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    Foro » EUGENIO SIRAGUSA » Orazio Valenti, libro: ¿HUMANIDAD DONDE VAS? » LAS LEYES INFRANQUEABLES (CAPITULO 11)
    LAS LEYES INFRANQUEABLES
    bookFecha: Lunes, 2013-04-08, 8:01 AM | Mensaje # 1
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    LAS LEYES INFRANQUEABLES




    La única puerta para la supervivencia y la ascensión del hombre terreste, es la obediencia a la Voluntad del Ser Macrocósmico que nos contiene. En la historia, el influjo de la genialidad ha llevado, a menudo, los conocimientos de las grandes enseñanzas que, dentro de un orden más o menos doctrinal, han sido perseguidos, con raros acontecimientos, a causa del predomio de la naturaleza humana que, en el mejor de los casos, tiende a hacer a Dios a su propia imagen. Se puede también decir que varios Genios del espíritu, con su ejemplo, han arrastrado llamaradas, olvidadas en los variopintos caminos espinosos de las pruebas. Este hombre, así pues, sin esperanza, se ha tergiversado con Dios y consigo mismo. Hoy se cumple la última profecía de redención para esta generación bimilenaria, porque se cumple la mutación del planeta. Hoy, el convenio de los Sabios presencia los resultados de cada uno de nosotros. La obediencia a las Leyes es una necesidad indispensable de poner en práctica los reales valores espirituales del Evangelio.
    Transgredir ciertas leyes innatas a vuestra naturaleza humana, significa encontrarse con la Omnipotente Fuerza del Espíritu Omnicreante. Desconocer los equilibrios básicos que sostienen el normal ritmo de las cosas creadas, quiere decir no tener conciencia ni de vuestra identidad, ni de la real identidad de Dios. ¡No poner en práctica cuanto os ha sido concedido por el Genio Solar, Cristo, quiere decir estar muertos! La redención es una conquista personal. Ser redimidos significa la aceptación de la Ley, la práctica, el absoluto respeto hacia los capítulos que la componen. En relación a esta Ley, no existen compromisos o prevaricaciones; existe, como humanamente se dice, el error para conocer, pero no la perseverancia en el error.

    La naturaleza del hombre es trina


    El cuerpo físico es vehículo del cuerpo astral, y éste, vehículo del espiritual. Educar el instrumento físico, quiere decir volverlo eficiente, armónico y capaz de servir a la Obra del Espíritu Operante en esta dimensión, para el devenir continuo de todo aquello que es útil en la Economía Creativa del Cosmos. En la Tierra se conciben y alumbran cuerpos sólidos, instrumentos físicos que nacen de la carne. En los astros, los Genios Solares conciben y alumbran cuerpos espirituales dinámicos-intelectivos, los cuales nacen del espíritu. Los instrumentos físicos son indispensables a los cuerpos espirituales, para poder existir y operar en la dimensión material. Sólo el habitáculo humano es idóneo para servir a un cuerpo espiritual concebido y alumbrado por un Genio Solar que emite formas, arquetipos de la especie humana.

    Precisamente, lo que nosotros creemos que es el hombre, sólo un instrumento de la propia conciencia, una pequeña llama, hija de Aquel que, verdadero Padre, espera nuestro regreso, después de haber administrado bien el mundo inferior que nos ha sido confiado: los tres reinos que nos alimentan y que nosotros transformamos en obras, palabras y pensamientos. Con los Angeles extraterrestres tenemos en común la inteligencia, el espíritu individual.

    La diferencia sustancial, entre nosotros y vosotros, consiste en la sabia y sapiente utilización de la inteligencia y de los reales valores espirituales. El cuerpo físico es un instrumento que hay que educar y no agraviar y descuidar. Educarlo, quiere decir volverlo eficiente, armónico y capaz de servir perfectamente a la Obra del Espíritu Operante en vuestra dimensión, para el devenir continuo de todo aquello que es útil en la Economía Creativa del Cosmos. El uno tiene necesidad del otro, limpio de todas aquellas escorias producidas por la insana metodología de vuestro desarrollo existencial.
    ¡La llama es única! ¡Los aspectos son diversos! ¡La Verdad es una! ¡Las interpretaciones son diversas! Tenéis necesidad de conocer quiénes sois, de dónde venís. Tenéis también necesidad de conocer el real significado de la vida, la intención y la finalidad; si es verdad que no se vive sólo de pan, y si es también verdad que hay algo que os anima, que os sostiene, algo que está en cada uno de vosotros y que aún no conocéis. Es preciso descubrirlo y entrar en simbiosis con todo aquello que, divina y eternamente, nos posee, si queréis ser libres, libres de verdad. El ser físico no es más que una navecilla bio-psíquica del Eterno Jinete; el cuerpo es el medio, mientras el Jinete es el espíritu. El Jinete no puede morir, aunque lo desee.
    ¿Antes de ser "homo sapiens", qué erais? ¿Sabíais que la inteligencia os ha sido dada por los Hijos del Dios viviente, haciéndoos a su imagen y semejanza? Los Hijos de Dios se enamoraron... y he aquí, por qué sois dioses, por qué habéis heredado su eterna genética astral y, ciertamente, cuando hayáis desarrollado otras capacidades, aún en estado potencial, haréis cosas grandes, más grandes que Ellos.

    Jesús dijo: "Vosotros sois dioses y cumpliréis las obras que yo hago, incluso mayores". En el Génesis, Dios dijo: "Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza". ¿A quién se dirigía?

    Era el jefe de una expedición de Genios Creadores de forma y sustancia, manipuladores de la genética y de prodigiosas estructuras bio-físicas y psíquicas; era una expedición de Señores de la Luz con una misión bien precisa. Intérpretes y ejecutores de la Inteligencia Omnicreante, que instruyen y determinan el continuo Devenir del Macroser; personificadores de la máxima Inteligencia Cósmica: Espíritu Santo, y que presenciaron el nacimiento de una macromolécula: el Sistema Solar. Estos Señores o Elohim coordinan e instruyen el edificio ejecutivo de las macrocélulas activas, determinando también el complejo y variado grupo enzimático destinado a elaborar la energía vital de la macromolécula, y secundando la específica genética injertada en el zooide cósmico. En este grupo enzimático se encuentra el hombre, un componente con particulares prerrogativas, dotado de un conjunto físico, psíquico y espiritual, con características especiales respecto a todo el numerosísimo grupo enzimático contenido en la macrocélula. La imagen y la semejanza habrían debido decretar el derecho de ejercitar la Ley, de ser un mediador responsable entre la Inteligencia Omnicreante y las cosas creadas, entre la materia y el espíritu. El hombre tenía que haber sido el tutor de cuanto le había sido confiado por los arquetipos, Señores de la Creación, el coadjutor del Espíritu Omnicreante.
    El hombre, muchas veces violentando el pacto, ha transgredido la Ley y la Voluntad del Creador. Ha separado lo que no debía separar y ha descompuesto lo que debía permanecer armónico, funcional, indemne ante los factores degenerantes.
    ¿El hombre está malogrando su misión? ¿Podría ser recuperable, aunque el Supremo Monarca de la Luz esté arrepentido de haberlo creado? (Génesis 6,5). ¿Ha puesto en guardia a sus Querubines a la espera de decidir qué hacer? Pronto la humanidad sabrá. ¡Los signos ya están
    ahí, así como las amonestaciones!

    Existe un ligamen indisoluble entre los valores dinámicos de los elementos que constituyen las estructuras vitales de vuestro planeta y los dinamismos bio-físicos-psíquicos que constituyen vuestras estructuras vitales.
    Existe, del mismo modo, un dar y un tener que, vosotros hombres de la Tierra, continuáis ignorando, procurando un no dar y un no tener y, consecuentemente, un desequilibrio de relaciones, una distonía en los derechos y en los deberes entre lo creante y lo creado. A su tiempo, os hemos dado señas sobre esta fundamental realidad, especificándoos la inderogable necesidad de un comportamiento más consciente en los dinamismos psíquicos y en los actos que producís. Vuestra obra positiva es determinante para la estabilidad armónica entre los elementos derivados de las leyes y aquellos que son consecuencia de las estructuras macrocósmicas.
    La Fuerza Omnicreante está, en todo momento, presente y gobernante. Si estuvierais en el ámbito de su Ley y si obráis según los principios regulados en un pacto que no deberíais además ignorar, incluso el más feroz de los animales os lamería las manos y conviviría con vuestra paz; los "zigos" serían vuestros amigos y vuestros más hábiles colaboradores para una ascensión evolutiva rápida y feliz.

