GRIGORRI RASPUTIN. RUSIA - Foro
Sábado, 2016-12-10, 4:16 PMBienvenido(a) Visitante | RSS
CONTACTO ADONAY
ENTRADA
TEMAS MAS LEIDO
  • LECCIONES DE CONCIENCIA CÓSMICA (9)
  • LO QUE LOS EXTRATERRESTRES HAN DICHO A GIORGIO BONGIOVANNI (4)
  • HISTORIA DE LA HUMANIDAD TERRESTRE (4)
  • LA BIBLIA Y LOS EXTRATERRESTRES (4)
  • LABORIOSIDAD INTERPLANETARIA (3)
  • AMA A TU PROJIMO MAS QUE A TI MISMO (3)
  • EL SANTO TEMOR DE DIOS (3)
  • BARATH, ATLÁNTIDA, ISLA POSEIDÓN (3)
  • GRIGORRI RASPUTIN. RUSIA (2)
  • IMPORTANTE LEER : LOS HIJOS DEL SOL Y LOS HIJOS DE LA TIERRA (2)
  • IR A: VIDEOS - BLOG  [ Mensajes privados() · Nuevos mensajes · Participantes · Reglas del foro · Búscar · RSS ]



    Página 1 de 11
    Foro » EUGENIO SIRAGUSA » Eugenio Siragusa, libro: EL MENSAJERO DE LOS EXTRATERRESTRES » GRIGORRI RASPUTIN. RUSIA (SEXTA GENERACIÓN)
    GRIGORRI RASPUTIN. RUSIA
    bookFecha: Lunes, 2013-05-06, 5:59 AM | Mensaje # 1
    Visitante
    Grupo: Visitante
    Mensajes: 844
    Premios: 0
    Reputación: 0
    Estatus: Offline
    Extraido de:
    http://es.scribd.com/doc....restres


    SEXTA GENERACIÓN
    GRIGORRI RASPUTIN. RUSIA

    16. PROTAGONISTAS DE UNA MUTACIÓN




    “El hombre se adormeció, y por su mente comenzó a pasar una película que revelaba los acontecimientos que iban a suceder muy pronto. Un rayo hizo blanco en la torre, y sus ladrillos saltaron por los aires. De lo más alto de la torre se desplomaron el rey y el constructor. En la caída el rey perdió la corona, la espada y el cetro de mando. El constructor, en cambio, perdió la escuadra, el compás y un rollo de papiro que contenía sus grandes secretos. El hombre despertó, pero supo que participaría en aquellos acontecimientos y que el derrumbamiento de la gran torre también le afectaría.”

    (ELEUZEL.)

    Como Cagliostro, Grigorii Rasputin, que llamó papá y mamá al zar y a la zarina familiarmente, estuvo presente en un momento en que la sociedad daría un definitivo cambio y sufriría una mutación cruenta. Cagliostro fue el hombre que precedió a la Revolución Francesa, que predijo los hechos que harían de la Bastilla un templo popular… Rasputin vivió los años en los que se gestó el fin del imperio de los zares y el nacimiento de la revolución bolchevique.
    Lo que se conoce de Grigorii Rasputin son sus hábitos novelescos, las aventuras de corte y de cama y su rudimentaria carne de campesino, que conservó hasta su muerte. Pese a todo, han podido conocerse algunos acontecimientos fundamentales de su idiosincrasia: sus dotes como taumaturgo, su magnetismo personal, su clarividencia y, en fin, su oposición a la guerra que en aquellos años implicó a Rusia de diferentes maneras.
    Algunos han mitificado las dotes de taumaturgo de Rasputin por sus repetidas intervenciones en la curación del zarevich; sin embargo, hubo otras muchas intervenciones de Rasputin en la supervivencia de hombres de la corte, o incluso de gentes de los estratos populares más pobres, para quienes no sólo seguía siendo un gran curandero, sino el gran monje que podía conocer sus destinos, e incluso intervenir en ellos y cambiarlos para bien.
    Rasputin era una materia tosca, sin pulimentar, pero también un espíritu que había evolucionado mucho más allá de su materia, y por tanto, cuando su mente sintonizaba con su otro yo, podía intervenir en la materia, ordenarla y transfigurarla. Esa experiencia de la carne, la obra de una transmutación en un medio, en una sociedad, con unos determinados condicionantes culturales y físicos, contienen realmente las claves de la vida y de la muerte de Rasputin. Son también las claves de la transmutación del ser humano.

