta Ezequiel hizo, cerca del río Chebar, cuando nos vio a nosotros y a nuestros medios. Entonces no nos llamaríais "alienígenas", ni os prodigaríais en representarnos tal como vosotros sois.

    Vuestra ignorancia y vuestros instintos primitivos justifican vuestros actos persecutorios y la propaganda blasfema. La violencia psicológica que ejercitáis para con aquellos que emergen de las bajas frecuencias de la animalidad, no impedirán el desarrollo de un proceso cognoscitivo, capaz de proponer la realización de una "verdad" más antigua aún que el mundo en que habitáis. Antes de que vuestro planeta pudiera hospedar la vida, nosotros ya existíamos desde hace mucho tiempo. Aún no ha llegado el momento para que podáis daros cuenta de quiénes somos realmente, de dónde venimos y qué poderes poseemos, pero os aseguro que, de aquí a no mucho tiempo, tendréis las mejores ocasiones para meditar, deducir y determinar; tendréis, ciertísimamente, la posibilidad de cambiar de opinión.

    Los extraterrestres insisten sobre nuestra indolencia, sobre el caos psíquico en que nos place nadar y destruirlo todo, como si el mal que recae sobre nosotros fuese culpa de una extrañeza que queremos odiar cada vez más, despreocupados en ampliar la autodestrucción. ¿Pero, qué es el mal? ¿Quién es este diablo contra el que nos metemos siempre? ¿Acaso, no somos nosotros mismos?

    El mal es fin para el bien; el bien es fin para sí mismo. El diablo existirá mientras los hombres prefieran el odio al amor, la guerra a la paz, el egoísmo al altruismo, la injusticia a la justicia. Al diablo lo alimentan los hombres, porque aman todo lo que él ofrece. El es el medio de la tentación y de las pruebas, pero no podrá ser nunca el fin de nuestra ascensión. Cuando los hombres hayan aprendido a elegir el bien, el diablo no tendrá ya más razón de existir y se disolverá, porque su función se habrá terminado.

    Hablar, además, de avistamientos y de fenómenos, respecto a astronaves espaciales, desde los tiempos bíblicos, es, sin duda, interesante y útil, pero detenerse en ello es infantil. Recuerdo el hallazgo de 600 cuerpos momificados, encontrados en el norte de Siberia, junto a restos de mamuts y tigres, con colmillos largos, que remontan a unos 30.000 años. Se observan las siguientes particularidades:

    1) Estructura genética: esqueleto diferente al nuestro, ni con forma humana ni con forma de simio.

    2) Cráneo diferente, más grande.

    3) Ningún resto de astronaves, abandonadas después de un cataclismo (dentro del glaciar).

    4) Tienen nueve dedos, pies palmípedos, con membranas entre los dedos, ojos con geometría fija.

    Procedían del planeta Venus, tal como testimonia un hecho acaecido en el año 1983, relatado por el periodista, Henry Gris, que cuenta lo siguiente: "En el verano de 1983, después de una explosión en el cielo de Sosnovka, cayó suavemente a tierra una cápsula metalizada, desconocida por los militares y científicos. Dentro de la cápsula, había un niño con las manos y pies palmeados, sin cabellos ni cejas, con pupilas color púrpura y el iris de color violeta. El niño tenía la mitad de su cuerpo sumergido en el agua. ¿Qué ocurrió?

    Para vosotros, la mejor ciencia y la más avanzada tecnología se utilizan para la guerra. Para nosotros, "alienígenas", la ciencia y la tecnología que poseemos son utilizadas para la paz y para nuestro progreso y el de todos los pueblos con los que entramos en contacto y que se predisponen a usarlas positiva y concienzudamente. En nuestros archivos, permanece indeleble la historia de los atlantídeos, que se beneficiaron de algunos valores de nuestra ciencia y de nuestra tecnología, sin excluir un planeta a otro, de un punto a otro de la tierra. Con su degeneración, se ha cerrado un paréntesis de nuestro fraterno amor universal.