    Como ha sido dicho, el hombre físico-anímico forma parte del alma del mundo. A diferencia de cuanto el planeta concibe y alumbra: minerales, vegetales y animales, el hombre posee el privilegio del espíritu individual. Los Genios Astrales han concedido al hombre, mediante un particular injerto genético, asumir un orden bien preciso en el proceso evolutivo de las especies menores, también éstas empeñadas en la transformación de la materia en energía y de la energía en materia.
    El hombre debería ser el principal artífice de la ascensión espiritual y astral de los tres reinos en continua evolución. ¿Pero, es así realmente? ¿El hombre desarrolla conscientemente éste su cometido? El debería ser el principal tutor de los equilibrios cosmo-físicos y cosmo-dinámicos que gobiernan este "ser macrocósmico" que se llama planeta Tierra. El hombre es, en realidad, el genio del alma de la Tierra y de cuanto ésta concibe y alumbra con su cósmica naturaleza y en virtud del Generador de la Luz Creante. Su insubordinación hacia Quien le ha hecho a su propia imagen y semejanza para un fin bien preciso e inequívoco, ha hecho emerger una incompatibilidad que la Inteligencia Omnicreante Cósmica ya no puede tolerar más. Los Genios Astrales, creadores de formas y sustancias, proponen al hombre un serio y responsable arrepentimiento, ¡antes de que sea demasiado tarde! Estos Genios Solares podrían, en el momento en que lo estimasen oportuno, reestructurar el portante de la genética que ha concedido al hombre-origen el "ego-sum" y las prerrogativas astrales. La Economía Creativa Cósmica tiene sus exigencias y sus muy válidos medios para impedir qu el planeta Tierra tenga que sufrir un colapso a causa de la irresponsable e inconsciente forma de obrar de la especie humana.
    El hombre no quiere darse cuenta de lo que realmente es, y del por qué ha sido hecho tal como es. Cree todavía ser un resultado casual y huye del concepto de que él pueda ser un resultado casual, querido e instruido por quien posee la facultad de manipular la luz, los elementos primarios y las múltiples genéticas existentes en las diferentes dimensiones del edificio creativo del Cosmos, en la energía primaria y en sus múltiples aspectos dinámicos, magnéticos, en parte contenidos en los astros y en los soles de todas las galaxias.
    El hombre permanece estático, dentro de los muros de su ciudadela cerrada, temeroso, incrédulo e incapaz de recibir cuanto sucede fuera de estos muros. Ignora que existe algo en qué dirigir la atención, que existe la causa de todos los efectos que acontecen bajo sus limitados sentidos, que existe el principio de todo lo manifestado en el tiempo y en el espacio, que existe el orden y la ley del devenir, del mutar y del ser siempre, del Todo visible e invisible.
    En este "todo" está el hombre, está su función, está su contribución, una contribución aún no consciente ni relizada, investida de su real naturaleza divina. No ha sido por casualidad el haber sido hecho a imagen y semejanza de su Creador, sino un designio programado y nacido de la Idea Creativa para un fin bien preciso. Este fin debe realizarse, aunque el hombre se resista y patalee como un potro salvaje. Un día, quizás mañana, el hombre se verá obligado a saltar los muros de su ciudadela; entonces verá, oirá y se dará cuenta de la verdad que ha anhelado siempre, en cada momento, en cada instante de su vida terrena. ¡Entonces, será libre, libre de verdad! Entonces, se sentirá parte inseparable del "todo", será como una gota del océano, consciente de ser una sola cosa con la extensa inmensidad.
    Es un gravísimo error creer y enseñar a creer que el Omnipotente Señor y Creador no se pueda volver intolerante. Se equivocan aquellos que creen que este Dios pueda ser indiferente, reacio a castigar con severidad a quien, perseverndo en el mal, obstaculiza sus Divinos Designios y compromete la armonía de las cosas creadas por su inefable y eterno Amor.
    Existen Potencias Celestes visibles e invisibles que, además de encarnar conscientemente su Luz, llevan consigo el Poder de su Justicia, de su Amor y de su Paz. En el pasado, su presencia no fue nunca ignorada, porque sabían quiénes eran, de dónde venían y por qué visitaban, en períodos alternos, a los seres vivientes en el planeta Tierra. Conocían incluso la íntima estructura espiritual de su real identidad y les llamaban con los nombres de "Querubines, Serafines y Tronos". No eran títulos sin significado. ¡todo lo contrario! El significado venía evidenciado, clarísima y prácticamente, por su angelical magnificencia, por sus indudables poderes físicos, psíquicos y espirituales, más que técnicos y científicos, y con valores multidimensionales. Eran los pioneros de la Inteligencia Omnicreante (Espíritu Santo). Eran los Genios Solares, los Astrales, los Elohim, los fautores del Ser Inteligente, los directores y coadjutores del Supremo, del Omnipotente, que preside el Edificio Divino del Espíritu Cósmico. Fueron y son los indiscutidos consejeros de un numerosísimo grupo de redimidos, reunidos en un único reino paradisíaco. Son Ellos, en fin, quienes coordinan, iluminan y guían las milicias angelicales dispuestas a servir al prójimo allá donde haya necesidad, allá donde el Señor ordena. Entre Ellos hay seres como nosotros, físicamente semejantes a nosotros, con particulares prerrogativas que les permiten posibilidades todavía impensables para el hombre. La aceptación de la redención les ha vuelto libres del mal, puesto que están iluminados por la Luz que vivifica y santifica. Han conocido y puesto en práctica la Verdad que hace libres, acercándose a la real naturaleza del Omnipotente Creador.

    El bien de la vida


    La falta de conciencia es una condena a la reconquista de la inmortalidad. ¿Viviendo eternamente, sería más fácil redimirse? No. Morirás y renacerás del agua y del espíritu, olvidando tu identidad, volviendo a empezar de nuevo con dolor y fatiga, y volviendo a proponer a tu cuerpo un recuerdo vago de un pasado que te pertenece como un futuro, pero no conseguirás comprender, enlazar, reconducirte a tí mismo. Sólo cuando venzas el mundo de las apariencias y los engaños del pecado, entonces la vibración pura del "yo soy", de tu espíritu, regresará inmortal. El paso de las generaciones nos enseña que la evolución es vida que se desarrolla y que merece el respeto y la humildad de las generaciones pasadas y futuras. Hacia el pasado, por aquellas bases sobre las cuales se ha edificado el saber de cada conquista; y hacia el futuro, por una proyección previsora, hasta que, vencido el error, se esté siempre vivos.

    Amad la vida. La vida es mucho más importante que el sentido que, vosotros terrestres, le dais. La vida es un don precioso, porque es a través de ella que lleváis a cabo las obras que instruyen una colaboración en la Economía Creativa y en el armónico desarrollo del Gran Ser Cósmico que os contiene y del cual forma parte inseparable todo lo visible e invisible. La vida es expresión y voluntad de ser en el Espíritu Creativo, exigencia insuprimible del Gran Amor de manifestarse, de producir, de reproducir, de mutar, de unirse al deseo de conocer lo
    transitorio, lo mutable, en la eternidad; y no sólo por eso, sino también para averiguar y saborear las prodigiosas bellezas que se manifiestan en la Luz de lo creado y de lo no creado, en la forma y en la sustancia.
    La vida es un maravilloso sendero de conocimiento, un medio excelente para experimentar, un paso por un largo camino que conduce hacia la sublimación absoluta de la materia. En cambio, vosotros consideráis la vida como un instrumento para satisfacer la perversa hegemonía del dolor, de la violencia y de la muerte. Un don tan precioso, desgastado inútilmente, sin ningún provecho para todos los valores que impulsan al ser inmortal a elevarse siempre más hacia las metas de su real destino: "la contemplación divina".
    La vida creada y creante es la imagen, la fuerza, la sublime belleza del espíritu primigenio del Cosmos. La vida es fruto del Amor que genera Amor, es la linfa indestructible que alimenta la Luz que regenera todo lo que vive al unísono con el Gran Arquitecto del Edificio Eterno. Comprender esta Eterna Verdad, quiere decir amar y respetar la vida, volviéndola fecunda y feliz.
    Cada vez con mayor inconsciencia cometéis, con los trasplantes, delitos contra la vida. Experimentáis con animales, o con hombres-conejillos de Indias, las técnicas de la cirugía o los resultados de nuevos fármacos. Son técnicas sádicas e inútiles; primero, porque los resultados y las respuestas biológicas están subordinados a una diversidad de substratos muy discutibles, y, despúes, porque no se llega con la química a la causa de la salud y de las funciones vitales. Vosotros no entendéis el lenguaje de los animales, pero nosotros sí. Tenemos la posibilidad de vivir con ellos sin temer las reacciones que nacen de la necesidad de sobrevivir. El hombre terrestre es despiadado contra ellos, y la ciencia los pone en un estado de sufrimiento atroz.
    La vivisección que se practica en vuestro planeta demuestra claramente la incapacidad de desarrollar amor hacia las especies animales, las cuales os dan mucho; sin embargo, vosotros no queréis entender y os permitís llevar a cabo estos tétricos delitos y coaccionáis a aquellos que están para serviros con el peor sufrimiento.
    Hace tiempo, un genio cósmico comunicó, a través de un mensajero suyo viviente en la Tierra, su sapiente juicio sobre los trasplantes de órganos:
    Yo, Hoara, científico extraterrestre en biología y genética, del equipo de la astronave "Cristal- Bell", en misión sobre vuestro planeta, añado: "no antes de tres días, la entidad deja el cuerpo después de la muerte. Extirpar un órgano antes de que haya transcurrido este tiempo, quiere decir ¡asesinato!. Aunque el encefalograma sea plano, utilizando términos vuestros, puede no significar la muerte. Ha habido y habrá casos de muerte aparente con la insospechable reactivación de las funciones cerebrales y el regreso total de la vida y de la conciencia, inmediatemente después del trauma que provoca el cese de las funciones cerebrales, quedando intacta la sensibilidad y estando aún presente la Entidad Astral (Espiritual) con todos los atributos consentidos en su dimensión. El Ser, inmediatemente después de la muerte, conserva plenamente una capacidad contemplativa excepcional y es capaz de ver y de oír, aunque no se sirva del medio demostrativo físico. El tiempo necesario para dejar el habitáculo inutilizable es de tres días. ¡Extraes uno o más órganos, antes de este tiempo, significa matar por segunda vez!"