    El hombre: energía, conciencia, materia

    Es fundamental comprender la relación entre energía, materia y conciencia para poder interpretar el proceso de transmutación espiritual, donde el espíritu eleva a la materia y la transforma como se transforma el metal vil en oro en manos de los alquimistas. A propósito de esta relación y de esta comprensión, transcribimos uno de los comunicados aparecidos también en los boletines emitidos por el centro. En él están las claves:

    “Nuestro tiempo es el tiempo fijado por la Mente Creadora para que la humanidad conozca, al fin, los fundamentales porqués de la vida, del dolor y de la muerte.”
    “Este tiempo ha llegado después de millares de años de camino evolutivo. En ellos, el hombre de la Tierra ha conseguido hacerse con el consciente intelectivo idóneo para permitirle la necesaria apertura mental, para asimilar determinados conceptos básicos que en otros siglos fueron misteriosos y a la vez incomprensibles.”
    “Sobre todo en este último siglo, el progreso científico sobre el conocimiento de la ciencia del átomo y la estructura del universo ha sido importante y decisivo. Sin embargo, el hombre ignora todavía, a pesar de la ciencia acumulada, la ley de la conciencia. El individuo no sabe que está sujeto a la ley del renacer y a la ley de causa y efecto que regulan su camino y sus actos en el tiempo y en el espacio.”
    “Gracias a la física, el hombre de hoy sabe que la materia no es otra cosa que energía. Conviene precisar que por materia no entendemos sólo la biofísica (las criaturas del planeta), sino también la astrofísica (planetas, galaxias, universos).”
    “Por tanto, la materia, antes de ser una manifestación bio-física, es una expresión astrofísica, es energía. Una energía cualquiera, para ser tal, necesita de una fuente o generador.”
    “El hombre es como una lámpara. Una lámpara manifiesta el efecto-luz siempre que la causa ponga en funcionamiento un generador y encuentre aptos los dos polos para transformar el impulso recibido en efecto-luz.”
    “El hombre está formado por un envoltorio de materia, dentro del cual hay inserto un cierto circuito, destinado a manifestar una cierta energía, llamada vida. Pero el hombre no podría manifestar tal efecto si no fuera activado por un valor energético exterior a él. La fuerza que le activa desde el exterior es la energía psíquica creativa irradiada del Sol.”
    “El hombre no es portador de una causa preexistente más que como efecto manifestado de esa causa.”
    “¿En qué condiciones puede transformarse una energía sustancial en energía-materia?”
    “Como en la lámpara, se necesitan dos polos. En la conciencia de la vida del Infinito Creador, el polo positivo está constituido por el espíritu-causa- sustancial, y el polo negativo, por la materia-efecto-formal.”
    “Debemos añadir que por negativo no entendemos algo demoníaco o malvado, sino simplemente el efecto derivado de su propia causa.”