    Sobre el planeta Venus, nuestro misión ha tenido éxito y, aunque los seres están aún vinculados a una existencia acuática, más que a la tierra firme, progresan de una manera excepcional, haciendo buen uso de la ciencia y de la técnica puestas a su disposición. Muchos de ellos viajan y algunos ya han visitado vuestro planeta. Un aparato que transportaba a unos padres con su hijo, fue alcanzado por los misiles rusos. El niño fue puesto a salvo, antes de que el aparato se autodesintegrara; y este niño, rescatado de la cápsula de salvamento por los soldados, sobrevivió sólo tres meses. Una noticia que ya conocéis y que nos da la exacta medida de vuestra congénita y sanguinaria violencia, del uso irresponsable y negativo de vuestra técnica. Imaginaos por un momento lo que habría ocurrido en vuestro planeta, si hubiésemos dejado intactos nuestros conocimientos científicos y técnicos a los degenerados atlantídeos, conocimientos para vuestra ciencia actual inimaginables. A pesar del tiempo transcurrido en que se ha cerrado este paréntesis, aún no habéis mejorado nada. Lo que os proponéis efectuar en el espacio, os causará numerosos dolores, inmensos sufrimientos y efectos terribles. Nosotros, "alienígenas", hemos vuelto a abrir un nuevo paréntesis con la esperanza de salvar lo salvable, y por eso hemos puesto en acción cuanto disponemos en ciencia y técnica.

    ¿Cúal es la respuesta a nuestro escepticismo, a nuestra falta de funcionalidad intelectiva? Siempre ha habido testimonios de personas de seria credibilidad y de profesionales, pero se les ha escarnecido, burlado y evadido de la concepción misma de mayor investigación, como, por ejemplo, los testimonios de H. Oberth, maestro de Von Braun.

    Actualmente, no sólo han dado testimonio una primera oleada de pilotos, sino que también han hablado claro algunos astronautas. Resumiendo: ilustres científicos, jefes de Estado, responsables del orden social, profesores y estudiosos de todas clases, habían sólo empezado a hecer de dominio público las pruebas sobre la presencia extraterrestre sobre nuestro planeta. Semejante verdad no podía quedar oculta, ni siquiera a los profanos, implicando a todo aspecto del género humano: cultural, moral, científico y político.

    He aquí el meollo del problema. ¡Ahí queda!

    La semilla de la justicia, el sentido de la moral, la integridad del alma, el cristianismo, ya no existen; han sido sustituidos por una "no lucha", porque se quiere morir sin saberlo. He aquí, por qué olvidar, qué quiere decir matarse a sí mismo y a los demás, de modo especial a quien más habla de paz y de amor fraterno. La vida no tiene ya valor y cada uno se revuelca como un cerdo dentro de las instituciones creadas por un colectivo peor.

    El hombre, hoy más que nunca, ha querido hacer a Dios a su propia imagen y semejanza. Este es el pecado fundamental. Todo se repite. Y el hombre, de esta forma, todo lo va destruyendo.

    Los dos Angeles que, después de haber comido con Abraham, fueron a ver a Lot para hacer justicia con Sodoma y Gomorra, dijeron: "Nosotros hemos venido aquí para destruir este lugar; grande es el clamor de los pecados que los sodomitas han levantado contra el Señor. Y el Señor nos ha enviado para destruirlo".

    ¿Actualmente, cuántos deberían ser eliminados por todo lo que, de peor, han hecho? Concluyendo, hago público un documento particular que, el día 6 de enero de 1761, Voltaire

    escribió al Conde de Saint Germain:

    "Yo os contesto, Señor, a la carta del mes de abril, en la cual, las terribles revelaciones hacen del viejo hombre en que me he convertido el confidente del más terrible de vuestros secretos, el día de su muerte. Gracias, Germain. Vuestro largo camino en el tiempo será alumbrado por mi amistad hacia Ud., también en el momento de vuestras revelaciones en la mitad del siglo XX. Las imágenes parlantes no hubieran podido, a causa del tiempo, conservarse en el recuerdo. Puedan vuestras maravillosas máquinas volantes, volveros a traer hasta mí. Adiós, amigo mío".

    Voltaire, gentilhombre del rey.


    ¿Quién era el Conde de Saint Germain? Un "contactado" de Ellos, lo mismo que Cagliostro, promotor del gran movimiento de "libertad, igualdad, fraternidad"; aunque, como siempre, los hombres interpretan, para su propio uso y consumo, estas directrices, pasando de la exaltación a la crucifixión.
     
    Foro » EUGENIO SIRAGUSA » Orazio Valenti, libro: ¿HUMANIDAD DONDE VAS? » LA "DIMENSION HOMBRE" EN EL PLANETA TIERRA Y QUIEN LA GUIÓ (CAPITULO 1)
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