    Lo necesario para todos, lo superfluo para nadie


    La política que practicáis produce exasperación, odio y todo lo que conlleva negativamente y es capaz de fermentar. La política debe estar corroborada por la Justicia que os ha sido enseñada: la del Evangelio. Que no haya riqueza y que no haya pobreza. Lo repetimos una vez más: que haya lo necesario para todos, y lo superfluo para nadie. Esta es la política que practicamos en nuestros mundos y que nos concede serenidad, paz, amor y fraternidad. Nuestros progresos espirituales, materiales, morales y científicos, son los frutos que nacen de una política incorruptible, cargada de los más evolucionados conceptos de los valores universales y corroborada por una conciencia que supera todo sentido egoísta. Todo el bien que nuestro trabajo edifica viene puesto con igual medida, al servicio y a disposición de todos, sin excluir a nadie. Los conocimientos de nuestra ciencia sirven, exclusivamente, para edificar un sano y saludable progreso. Los recursos de nuestros mundos son aprovechados, pero no depauperados ni coaccionados en su vital proceso regenerativo.
    ¡No, amigos terrestres! La política que practicáis es deletérea y su fin no producirá más que el caos. Si continuáis corriendo hacia lo superfluo, pronto os faltará lo necesario. Registramos los discursos que hacen vuestros expertos, proponiendo uno u otro sistema y buscando de varios modos la solución a la progresiva ruina económica mundial. Discursos inútiles y sin sentido, si permanecen ausentes los valores básicos del conocimiento, de la conciencia y de la indispensable necesidad de eliminar los desequilibrios que provocan las locuras del consumismo, los abusos indiscriminados de los recursos naturales, los trastornos de los dinamismos ecológicos, el hipercaótico deseo de poseer lo superfluo, desgastando sistemáticamente el sistema orgánico del ya decadente ciclo vital de vuestro planeta.
    El peor de vuestros males reside en aquellos que anteponen, con férreo cinismo, su poder egoísta de poseer el bien de toda la humanidad. Si no conseguís parar este pernicioso y
    egoísta poder destructivo, el fin de la humanidad será inevitable.
    Con la real Justicia, se alcanza la Paz. Mientras dejéis perpetuar el hambre, la miseria y todo cuanto hace peligrar la existencia de millones de seres, el terror será inevitable y la Paz imposible. Los consejos válidos para solucionar los grandes problemas de fondo que atenazan a toda la humanidad del Planeta Tierra, os han sido dados generosamente mucho antes de alcanzar el punto hipercaótico. No nos habéis escuchado y habéis perseverado en las equivocadas elecciones, aumentando así las dificultades y desencadenado un torbellino de odio y de violencia que, sin lugar a dudas, conducirá al género humano a conflictos más violentos y sangrientos.
    El hambriento asaltará al saciado, el pobre cogerá por la garganta al rico, el oprimido violentará al opresor, y el perseguido atemorizará al perseguidor. La lucha por la supervivencia asumirá un lento e inexorable derramamiento de muerte y de destrucción. Sólo la real Justicia podrá dar la vuelta a la grave situación en que os encontráis.
    ¡Esta es nuestra Ley! Sabemos muy bien cuán difícil es para vosotros, terrestres, la aceptación de este ordenamiento, pero estaréis obligados a tenerlo que meditar y deducir y, consecuentemente, determinar la Ley que consienta a todos los seres vivientes sobre vuestro planeta el tener lo necesario, aboliendo lo superfluo, que no es más que el despilfarro de los recursos naturales y la depauperación de la riqueza de todo el género humano. Este sentido de resposabilidad consciente deberá prevalecer, por Justicia y por Amor, superando los obstáculos que se interponen a causa del hipertrófico egoísmo de unos pocos que actúan a costa del derecho de los demás.
    La miseria y el hambre son estímulos de prácticas delictivas y de vicios negativos y deletéreos. El bien relativo para todos, nadie excluido, es el método más eficaz y más lógico para impedir la degeneración y el odio, y para avalar un proceso de verdadera paz entre todos los hombres de la Tierra. No es difícil instituir y poner en práctica esta Ley Universal; no es difícil, si la buena voluntad prevaleciera con consciente conocimiento y con aristocracia espiritual. Es preciso crear un común denominador y encauzar la gran riqueza del trabajo humano en una dirección positiva, evitando la dispersión o la destrucción a través del deseo negativo de tener mucho para disfrutar poco, dejando a los demás privados de tener aquel poco que les basta para vivir.
    En la economía creativa de vuestro planeta existen valores que escapan de las indagaciones científicas hasta hoy efectuadas por vuestra ciencia. Estos valores actúan proponiendo a la inteligencia acciones no conformes con vuestros deseos ni con vuestros injustos requerimientos, debéis forzosamente acostumbraros a no reclamar lo imposible y a regularizar vuestras necesarias exigencias según una norma que sea impuesta y responsable. Lo superfluo y el derroche crean distonías en la Economía Creativa, y las repercusiones son el hambre y la negación del equilibrio, en todos los sentidos. Hay que satisfacer lo necesario, empleando conscientemente la riqueza de todos y el trabajo de todos, para el bienestar relativo de toda la humanidad.

    Si el gobierno falla, si las industrias agonizan, no busquemos la solución en las indagaciones, en las reuniones sindicales, en los congresos; no nos limitemos a lanzar apelaciones para que todos tomen conciencia de la realidad. ¡Actuemos! La solución existe, una solución consciente y responsable para la supervivencia individual y colectiva; pero tenemos que darnos prisa, tenemos que empezar inmediatamente un trabajo común que nos vea a todos unidos en esta inmensa obra de salvación.
    Millones y millones de hectáreas de terreno sin cultivar esperan a hombres de buena voluntad, dispuestos a hacer florecer la prosperidad que esta grande y generosa Madre Tierra está siempre dispuesta a donar generosamente. El progreso tecnológico ha alejado la alegría de amar la tierra; durante demasiado tiempo, la ha ignorado inconscientemente, vuelto estéril y enferma, pero puede ser el mismo progreso tecnológico que puede hacer que se vuelva fecunda y viva para la supervivencia de la inmensa familia humana, distintamente encaminada hacia una apocalíptica carestía. Ahora ha llegado el tiempo de volver a trabajar los campos, y el hombre pide sólo que se le ayude a instaurar comunidades agrícolas, asistido por los medios mecánicos actualmente conocidos, donde pueda trabajar y vivir una vida serena, próspera y sana. La tecnología moderna posee eficientes medios que permiten trabajar los campos volviéndolos activos y fecundos; usémoslos para depurar, regar, cultivar.