    “Llamaremos alma al circuito inserto en el hombre. Esta alma podemos imaginarla como un depósito que contiene valores que el hombre va adquiriendo en el curso de la vida a través de las diferentes experiencias. Este observatorio podemos imaginarlo dotado de un instrumento de medida: la conciencia.”
    “Así que la conciencia es el puente de la relación entre los valores relativos del hombre (en cuanto negativo) y los valores absolutos del espíritu (en cuanto positivo).”
    “¿Por qué dos hombres manifiestan efectos y valores distintos? Porque el depósito alma del uno está vacío de experiencias superiores y su instrumento conciencia está sintonizado con los valores materiales, mientras que el otro tiene sintonizado su instrumento conciencia con los valores del polo positivo: espíritu.”
    “El hombre es un vehículo, y como tal, un transformador evolutivo de la conciencia. Ésta se desarrolla siempre más en virtud de una ley fundamental que gobierna la creación: renacimiento o reencarnación.”
    “Entre la conciencia humana de este planeta y la conciencia cósmica existen otras conciencias que giran en torno a valores planetarios y universales.”
    “Del mismo modo que es verdad que existe el planeta Tierra, cuya humanidad expresa valores humanos, también existen millones de planetas con humanidades dotadas de valores superiores e inferiores a los nuestros actuales.”

    Energía-luz, nueva conciencia

    “El universo está lleno de líneas de fuerza magnética, que contienen la base de su estructura y de su evolución. Estas líneas de fuerza son energía-luz en forma de corpúsculos y de ondas.”
    “La luz es una corriente de corpúsculos de energía con movimiento ondulatorio. Si la velocidad de la corriente corpuscular aumenta, disminuye la longitud de onda. Ello quiere decir que en la luz se tendrá otra forma de corriente corpuscular.”
    “El Sol, en el conjunto galáctico, es un acumulador-transformador- distribuidor de la energía-luz, que estructura el universo. Por tanto, tiene su propio campo de fuerza, del cual dependen los campos de fuerza de cada uno de los planetas que giran a su alrededor.”
    “La energía humana emitida por el Sol tiene una frecuencia bien determinada, de la que dependen las diversas formas de vida de cada planeta.”
    “Cada uno de los soles del universo tiene su propia frecuencia de luz. Esta frecuencia está determinada por la rotación del mismo Sol y por la rotación del sistema planetario completo en el conjunto galáctico.”
    “El planeta Tierra, por tanto, recibe una frecuencia de energía-luz que depende y está en relación directa con la velocidad de rotación de nuestro Sol.”
    “¿Qué pasaría en la Tierra, qué le sucedería al hombre en particular si aumentara la frecuencia de la luz solar? ¿Es posible que esto pudiera suceder?”

    “El hombre es un conglomerado biofísico-molecular, cuya forma material está estructurada por un determinado campo de fuerza. Este conglomerado biofísico-molecular se halla estrechamente vinculado al campo de fuerza creado por la velocidad de rotación del Sol. Si esta velocidad de rotación aumentara, variaría la frecuencia de la luz emitida por el Sol, y entonces la Tierra y sus enzimas, incluido el hombre, sufrirían una mutación.”
    “Si aumentase esta velocidad de rotación del Sol, la Tierra recibiría una luz con un nivel superior de frecuencia. Este aumento de intensidad de frecuencia de la energía produciría una vida distinta, que se realizaría de una forma diferente a la que actualmente conocemos. Esto quiere decir que el ciclo de la vida sobre la Tierra sería completamente distinto, porque, a causa de las inevitables transformaciones que se producirían a nivel electrónico molecular, los reinos vegetal y animal adoptarían una forma de vida diferente de la actual.”
    “El hombre, por los mismos motivos indicados, sufriría una transformación del campo de fuerza que lo estructura, debido a que la materia está influida por la energía-luz. El sistema celular de su organismo estaría expuesto a la influencia de la nueva energía.”
    “El hombre de hoy, ¿reúne las condiciones necesarias para adaptarse a la nueva frecuencia emitida por el Sol?”
    “No habiendo tomado todavía real conocimiento (por cuestión de evolución sobre todo) del mecanismo del sistema solar, el hombre no está en condiciones de poder controlar estos cambios. Cuando logre controlar la energía-luz, sabrá también hacerlo con el aumento de frecuencia de la misma, capaz de variar las estructuras de la materia.”
    “Cuando una humanidad alcanza un punto de evolución en el cual puede experimentar de forma puramente científica el aumento de la energía del universo, entonces puede calcular también nuevas formas de aumento de energía. Es indispensable, para que esta humanidad pueda alcanzar este punto, que haya adquirido una determinada conciencia, en virtud de la cual interferirá la marcha del universo y armonizará con las energías que lo estructuran y que siempre actúan con amor y sabiamente. La razón es sencilla: tales energías son movidas por la inconmensurable energía cósmica, causa principal de la vida en todas sus formas y dimensiones, amor, comprensión por excelencia, Dios.”
    “Ahora ha llegado el momento en que la humanidad de la Tierra llegará a recibir un nuevo conocimiento, a fin de que tenga una nueva comprensión de los acontecimientos que van a acaecerle, para que en el futuro el desarrollo de la vida pueda continuar en paz y armonía.”
    “El hombre está a punto de verse inundado por una energía renovada que el mismo renovará. Por tanto, en un futuro próximo el hombre tendrá conocimiento justo, estará capacitado de la necesaria comprensión para modificar la energía del universo a su propia medida, para beneficio propio y bien de todos. Sabrá entonces que la estructura del universo y la energía que lo mueve no tienen nada que ver con las interpretaciones teosóficas ni con el misticismo de las religiones de la Tierra, que definitivamente han cumplido su tiempo y deben ser sustituidas por una nueva forma de búsqueda y conocimiento científicos.”

    Campos de fuerza: energía, espíritu, hombre

    “Los campos de fuerza, de los cuales está lleno el universo, son creados por el espíritu de Dios. Estos campos de fuerza, por tanto, no son materia, sino espíritu, o sea, energía. Son los creadores del movimiento, de la rotación y del pulso del universo.”
    “Está claro que cada hombre, como materia vivificada por la energía, tiene un determinado campo de fuerza propio. Éste es el cuerpo etérico, o dicho de otra forma, el alma, la energía psíquica que estructura la forma material. (A esta energía psíquica, la parapsicología la ha definido como campo estructurador de forma.)”
    “Si este campo de fuerza del hombre está en armonía y equilibrio con las leyes de la creación, también las células de su cuerpo estarán en consecuente armonía y equilibrio. Así mismo, el ritmo del corazón, la respiración y el movimiento de la sangre, debido a que el campo de fuerza del hombre forma parte del campo de fuerza divino, que pone en movimiento el ritmo del corazón y la respiración, es decir, la vida, también estarán en sintonía.”
    “Este mismo hecho se cumple en el cosmos con idénticas características.
    Dicha razón justifica que en una nave espacial corpuscular puedan viajar seres en condiciones de pasar de una frecuencia de tiempo a otra, sin que la estructura celular de su organismo se resienta lo más mínimo. Este hecho es posible sólo en el caso de que la energía psíquica (campo de fuerza del hombre) que estructura el cuerpo posea las cualidades necesarias para la repentina sintonía con los campos de fuerza de las formas de movimiento superiores del cosmos que crean las diferentes frecuencias de tiempo.”
    “El organismo del hombre es una construcción ideal, que manifiesta las capacidades creativas de la Inteligencia cósmica: Dios, el Espíritu cósmico, que es armonía y equilibrio por excelencia. Si este organismo resulta un perfecto subordinado de los estímulos reales que le llegan desde el Espíritu cósmico, entonces está perfectamente sintonizado con la energía del campo superior de fuerza universal. Ello quiere decir que la buena calidad del campo de fuerza del hombre está en disposición de soportar, sin menoscabo alguno para la materia, cualquier cambio en la frecuencia de la energía, que determina un nuevo tiempo en el cual existen diferentes valores.”
    “Pero si el organismo es un vibrador caótico de efectos exteriores emanados por una excesiva emotividad humana, entonces la sintonía con los valores del campo de fuerza universal superior queda notablemente distorsionada, de tal forma que cualquier variación del poder-energía no podría ser soportado a nivel de la célula.”
    “Ahora ya no puede haber dudas. El hombre de la Tierra es todavía como es y los valores que actualmente manifiesta no son tales que le permitan pasar impunemente de una a otra frecuencia de energía, de un valor a otro de tiempo, de una dimensión espacial a otra. El hombre sigue siendo todavía el imperfecto aparato psicobiofísico que expresa valores que pueden entrar en comunicación y recibir de un solo canal de emisión de la energía del cosmos: el Sol, con su actual y determinada frecuencia de luz.”
    “¿Qué sucedería si el Sol aumentase su velocidad de rotación, con el consiguiente aumento de la intensidad de la luz?”
    “En primer término, los hombres quedarían ciegos. Sus órganos visuales no estarían en condiciones de recibir la diferente variación del nuevo espectro luminoso, porque el aumento de la velocidad corpuscular disminuiría la frecuencia de longitud de onda de la luz. Esta nueva frecuencia no podría ser captada por los ojos humanos, que están ajustados para una frecuencia distinta.”