    La mutación del planeta

    Está en vía de desarrollo progresivo una crisis, cuyos efectos están destinados a mutar la faz de vuestro planeta. Es una crisis cíclica de naturaleza cosmo-física inevitable, como ya os he dicho. Muchas estructuras geo-físicas y geo-dinámicas sufrirán descompensaciones de notable intensidad. La franja que sostiene los anillos atmosféricos y estratosféricos será revestida por flujos de anómalo magnetismo con consecuencias imprevisibles sobre el normal curso de las estaciones, de los vientos y de las mareas. El eje magnético será compelido a un desplazamiento hacia el meridiano, provocando rápidos deslizamientos de la corteza terrestre y acelerando la glaciación de la superficie, actualmente protegida por un clima templado.
    La alineación de los planetas de vuestro sistema solar será la principal causa de los desastres anunciados; por tanto, es mejor que reflexionéis sobre lo que os proponéis hacer en relación a las centrales nucleares, y teniendo en cuenta que los terremotos serán cada vez más intensos y destructivos.
    Os hemos aconsejado dirigir vuestra atención hacia la energía solar y hacia la heliodinámica. Finalmente, os recordamos la peligrosidad que representarían las centrales nucleares en el caso de un conflicto. ¡Pensadlo bien!
    Nuestras intervencioness, aunque ocultas, instruirán la nueva genética, volviéndola idónea para percibir la realidad cósmica y los procesos eternos de su devenir. Nos ha sido dada una orden que llevaremos a cabo según la Suprema Voluntad de la Infalible Inteligencia.
    Nuestra obra tiende hacia una total renovación de los valores portantes que gobiernan los ciclos evolutivos de vuestro planeta y de todo cuanto vive y se transforma. En el estado actual está vigente un mecanismo destinado a sufrir una mutación radical y capaz de seleccionar, de separar y de poner en plena realización a una calidad destinada a superar las nuevas frecuencias físicas y psíquicas que, inevitablemente, se desarrollarán en el ámbito de vuestro sistema solar.
    La nueva genética ha sido introducida según manipulaciones bien precisas y aptas para determinar una estabilización de todos los valores portantes que aquella requiere. Las
    manipulaciones genéticas están en curso para el desarrollo de altos valores físicos-espirituales en algunos sujetos predispuestos y activamente sondeados. Nuestra intervención mira de edificar una nueva y estable estructura genética, capaz de hacer emerger una precisa calidad de hombres y de mujeres dotados de un complejo de valores altamente evolutivos, proyectados en dirección opuesta a la de los actuales, decadentes y deteriorados dinamismos bio-físicos.
    Lo que nuestra alta ciencia cósmica se propone es volver inmunes del "HARBAR" a sujetos particularmente sensibles y con características bien precisas. Ya han sido efectuadas
    "manipulaciones genéticas" en distintas zonas de vuestro planeta, con óptimos resultados.
    Algunos jóvenes, nacidos de este proceso, además de poseer una desprendida capacidad intuitiva, conservan inalteradas otras capacidades psico-espiritules excelentes y una conciencia, prácticamente, cuatridimensional. A menudo, demuestran claramente ser extraños al corriente concepto existencial de la mutitud, y critican, severamente, el opulento y degradante sistema moral, económico, político, religioso y científico. Están a favor de un mundo feliz, sin hipocresía, iluminado de sabia justicia, de fraterno amor y de no violencia.
    El proceso que edificamos tiende, principalmente, a injertar uan calidad evolutiva, capaz de desarrollar los valores indispensables para una decidida mejora de la especie humanoide que vive y opera en vuestro planeta, y para el desarrollo de la Conciencia Universal y de las capacidades a ella ligadas.
    No tenemos necesidad, como muchos creen, de imponer tal metodología con fines de poseer vuestro planeta, de coaccionar o de volver esclava a la humanidad. Al contrario de lo que algunos cerebros degradados imaginan, nuestro cometido está saturado de amor altruista completamente desinteresado. Obedecemos a una voluntad y desarrollamos un designio que tiene milenios.
    "El tiempo pasará, pero mis palabras no pasarán jamás". ¿Lo habéis olvidado? Nosotros os lo recordamos con las obras que estamos edificando y que muchos espíritus despertados en la verdad intuyen en su luz interior. Y recordad: una mujer terrestre puede concebir un ser mediante un semen manipulado, a priori, por una ciencia extraterrestre.
    Este proceso ya tuvo lugar en el pasado y se ha repetido en el tiempo para injertar y hacer perpetuar una particular genética evolutiva. Jesús fué uno de los resultados de este tratamiento, y otros tantos profetas y genios. En estos últimos tiempos, hay una consistente manipulación, y el particular comportamiento de alguno niños es la confirmación. Sus espíritus se mueven en otras esferas, siguiendo instintos que debererían distinguirse de los demás hombres.
    Os hemos dicho que una profunda crisis aflige vuestro planeta. Si para vuestra ciencia es difícil evaluar los ciclos cósmicos que afectan a la galaxia sobre la cual se estabiliza vuestro sistema planetario, no lo es para nosotros que conocemos ya, desde hace mucho tiempo, los flujos y reflujos que se verifican en las estructuras cósmicas y en sus dinamismos.
    Nuestra presencia está en relación a cuanto obra en nuestro conocimiento y con el fin de notificaros los probables eventos que pueden derivarse de una crisis de tan vasto alcance, de la cual depende la estabilidad de los equilibrios y de la fuerza portante de los planetas y de los satélites del sistema. No queremos ser alarmistas, pero nuestro deber es daros conocimiento y prepararos para posibles mutaciones de los elementos básicos que gobiernan vuestro edificio existencial. Variaciones de frecuencia, significa un reverso, si no total, parcial de los valores que gobiernan los actuales equilibrios bio-físico-psíquicos.
    El planeta vive y evoluciona. ¡Vuestro mundo vive! ¡Sabedlo! Vuestra presencia en el planeta que habitáis no ha sido por casualidad, como tampoco ha sido por casualidad la presencia de las enzimas en vuestras células. Vuestra obra es, asimismo, necesaria. Vuestra positividad o negatividad son determinantes para el crecimiento de vuestro mundo, el cual experimenta ciclos de crecimiento, de avance y de purificación, en sus estructuras astrológicas.
    Si no armonizáis los equilibrios naturales que vuestra obra ha compromentido seriamente, la convulsión será inevitable. Vuestro planeta vive, y una férrea Ley Universal lo tutela. Nosotros somos el espíritu operante de esta ley y debemos enseñarla y hacerla respetar a toda costa. La Tierra es la nodriza de vuestra vida física; pero, si continuáis debilitando sus energías vitales, ya no estará más en condiciones de asistiros y, en consecuencia, moriréis.
    Es preciso volverse libres y conscientes de las superiores voluntades de Aquel que ya ha dispuesto la renovación de la Tierra y de la vida en ella.
    Entonces, queridos terrestres, también vuestro cometido operativo en la Economía Creativa será conforme y pacíficamente positivo. Atentos, pues, y meditar sobre cuanto os hemos dicho, si queréis realmente sobrevivir.
    La faz de vuestro mundo está destinada a mutar. La mutación es inevitable, lo cual comporta también una variación sustancial de vuestra genética informativa, así como de los valores fundamentales que instruyen el orden existencial de los elementos que coordinan los seres vivientes y operantes, incluido el hombre.
    La mutación normal está ligada a vuestras obras negativas. Es inútil que vuestra ciencia se fatigue tanto buscando en otro lugar las causas de estos desastres. Nosotros os hemos dicho, repetidas veces, que vuestro modo de vivir produce vibraciones altamente negativas. Os hemos también dicho que los experimentos nucleares practicados por la ciencia destructiva y desarmonizante han producido desequilibrios notables en el anillo magneto-esférico y en el eje de vuestro planeta, así como en el núcleo solar que está en el centro de esta célula macrocósmica viviente.
    Respecto a las indispensables necesidades para una mutación armónica de vuestro planeta, os hemos dicho, muchas veces, que la Tierra es un órgano viviente del Edificio Creativo del Cosmos.
    Os hemos repetido, por desgracia inútilmente, que vuestras nefastas obras, desarmonizantes, influyen notablemente sobre el proceso armónico de los períodos de mutación a los que, por Ley de Crecimiento Evolutivo, está sometido vuestro planeta.
    Vuestra ciencia ha permanecido siempre pasiva ante esta realidad y, voluntariamente, ignora las exigencias que de ella derivan, provocando efectos totalmente contrarios a las necesidades de su naturaleza cosmológica.
    Vuestra lógica no se ha alineado nunca con la ley de la lógica natural; es más, se ha puesto en contra, edificando efectos que deben necesariamente agotarse, con las consecuencias inevitables que conocéis o que estáis empezando a sentir.
    Os hemos dicho también que el eje magnético terrestre está en fase crítica, a causa de la aceleración coercitiva de los dinamismos caóticos producidos por los experimentos nucleares en el subsuelo. También, el indiscriminado aprovechamiento de los recursos naturales y la consiguiente distonía ecológica de las estructuras que equilibran los elementos, han trastornado seriamente el normal proceso evolutivo del planeta y, en consecuencia, el de los seres que lo habitan.
    Esta irrefutable verdad no puede ser ignorada, si no se quiere incurrir en graves sanciones de los "ZIGOS" que presiden el orden natural de la Suprema Ley de la Creación y de su inevitable evolución cosmológica.
    No os hagáis ilusiones de poder traspasar la Superior Voluntad de la Eterna Ley que gobierna el devenir continuo del Cosmos. Si la violáis, estaréis obligados a sufrir repercusiones catastróficas, con consecuencias inimaginables; si vuestra responsabilidad asume una actitud consciente, en relación a los valores ya expuestos, el proceso evolutivo de la Tierra se desarrollará sin violencia y sin excesivos orgasmos.
     