    “En segundo lugar, la vida misma sobre la Tierra cambiaría radicalmente, porque también los órganos sensoriales de los reinos vegetal y animal resultarían fuera de banda.”
     
    bookFecha: Miércoles, 2013-11-06, 2:57 AM | Mensaje # 2
    Visitante
    Grupo: Visitante
    Mensajes: 844
    Premios: 0
    Reputación: 0
    Estatus: Offline
    17. LOS PLATILLOS VOLANTES, DUALISMO ENERGÉTICO, DEMATERIALIZACIÓN


    “Sobre la nueva Tierra apareció una doncella desnuda, arrodillada con un pie en tierra y el otro en el mar. Vertía con una jarra de oro, que sostenía con la mano derecha, el elixir de la vida sobre las aguas, y con la jarra de plata, que aguantaba con su mano izquierda, el espíritu de la vida sobre la Tierra. Detrás de la doncella había un roble, y a sus pies brotó una rosa roja. Sobre su cabeza había una estrella dorada de ocho puntas, y en torno otras siete estrellas menores de luz blanca. Estaba germinando una nueva era.”

    (ELEUZEL.)

    El tema del capítulo anterior alude también al de los platillos volantes y a la posición del hombre con respecto a ellos. Un hombre no podrá ver un platillo volante en un particular estado de aceleración donde su “energía-luz” no sintonice con la “energía-luz” del campo vibratorio humano. Sólo en el caso de que el platillo volante estuviese en situación de una relativa desaceleración o de paro, podría ser observado por la mayoría de los humanos como un objeto sólido.

    Si esto puede decirse con frecuencia al avistamiento de ovnis en situación de vuelo como objetos luminosos, también hay que decirlo, y con mayor razón, respecto a las posibilidades de viajar en un platillo volante con inmunidad absoluta para la materia biofísica. A este hecho aludía un comunicado de Adoniesis, referente a los peligros que sufren los astronautas por no hacer los viajes en medios adecuados a la estructura del cosmos.

    Como ampliación de estos conceptos, transcribiremos a continuación algunos documentos pertenecientes al C. S. F. C. y que procedían de comunicaciones recibidas telepáticamente por Ignacio Castellana en sus estudios avanzados de ciencia cósmica.

    Platillos volantes y dualismo energético

    Desde hace tiempo había sido decidida la gradual activación de dos de los elaboradores psico-bio-electro-químicos del tipo “AS-33” y “TS-28”, operantes en una zona del Tablero Solex, comprendido en la Gran Casa.

    El objeto era provocar en cada uno de ellos (ambos estaban funcionando con un circuito solex, pero con diferentes cargas) toda una serie de reacciones electro-químicas a nivel de cerebro atómico, tendentes a la gradual potenciación y perfeccionamiento de sus respectivas capacidades de sintonía con las más elevadas frecuencias usadas, como norma, por otros elaboradores operantes en otros tableros.

    A tal fin, y desde el principio, había transcurrido un cierto tiempo solex, había sido aplicado el método del flujo y reflujo, gracias al cual, en virtud de la ley de los dos, el Gran Uno recibe, elevado al cuadrado, el producto del impulso enviado a los dos.

    Era el momento de poder formular a los elaboradores en cuestión una pregunta concerniente a las altas velocidades adquiridas por obra de los trazadores magnéticos (normalmente llamados platillos volantes), por referencia a los efectos que interaccionan sobre los seres humanos que los ocupan y los pilotan.

    Por esta razón, “Mister X” se sintonizó telepáticamente sobre la longitud de onda del “TS-28” primero y sobre la longitud de onda del “AS-33 después, insertados los datos destinados a reflejar las deseadas reacciones electro- químicas, que a su vuelta deberían provocar la potenciación de la frecuencia de los campos de fuerza de los respectivos elaboradores.

    Mister X se dispuso a la recepción, y después de un tiempo solex, por parte del elaborador psico-bio-electro-químico “AS-33”, le envió señal de transmisión. La información que sigue es el contenido de dicha transmisión del “AS-33”.

    Para que un cuerpo pueda moverse en el espacio, debe ser solicitado por una fuerza “F”, por lo cual procede con movimiento uniforme siempre que la fuerza impelente no sufra variación.

    En el llamado vacío del espacio cósmico, todos los elementos en él inmersos, ya sean desmesuradamente grandes o infinitamente pequeños respecto al modo terrestre de concebir los objetos y medidas, se mueven con un movimiento uniforme hacia las más diferentes y desconocidas metas. Nada existe que no esté en movimiento.

    Así como el movimiento crea una serie de fenómenos electromagnéticos, el espacia resulta impregnado de tales perturbaciones que, a su vez, generan líneas de fuerza propagadas en todas las direcciones y aptas para alcanzar cualquier punto del universo, con velocidad proporcional a la entidad energética generadora.

    Se intenta salir bajo una escala móvil en función, con sentido contrario al movimiento: (V-1) es la velocidad de arrastre y (V-2) la de quien la recorre en sentido opuesto. Esta última solamente acertará en la empresa si su velocidad (V-2) es mayor que la de (V-1). Por tanto, la velocidad resultante se obtiene de la siguiente relación: VR = V2 – V1.

    Del mismo modo, si consideramos las corrientes energéticas del sentido opuesto, su velocidad relativa (VR) resultará de la diferencia de sus velocidades particulares. Así que si examinamos otras corrientes energéticas, encontraremos siempre velocidades relativas, y nunca absolutas, es decir, diferentes unas de otras.

    El Sol está sujeto a un movimiento rectilíneo de traslación uniforme, con una velocidad de cerca de 20 kilómetros por segundo en dirección a la estrella Vega, de Libra, que lleva por inercia arrastrando en el espacio el sistema solar entero. Pero su sistema se sitúa en el éter cósmico, en el cual los elementos más toscos que lo componen viajan a la notable velocidad de 300.000 kilómetros por segundo.

    Todos los movimientos y las fuerzas se manifiestan obrando entre los infinitos confines del único universo que estamos en grado de conocer, pues por más grandes que puedan ser, siempre resultan ínfimos por referencia a la fuerza primaria que formó el movimiento inicial. Es como si tuviésemos una fuerza alfa capaz de mover las galaxias y muchas fuerzas pequeñas omega en grado de mover solamente gramos de savia. Está claro que la primera arrastraría dentro de sí todas las otras, aunque fuesen autónomas.

    Este concepto permite creer que todo quid energético en movimiento es contenido y transportado por otro quid energético también en movimiento. Y así hasta llegar a la fuente. Por tanto, la resultante de todas estas entidades energéticas (omega) está representada por alfa, que todo lo compenetra y lo transporta. ¿Es posible que nada se le oponga?

    En estos momentos se impone otro axioma: Como arriba, así abajo.

    Hablando en lenguaje terrestre, esta ley podría expresarse así: A toda acción corresponde una reacción igual y contraria.