    bookFecha: Lunes, 2013-04-08, 4:14 PM | Mensaje # 2
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    No separéis lo que Dios ha unido


    Ha sido dicho: "No separéis lo que Dios ha unido". No se refiere específicamente a la unión entre el hombre y la mujer, sino principalmente a todo lo que está vinculado a la férrea Ley Omnicreante.

    El matrimonio, potencialmente equivocado, no lo ha querido ciertamente Dios, sino el hombre, con sus escondidas debilidades blasfemas, con sus reservas, o con sus intereses egoístas, o por su libre albedrío. Cuando se divide el átomo de Hidrógeno o se invierten los procesos naturales, entonces Dios entra en acción y amonesta, porque se violenta la Ley de la Creación, se separa cuanto El, y no el hombre, a unido.

    Os hemos, muchas veces, invitado a poner las cosas en su justo sitio, pero habéis querido ignorar nuestras válidas advertencias; habéis querido continuar en el desorden mental y espiritual, y habéis querido crear los presupuestos negativos para atraer sobre vosotros la intervención de la Ley que os ha sido enseñada, pero que habéis querido ignorar. Nosotros no queremos coaccionar el derecho de vuestras elecciones, pero tenemos el deber de advertiros, de daros una exacta visión de lo que os espera, si continuáis facilitando las fuerzas destructivas de vuestro hábitat y de los elementos que instruyen el proceso evolutivo de vuestra especie en el mundo que os ha sido concedido habitar y custodiar.

    No es actuando como actuáis, que quedáis absueltos de vuestro cometido en la Economía Creativa. Es verdad que la Ciencia Positiva tiene una importancia determinante para poder alcanzar ciertas metas, pero debe ser una ciencia positiva, no negativa. En vuestro planeta, la proliferación de la ciencia negativa ha alcanzado límites que no pueden ser ulteriormente traspasados sin sufrir los efectos que esta diabólica perseverancia, inevitablemente, produce. Como os hemos dicho, la mutación de vuestro planeta está seriamente comprometida por vuestras continuas e incesantes acciones coercitivas contra los elementos que determinan el proceso armónico del desarrollo cosmológico del mundo que habitáis. Os hemos también dicho que vuestro planeta vive y tiene los medios necesarios para defenderse y para actuar contra quien coacciona su equilibrio.

    En fin, os hemos dicho tantas otras cosas que no habéis querido creer, pero que hoy están cargadas de amarga realidad. No habéis querido apagar vuestro orgullo absurdo. Ahora estaréis obligados a aceptar cuanto podáis haber evitado. Y no digáis: ¡No sabía!

    "Todo lo que he dicho sucederá, antes de que pase esta generación". Implícitamente os había hablado de este tiempo y de esta generación. No os arroguéis el derecho de ser dueños del mundo. ¡No lo sois! Tenéis sólo el permiso de habitarlo y custodiarlo. Tenéis el consentimiento del Padre Creativo, porque la morada es suya. Sabéis muy bien que su casa está hecha de muchas moradas, ha sido dicho y escrito.

    El mundo es de toda la humanidad, hasta que demuestre que lo cuida según los deseos del dueño, quien lo ha concedido sin pedir nada y según pactos precisos de derechos y obligaciones.

    Así pues, atentos, porque si no respetáis los pactos, el dueño (vosotros sabéis muy bien quién es) podría expulsaros y enviaros a otro lugar, donde la Luz no existe. Tratad de mereceros el mundo que os ha sido concedido habitar y disfrutar, sabiamente, con amor y gratitud, su leche y su miel. Desgraciadamente, sabemos que, además de creeros los dueños, os concedéis la libertad de destruir, de desarmonizar, de envenenar, de aprovechar, sin responsable discernimiento, esta morada del Señor. Os aseguramos que, actuando así, seréis expulsados, echados fuera; y no es cuento lo que os decimos, sino lo que sabemos y que es la verdad.

    Os hemos dicho, muchas veces, que pongáis las cosas en su justo sitio. Os lo repetimos, una vez más; y si actuáis pronto y bien, el Amor del "dueño" se podrá anteponer a la Justicia; pero, si ignoráis la advertencia y las solicitudes que os llegan, entonces para vosotros no habrá salvación. Tal como ha sido escrito, sucederá.

    Sacudiré la tierra, el aire, el agua y el fuego, y con los cuatro jinetes en los cuatro ángulos de la Tierra, golpearé a muerte a todos aquellos que hayan desobedecido y, licenciosamente, hayan perseverado en el error con Espíritu diabólico.
    Recordad: también ha sido dicho quién heredará la Tierra. No lo olvidéis.

    No hay paz sin justicia


    Sin Justicia no puede haber Paz. Esperamos que comprendáis la indispensable necesidad de esta gran fuerza, equilibradora de una sana y fraternal existencia.
    No esperéis poseer la Paz, si la Justicia no impera soberana e incorruptible. El progreso sabio y sapiente podrá prosperar, si el Amor y la Justicia lo alimentan. Si continuáis permaneciendo sordos e indiferentes, el delirio de la violencia se volverá una locura destructora, y sólo la muerte gozará. Podríamos ayudaros si os predispusieráis seriamente a realizar los presupuestos ideales, capaces de consentirnos un contacto amplio y fructífero. Depende sólo de vosotros, de un acto de buena voluntad, corroborado por la Fe y el Amor. Nosotros estamos disponibles y la Luz que nos guía, conforme.

    La Justicia corruptible, blasfema y partidista, no podrá sostener los pilares de la Paz ni podrá alimentar la estabilidad en el derecho y el deber.

    La Justicia incorruptible, corroborada por la Sabiduría, es y seguirá siendo la única fuerza capaz de producir los efectos indispensables para un sano y saludable progreso hacia las metas evolutivas superiores. La veleidad que atosiga al Poder propone una Paz injusta y cargada de destinos funestos. Os habíamos aconsejado empeñaros seria y responsablemente sobre los problemas de fondo que habríais debido ya resolver para impedir el actual resbalón involutivo, fomentador del terror, de hambre y de muerte; pero ha prevalecido una elección equivocada, privada de su más elemental sentido lógico y envuelta de arrogante orgullo, de agresividad bestial, de poder destructivo y de debilitación de los derechos más elementales de la vida. Ahora estáis en un callejón sin salida y no será empresa fácil volver para atrás, si no conseguís amar la Paz más que la Guerra, la Justicia más que la Injusticia, el Amor más que el Odio, el Bien más que el Mal.

    La Justicia es el orden de todas las cosas. Sin Justicia, vuestra civilización se cubre de trampas y de insidias, cada vez más violentadoras de la Libertad y de los más elementales derechos humanos. Donde reina la Injusticia, la Violencia se alimenta y crece transformando la Libertad en Libertinaje. Donde no existe una Justicia correcta e inflexible, la evolución de los valores cívicos está destinada a disolverse, facilitando el aumento del egoísmo y del odio.


    Ley de causa y efecto


    No puede nacer nada de la nada. No puede existir nada, si falta la causa del Ser, la mente que piensa, forma y crea. Es verdad que no se puede ni amar ni odiar lo que no se conoce, lo que no se ha revelado a la Inteligencia Humana. Sólo el Conocimiento procedente de las experimentaciones, del impacto con la Verdad, consiente al hombre tomar conciencia de cuanto debe amar y cuanto debe odiar, de lo que se debe aceptar y de lo que se debe rechazar. El Bien y el Mal, lo Positivo y lo Negativo, se revelan a través de la Omnipotente Ley de "Causa-Efecto".