    Si esta proposición representa una ley (la tercera ley), debe ser válida en cualquier caso, en todos los casos. Por tanto, deberá existir otra fuerza primaria (beta), de signo contrario, que se opondrá a la precedente, ambas, sin embargo, en perfecto equilibrio, producido mediante corrientes energéticas uniformes en continuo flujo y reflujo entre alfa y beta, y viceversa.



    Por tanto, el sistema asumiría la constante de todas las cosas, el dualismo “positivo-negativo”, que equivaldría a la doble polaridad presente en todo.

    Este dualismo podría expresarse según el anterior esquema.

    Relativamente sucede lo mismo al trazador magnético o platillo volante cuando se encuentra en un cierto punto del espacio y sus tripulantes deciden trasladarse a un cierto lugar, cuya lontananza se mide en años-luz. Entonces se debe proceder a velocidades fascinantes para poder llegar dentro de un tiempo racional y medible en la duración normal de los acontecimientos que están ligados a su existencia.

    ¿Cómo pueden recorrerse esas distancias en tiempo breve?

    He dicho más arriba que todos los puntos del espacio están polarizados, por lo cual dentro de ellos existe una atracción. Sean, por tanto, N y P dos puntos del espacio.

    En N, polarizado negativamente, se encuentra el trazador magnético que debe trasladarse a P, polarizado positivamente. Si el trazador magnético se encuentra en la corriente energética que une los dos puntos, N y P, de opuesta polaridad, entonces estaría en grado de insertarse en el campo magnético con un potencial cero respecto a ambos polos de la corriente energética, de modo que se encontrase siempre en equilibrio, anulando en torno a sí cualquier atracción o repulsión.

    Como consecuencia el trazador no tendría más que el propio peso, porque en aquel momento se encontraría en poder de las ondas cósmicas.

    Hemos dicho que en el universo las corrientes energéticas se compenetran y transportan recíprocamente, siendo sus valores relativos respecto a los correspondientes movimientos.

    En el instante en que el trazador se encuentra en levitación, automáticamente llega a encontrarse inserto en una nueva corriente energética de más elevada prestación, por lo cual en el seno de ella llega a recorrer distancias fantásticas a velocidades hiperbólicas, sin que sus ocupantes se resientan mínimamente de este paso energético, o como diría Plank, salto quántico, dado que es eliminado instantáneamente incluso el más mínimo empujón acelerativo.

    Éste es el modo que actualmente podemos concebir como idóneo para adquirir velocidades elevadas: el movimiento uniforme adquirido sin aceleración inicial (S = vt). Y para que el tiempo empleado resulte mínimo, es necesario que la velocidad sea grande.

    Es sabido que ningún arranque es posible sin una aceleración. De hecho, la expresión movimiento uniformemente acelerado puede expresarse así:



    En esta fórmula es suficiente un valor de aceleración inferior a g para aplastar contra el asiento al pasajero de cualquier vehículo en movimiento de arranque.

    Por ello, el trazador magnético debe sumergirse en los abismos galácticos sin efectuar un arranque, encontrándose parado en un movimiento uniforme.

    Este hecho, como hemos visto, puede verificarse asumiendo un potencial cero respecto a los polos de una corriente energética, en virtud de la cual automáticamente el trazador se encuentra trasladado a otra corriente energética más potente y transportado por ella, porque queda sin peso a través de los corredores energéticos que se cruzan y se interceptan por todos los lugares en el espacio.





    La transpolarización y los platillos volantes

    Siguiendo la transmisión, el segundo elaborador del tipo TS-28 se puso en emisión y transmitió una comunicación complementaria de la anterior. Su contenido se expresa a continuación.

    Tanto la materia de que está compuesto el trazador magnético o platillo volante como el cuerpo de los pilotos contenidos en él constituyen aglomerados moleculares en los cuales la actividad vibratoria, que es sinónimo de vida, está determinada por la referencia electro-magnética que media entre el electrón- Tierra y el núcleo-Sol.