    En verdad, si sólo uno o más hombres han experimentado cuáles son los efectos que produce la guerra casual, toda la Humanidad debería, sin dilataciones, amar y aceptar la Paz, rechazando decididamente la Guerra. Esta regla es muy válida para todos los demás aspectos experimentativos que dan al hombre la posibilidad de discernir entre el Bien y el Mal, entre lo Incorruptible y lo Corruptible, entre lo Positivo y lo Negativo.

    Se dice que errar es humano, pero también es verdad que perseverar en el error es diabólico. Los hombres, aún hoy y a pesar de las repetidas experiencias negativas con los efectos históricamente conocidos, se obtinan en perseverar en el error, dejando caer en el olvido la llamada impelente de reestructurar, y con mayor conciencia y sabiduría, aquellos valores existenciales que despojan la vida de cada ser humano de todo aquello que le agrede negativamente y le vuelve pesadilla del mal. El que ha experimentado lo que produce el odio, no puede no amar. La verdad vuelve libre al hombre y lo proyecta hacia un destino mejor. El mal no debe nunca ser un fin en sí mismo; sería un error imperdonable que priva al hombre de hacer suyo el bien.

    No penséis que podéis escapar de la Ley Causa-Efecto. No os hagáis ilusiones de poder liberaros del guardián que vigila vuestro karma. ¡No os hagáis ilusiones! "Lo que sembráis, recogeréis". Lo que recojáis, intruirá el destino de vuestro mañana. Lo que hagáis a otros, un día os lo harán a vosotros. De esto podéis estar seguros.

    ¡No penséis poder escapar de esta Ley! ¡No! Pensad y meditad. Seréis vosotros los jueces de vuestras acciones. Seréis vosotros que escogeréis las pruebas para purgar vuestras culpas. No todos los que padecen tribulaciones, padecen por casualidad. ¡La casualidad no existe! Quien mata, no puede liberarse de ser matado; quien roba, será robado; y quien odia, será odiado. Una vida vivida justamente no puede no tener el premio de la felicidad y de la Paz de Dios. Si trabajáis para los demás, el día de mañana los demás trabajarán para tí; y si consoláis a los demás, es inevitable que seáis consolados. Es la Ley de "Causa-Efecto". Es la Justicia de Dios. La industria bélica de vuestro planeta es la única responsable que impide la Paz y el sano progreso. El monstruo coloso de la violencia puede sobrevivir sólo sin Paz y sin Concordia, sin Justicia y sin Amor. Esta es la Verdad que no llegáis a hacer vuestra. A nosotros nos está concedido notar, nítidamente, el bárbaro egoísmo que impera en este comercio de muerte y de destrucción. Nos es consentido, también reelar cuánta apatía y cuánto desinterés fermenta en los pueblos deseosos de Paz, pero incapaces de hacerla vivir, reacios a imponerla a aquellos que nutren el interés de la Guerra, de la Discordia, del Odio, de las ideologías de choque para realizar situaciones idóneas a sus inmensos provechos.

    La industria de la muerte trabaja y gana, anteponiendo al Bien Supremo de la Paz de los pueblos el terror de los artefactos infernales, el Poder de una ciencia diabólica dispensadora de genocidios y miserias.
    Hay una perniciosa incompatibilidad entre las exigencias cosmo-físicas y cosmo-dinámicas del planeta y las nefastas actividades del hombre que lo habitan. Existe, aunque es poco conocido, un orden que regula una recíproca asistencia evolutiva entre "micro" y "macro", entre aquel Ser que encarna la Inteligencia y la Luz Omnicreante que estructura el continuo devenir del Ser Cósmico.

    Existe también una infranqueable Ley de Causa-Efecto, siempre Omnipresente y siempre activa, capaz de producir mutaciones allí donde las causas están en oposición con las exigencias de la Naturaleza Cósmica. El estímulo que solicita una mutación procede de los efectos que el Orden Cósmico rechaza, porque son contrarios a su equilibrio y no tolerables por el Orden Creativo.
    ¡La Lógica Cósmica es esta!

    El libre albedrio del bien y del mal


    ¿Qué es el bien, y qué es el mal? ¿Y, juntos, adonde llevan?
    Ambos tienen poderes de vibración que injertan en las acciones de vida y de pensamientos, nuevas aperturas hacia las posibles vibraciones superiores. El mal sirve como fin para conseguir el bien, y el bien es un fin en sí mismo, para estar en sintonía con los planos dimensionales superiores.

    Sí, vivir para ser. ¿Pero, quiénes somos antes de vivir? Cuando nos invade la angustia de encontrarnos marginados y no nos acordamos de nosotros mismos, y de no estar más en el ritmo de la Inteligencia, que limpiamente explora los horizontes infinitos de un espacio diferente, es como mirar con nuestros propios ojos, ver o, mejor dicho, entrever, en este espacio diferente que "sentimos" intuitiva y claramente; pero recaemos en el terror del presente, donde nos acunamos al son de los ritmos habituales, y sentimos la muerte a nuestro lado y un nudo oprime nuestro corazón; entonces, la Gracia de un Amor Cósmico puede reanimarnos mediante un trauma de sufrimiento y nuestro corazón vuelve a latir soltando esas ataduras y trascendiendo. ¿Pero, hasta cuándo?

    El corazón es Amor. ¿Pero, adónde hemos relegado nuestro Amor de respuesta y de intercambio, tal como nos había sido dado y ordenado? Las lágrimas de un niño que se muere de hambre; el gemido de un hombre herido por un arma; o incluso mucho menos: una mirada baja ante una presunta arrogancia.

    Hemos visitado, muchas veces, vuestro Sistema Solar y, particularmente, vuestro planeta, ofreciendo nuestra ayuda para estimular, lo más rápidamente posible, una evolución positiva a través del conocimiento de las inmutables verdades y de la función de la energía-materia en el ámbito del Universo.

    Desgraciadamente, vuestra ciencia nuclear pone en serio peligro no sólo vuestra supervivencia y la del planeta que habitáis, sino que amenaza seriamente la ya precaria estabilidad del Sistema Solar al cual pertenece la Tierra, con el peligro de provocar un enorme agujero negro. Sí, vosotros terrestres, tenéis el derecho de arbitrar vuestra existencia como mejor creáis; tenéis la libertad de vivir en paz y en guerra, de elegir existir o no, de edificar el infierno o el paraíso, de suscitar el odio o el amor. Nadie, ni siquiera el Señor en que creéis os lo prohíbe. Poseéis el libre albedrío y, por tanto, la libertad de elegir entre el bien y el mal; pero, es verdad y pronto tendréis la confirmación de que no forma parte vuestra arbitrar la Ley de la Inteligencia Omnicreante y de cuanto os ha sido confiado para serviros y no para destruir.

    Os comunicamos, sin miedo a equivocarnos, que no os será permitido atentar contra la pacífica convivencia y la armonía de las cosas creadas. Si intentáis ulteriormente separar estos Eternos e Inmutables Valores Cosmogónicos, automáticamente os autodestruiréis.

    La libertad


    Sólo el conocimiento de la Verdad, puede haceros libres de todo temor; pero os obstináis en no querer conocerla, porque no es cómoda y no os consentiría vivir como vivís. Rezáis y mentís, pedís y no dais, mientras que no queréis ser buenos, honestos, conscientes, generosos, altruistas, amorosos, fraternos. La felicidad se conquista dando, y se pierde poseyendo. Cuando empecéis a comprender que, verdaderamente, no poseéis nada, ni siquiera a vosotros mismos, entonces empezaréis a salir de la espesa jungla del primitivismo.

    La obediencia


    No rechacéis las pruebas a que os sometemos. Nuestro programa es el de ayudaros a recibir, a través de una sintonía instintiva, a fin de que podáis, en cualquier momento, captar el deseo de nuestras intenciones para guiaros positivamente.
    ¡Obedeced! Nuestra metodología podrá pareceros absurda e inaceptable, pero, para desarrollar y llevar a cabo nuestros poderes y transmitíroslos, es necesaria, más aún, indispensable.

    No pronostiquéis, sino sensibilizaos y estad siempre listos, atentos y disponibles. Tratad de no juzgar. Vosotros no conocéis los misterios de la vida, no conocéis las Leyes que gobiernan la evolución de los instrumentos divinos. Para poder juzgar, es preciso ser plenamente conscientes de la Verdad.
    Sed prudentes y tened discernimiento, porque sólo así podéis recibir el conocimiento, a través de las experiencias binarias.
    La acción negativa, mala, no puede ser un fin en sí misma, sino que es un instrumento de conocimiento, el medio que os alienta a la ignorancia del Bien, a la incapacidad de actuar a través de las acciones positivas. Si después de haber conocido los valores negativos del odio, perseveráis odiando, el mal se convierte en un fin en sí mismo y no podréis ser, de ningún modo, justificados.


    Como se debe entender la comunidad


    Nadie es superior, y nadie es inferior. El más pequeño sea el más grande, y el más grande el más pequeño. La armonía de las almas debe desprender la generosidad del uno hacia el otro, a fin de que todos sean como abejas laboriosas. El bien instintivo sea siempre cuidado y cada cosa esté siempre en su justo sitio, según la norma de la Ley Universal: "desempeña tu trabajo con amor altruista". Pensar menos en uno mismo, y más en los demás. El orden nace de la armonía y ambos son resultantes de la evolución espiritual. Es preciso respetar el orden y cuanto deriva de este equilibrio, si se quiere alcanzar la perfecta armonía psico-física de la comunidad. Donde reina el caos, la debilidad, la indiferencia y la incapacidad, reina también la intolerancia y la insatisfacción. Debe existir un mutuo y recíproco valor de fraterna colaboración, espontáneo, exento de todo formalismo de raza, condición o religión.

    La comunidad de los hijos conscientes de Dios está vivificada por todo aquello que produce el bien por el bien.


    Ley de la fraternidad y de la comunidad


    Es dando que se recibe: "Si no me servís, con las obras y no con las palabras, no podré serviros nunca. Donde no existen los valores eternos de orden y armonía, yo no estoy. Yo estoy con aquellos que desean asemejarse a mí, confío en ellos y a ellos les confío el cumplimiento de mis divinos designios.

    El Amor Espiritual esté siempre por encima de todo concepto. La espontaneidad anime siempre gestos, palabras y actitudes. Nadie debe nutrir reservas mentales, y la sinceridad debe estar siempre presente en los pensamientos y en las expresiones.

    Exaltad la humildad y la comprensión. En ningún caso, debe prevalecer el egoísmo y cuanto pueda herir o denigrar la armonía que cimienta el amor fraterno.

    Ayudaros en los momentos de necesidad, dando todo lo que podéis y debéis dar. Aquellos que reciben deben tener siempre la necesidad de agradecérselo al Altísimo y de recompensar, con humilde dulzura y con diligente amor, el corazón generoso del hermano o de la hermana. Sentíos siempre una sóla cosa, a fin de que la Luz Crística more en vuestros Espíritus y en vuestros corazones.

    No juzgad. Constatad y reprended con amor y con dulzura a quien se equivoca o comete acciones que desarmonizan vibraciones negativas. No temáis por aquellos que perseveren en las acciones diabólicas. Hay quien ve y provee, a fin de que aquellos no tengan ni la fuerza ni la voluntad para poder perjudicar creando desorden.

    Que la sonrisa esté siempre en vuestros labios, y la Luz de Amor en vuestros ojos. Amaos siempre y que el deseo de quereros los unos a los otros esté siempre vivo en vuestros Espíritus y en vuestros corazones. La bendición del Cielo no os faltará nunca.

    Sed humildes y puros de corazón. El orgullo os vuelve estériles de los dones celestes y los dioses os ignoran, la naturaleza os rechaza.

    La humildad, la simplicidad, la pureza de corazón, atraen la belleza sublime de Dios, llenando vuestro Espíritu de Luz, que atrae y transforma, sublimando el amor que nace y crece triunfal y benéfico.

    Vivís en la angustia y en la desesperación, por no querer solucionar los problemas básicos que atenazan vuestra existencia. Sin embargo, sabéis muy bien que podéis,que poseéis los medios y la Inteligencia para realizar los presupuestos ideales, aptos para construir una comunidad mundial con leyes válidas para todos y con valores morales, sociales, científicos, prácticos y directos para daros un conocimiento mejor y una existencia cargada de bienestar para todos, sin excluir a nadie.

    Que se cree un denominador común donde cada individuo pueda sacar lo necesario para vivir una existencia productiva, evolutiva y feliz.

    Podéis, si queréis, derrotar la angustia y la desesperación, si lográis ser una única cosa con la radiante Luz del Creador y de lo creado. Los instintos son cada vez más modificados por la precaria capacidad de liberarlos de las reservas racionales que son, precisamente, la causa determinante del progresivo desequilibrio en las acciones requeridas por el instinto coordinado por los valores interiores o programados: hay que esforzarse en modificar los efectos para poder mejorar. Las distracciones inútiles hacen caer en un cansancio psico-físico, infructuoso y deletéreo para el desarrollo armónico de las facultades interiores. Os distrae todo lo que os marchita en la forma, dejando desamparadas la sustancialidad y la funcionalidad de cuanto es útil aprender para liberarse de los prejuicios que no dan ningún sustento al imperioso anhelo de sentirse libres y capaces de quitaros aquellas escorias que limitan la actividad de vuestra real personalidad e influencian negativamente los valores universales que están contenidos en la Eterna Ley de lo creado. El tiempo es precioso y las formas rutinarias de ciertas distracciones infructuosas no lo utilizan positivamente; al contrario, producen distonías y apatía en todo aquello que más debería estar vivo en nosotros: sustancialidad, experimentación consciente de todo lo que os puede conceder evolución y conocimiento de la Verdad.

    El desorden psico-físico es fuente de desarmonía, ausencia de los valores de la corrección y de la fraterna comprensión. Cada uno debe, instintivamente, elaborar la autodisciplina para no ser elemento de fermentación de una dinámica mental negativa. Hay que acostumbrarse a percibir la vida con austeridad espiritual, moral y material, teniendo presente la necesidad de instruirla y volverla feliz y fecunda, pero sencilla y responsablemente.

    Debéis aceptar y superar las pruebas, y aprender para no volver a caer en el error. Debéis, principalmente, alimentar la Paz Universal, descuidando las costumbres humanas que producen un estancamiento dinámico en el conocimiento de los valores superiores de la Verdad.

    Lo que recomendamos vivamente es que seáis todos una sola cosa, aunque los cometidos de cada uno sean distintos. La desarmonía y los contrastes de pareceres entre aquellos que elegimos para servir a la Causa Universal, producen negatividad e incapacidad para percibir las justas predisposiciones para una disponibilidad productiva y constructiva. Continuar en este proceso negativo nos sugiere seleccionaros. Por este motivo, os exhortamos a la armonía y a la recíproca comprensión fraterna.

    Todos sois útiles, si llegáis a ser conscientes y preparados. Todos sois una sola cosa, si estáis unidos y conscientes de la Luz que está en cada uno de vosotros.

    Amaos y comprendeos, así como nosotros os amamos y comprendemos".

    El discernimiento


    El conocimiento de los valores complementarios sirve para volver al hombre seguro de discernir el poder positivo del poder negativo, y viceversa. La experimentación y la adquisición de la Verdad acerca de los valores binarios de la dimensión Espacio-Tiempo, Materia-Espíritu, Vida-Muerte, etc., deberían haberos hecho conscientes de lo que es útil y de lo que no es útil en vuestra existencia. Pero vosotros, terrestres, hijos de un mundo que, aparte de ser generoso y hospitalario, es además rico en dinamismos favorables para una rápida ascensión hacia nuevas fronteras de dimensiones más abiertas a los conocimientos superiores, preferís no sacar ningún provecho, dejandoos llevar por el inexorable y fuerte deseo de repetir las experiencias vividas, de donde salen las desgracias más desconcertantes y las viscisitudes cargadas de sufrimiento, de destrucción y de muerte.

    Habéis exaltado el ara de la anti-vida y, a pesar de todo, os dejáis seducir por los condicionamientos y por las influencias de las fuerzas degeneradas y degenerantes, negadoras de la existencia de las cosas creadas para ser operantes en la Economía de la Vida Cósmica.

    Deberíais tener en seria y responsable consideración los valores experimentados, de forma que, si conocéis lo que produce el odio y lo que produce la guerra, no podéis no amar y no podéis no desear ardientemente la paz.

    La ciencia es innata a los valores evolutivos del Cosmos. Existe la ciencia positiva y la negativa. Vosotros, terrestres, os servís más de la negativa; empleáis vuestras energías para un fin destructivo, desarmonizante, deletéreo. Habríais podido desarrollar rápidos y benéficos efectos evolutivos, si os hubieséis dedicado a sacar provecho positivo de los valores de la ciencia que edifica y propone la conquista de todo aquello que vuelve la existencia próspera y felíz. Habríais ya, desde hace tiempo, alcanzado las nuevas fronteras, traspasado el tiempo y el espacio, entrando, por derecho, en contacto con la otra superior ciencia que consiente experimentar los valores absolutos de la causa primera, que forma e instruye las frecuencias

    multidimensionales existentes en el cosmos. Habríais podido poseer lo que nosotros poseemos y ser como nosotros somos, y habríais podido alcanzar conocimientos tales para transformar vuestro planeta en un paraíso y vuestra vida en una perpetua ascensión de alegría y de felicidad.

    Escogemos con mucho cuidado a aquellos que demuestran poseer cualidades idóneas para ser guiados y educados en un programa evolutivo capaz de recibir los superiores conceptos existenciales del nuevo mundo. Como ya hemos dicho, el fin del mundo debe entenderse como ya sabéis, y no como ha sido imaginado y divulgado. Es el fin de un modo de vivir los valores de la vida, tal como se han vivido y se están viviendo. También es cierto que dicha mutación, a su tiempo preanunciada, comportará modificaciones sustanciales sobre todos los planos del edificio físico-psíquico y espiritual del ser humano. Una nueva salud espiritual, material y moral, estará corroborada por una sapiencia impregnada de verdadero amor fraterno universal, despojado de egoísmo y exento de odio.

    Vuestro planeta sufrirá, experimentará notables flujos y reflujos de energías purificadoras, a fin de que también las estructuras portadoras de su Naturaleza Cósmica tiendan a estabilizarse bajo las frecuencias positivas de la Luz Creante. Todos aquellos que no se predispongan a la aceptación de los conceptos superiores que deberán programar "el nuevo mundo", serán inevitablemente puestos en condición de no poder sobrevivir, porque serán incapaces de asimilar la nueva dinámica vital.

    Os hemos dado ampliamente las instrucciones básicas e indispensables para poder desarrollar los presupuestos ideales, idóneos para entrar pacífica y conscienzudamente en este nuevo proceso evolutivo, animado y nutrido por vibraciones cuatridimensionales muy elevadas. El potencial dinámico astral ha sufrido también un notable flujo, modificador de las estructuras genéticas y de los códigos de la materia orgánica e inorgánica. El átomo creante impone la nueva Ley, en relación al deseo del Espíritu Creativo del Cosmos, en el contenido.

    La indolencia en poner en práctica los presupuestos ideales para una sana y próspera convivencia entre los pueblos de vuestro planeta, os empujará hacia un conflicto de terroríficas proporciones.

    Tenéis elementos suficientes para constatar la creciente y caótica situación en la que os encontráis. Mañana será más grave, hasta el punto de que no podréis frenar más la loca carrera hacia lo irreparable.

    Os hemos dicho, repetidas veces, que hay que poner pronto las cosas en su justo sitio y que hay que edificar el equilibrio de vuestras fuerzas dinámicas psico-físicas. Os hemos dado previsiones exactas acerca de cuanto os podría ocurrir, si perseveráis produciendo dinamismos negativos, y cuales podrán ser las repercusiones de los "ZIGOS" respecto a vuestra existencia. Os hemos advertido que existe, operante, una rígida Ley de causas y efectos que no puede

    ser, de ningún modo, superada por vuestro libre albedrío, ni puede ser parada, si no se provee, en tiempo útil, modificando el desequilibrio que precisa la intervención de las fuerzas que están en disposición de la Ley mencionada.

    No os hemos escatimado nuestra ayuda ni hemos sido insuficientes a la hora de daros siempre claras demostraciones de invitación al arrepentimiento y al sentido de la responsabilidad. A través de la voz de vuestros semejantes, hemos hecho llegar a vuestros oídos lo que hemos considerado justo para sensibilizar vuestras agitadas conciencias y para haceros meditar seriamente, y así poder conscientemente deducir y tener motivo para poderos arrepentir. Pero, muy a pesar nuestro, hemos constatado que han sido pocos los que han percibido la realidad del mañana que, rápidamente, os viene al encuentro.

    Una vez más, os exhortamos a que nos comprendáis y aceptéis, en la forma que creemos justa, nuestra fraterna y universal ayuda, antes de que se desencadene lo irreparable. Tened sentido de la honestidad y rectitud espiritual. Un funesto destino gravita sobre todo el género humano, y sólo la unión de todos los pueblos de vuestro planeta podrá mitigar, si estimuláis la Justicia, la Paz y el Amor en cada corazón.

    Darse cuenta de formar parte del Todo es la realización fundamental, pero aquí empieza el verdadero análisis de la proyección de uno mismo en el Todo manifestado y no manifestado.

    ¿Cómo puede cada uno de nosotros pasar, de la simple observación, a diversificar la complejidad de las interpretaciones de la materia-energía? Este hombre, que procede de las tres dimensiones: mineral-vegetal-animal, está proyectado desde el todo sondeable al todo insondeable, hacia una Conciencia Anímica que va desde la Individual a la Planetaria, a la Solar, a la Universal. Parecen simples palabras, ¡pero cuánto hay que trabajar para proceder! No obstante, sabemos cual es el bien más grande que poseemos: La Inteligencia. ¿Entonces, por qué esperar? Esta forma de Espíritu, que está en el cuerpo, pero que no es del cuerpo, será, tarde o temprano, aquella definitiva realización del "Yo", que nos abrirá las puertas del Volumétrico Omnipresente, y esta es la más grande alegría de las aspiraciones. ¿Cómo alcanzarla? Llegando a vibrar en sintonía, obedeciendo a las Leyes inviolables, purificando el instrumento en el cual vivimos, estando dispuestos.

    Amonestacion dirigida a los jefes políticos y militares del planeta tierra:


    "Ocho minutos de vuestro tiempo para inmovilizar totalmente todo tipo de actividad sobre vuestro planeta. Esta intervención se volvería inmediatamente ejecutiva, si se verificase un conflicto atómico entre dos o más potencias.

    Os hemos manifestado, muchas veces, que controlamos, activa y constantemente, todas las estructuras que revisten características particulares de potencial bélico nuclear. Nuestra presencia no es visible ni es sondeable por vuestros instrumentos electrónicos. Nuestra vigilancia no se limita sólo a las super-potencias. Nuestros medios, para vosotros de ciencia- ficción, se manifestarán operantes en el momento oportuno, si hay necesidad de ello. Variaciones de la gravitación y mutación del magnetismo terrestre serían los primeros medios de disuasión, seguidos por otras y más convincentes intervenciones: disgregación de la fuerza cohesiva de la materia inorgánica y conversión de los vientos solares; ondas de magnetismo anómalo capaces de bloquear, inmediatamente, cualquier tipo de circuito electro-magnético; absorción total de todo tipo de energía.

    Esta advertencia nuestra no quiere ser un desafío, ni debe considerarse una ingerencia con fines de dominio o para conquistar vuestro planeta, sino que debe entenderse como un acto de amor para impedir que se repita una enorme catástrofe que, en un remoto tiempo, costó la vida a millones de seres vivientes en otros planetas, ahora reducidos a moradas inhóspitas y exentas de vida.

    Sabemos muy bien cuán difícil es conceder crédito a cuanto os indicamos. No nos es desconocida vuestra sutil violencia en contra de nosotros y de la misión de salvación que nos ha sido confiada. Por otra parte, notamos las persecuciones que tramáis contra aquellos que son mensajeros de nuestra voluntad, elegidos e iluminados por Supremo Querer del "Avatar" Cristo, que se aproxima a visitar La Tierra.

    Una vez más, os invitamos a estar atentos y a que os arrepintáis, porque, como os hemos ya dicho: "Ya no hay más corderos para sacrificar".

    Nuestra tutela, sobre quien ha sido investido por el Espíritu Santo, está siempre presente y cargada de severa Justicia. Los Hijos de Dios, en misión sobre la Tierra, además de estar libres de tentaciones, están aureolados de potencia y gloria, según la voluntad de Aquel que Es.

    ¡Estad atentos y no os arrojéis contra la sangre de los justos ni repitáis los errores del pasado! Rogad, más bien, para que la Luz de la Justicia, del Amor y de la Paz, fermente en vuestros corazones y en vuestras almas, por la Gloria del Reino de Dios en la Tierra".

    Diciembre 1979
     
    Foro » EUGENIO SIRAGUSA » Orazio Valenti, libro: ¿HUMANIDAD DONDE VAS? » LAS LEYES INFRANQUEABLES (CAPITULO 11)
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