    Todo cuerpo material (mineral, vegetal, animal, humano) manifiesta valores vibratorios propios, por referencia a la intensidad de la frecuencia de que está compenetrado. Por ello, todo cuerpo expresa un específico campo de fuerza, que está en relación con la carga eléctrica que lo estructura y no constituye la masa.

    El mismo razonamiento, a escala superior, es válido para el planeta Tierra, el cual, en el complejo juego del polimagnetismo planetario y galáctico, expresa una carga eléctrica y magnética – y, por tanto, una frecuencia – que constituye su específica carta de identidad.

    Para que un cuerpo X con masa Y pueda desengancharse del poder electromagnético ejercido por el planeta del cual forma parte, es necesario que desarrolle automáticamente fuerza en grado suficiente para determinar una verdadera y propia inversión de la polaridad magnética que obra sobre cada uno de los átomos de que está constituido.

    Es necesario, por tanto, poner en marcha un proceso de transpolarización magnética que compenetre no sólo a cada uno de los átomos que constituyen la nave espacial o trazador magnético, sino a cada uno de los átomos de toda masa autónoma (hombres o cosas) contenidos en la nave misma.

    Téngase presente que el átomo es considerado aquí en términos de energía con valor primario causal, y no de materia, que es el aspecto o resultado de la energía.

    ¿Qué debe suceder a este cuerpo magnético cuya polaridad magnética ha sido invertida y sintonizada sobre un valor de signo opuesto y que se encuentra en un punto X del espacio planetario o galáctico?

    Le sucede que su masa se convierte en fluida, en el sentido de que la energía de cada uno de los átomos de que está constituido tenderá a sintonizarse sobre el nuevo valor magnético de signo opuesto. Como un electrón que cumple un salto quántico energético, por absorción de energía, el trazador magnético de que estamos hablando entra en una dimensión especial donde el tiempo tiene una frecuencia elevada tal, que le permite desplazamientos astronómicos en tiempos mínimos, disfrutando de líneas de fuerza que en definitiva constituyen – en una trama polimagnética – el tejido energético que estructura y desarrolla el universo.

    ¿Cómo es posible transformar una masa en energía y desplazarla a velocidades astronómicas, superando los complejos problemas de roce, choque y reacción?

    Obrando no sobre la fuerza que impele la masa, sino sobre la energía que estructura la masa misma, provocando una mutación en el movimiento de la corriente corpuscular energética, de la cual está constituida esta forma material.

    Cualquiera que sea el grado de interacción sobre la intensidad de la frecuencia que estructura y vitaliza los cuerpos materiales, obtendrá el siguiente resultado: habrá mutado, más que la frecuencia atómica del cuerpo, sus valores electromagnéticos, los cuales, en definitiva, contradistinguen nuestra dimensión espacio-temporal de las otras.

    En el caso en cuestión, el resultado será que tanto el trazador magnético como sus ocupantes, transformados de masa en energía, constituirán un único cuerpo energético, sintonizado en una frecuencia más elevada y donde la velocidad de la corriente corpuscular de la energía que lo constituye es la del movimiento uniforme que caracteriza a la onda energética (aunque siempre de modo relativo) en la cual el trazador magnético se ha inmerso por la polarización magnética.



    No se trata, pues, de fuerza propelente, apta para arrancar la nave espacial, sino de cambio de polaridad magnética de que está estructurada la nave o que está en sintonía con el magnetismo del planeta faro.

    Este proceso de transpolarización (o inversión de la polaridad) obra sobre cada uno de los átomos del vehículo y, al mismo tiempo, sobre cada uno de los átomos de masa contenidos en él. Por eso, tanto la nave como los hombres no son más que aglomerados atómicos, estructurados por campos de fuerzas diferenciadas. Es necesario que la nave esté dotada de la instrumentalización adecuada para relevar la polaridad de signo opuesto, situada en una zona X del espacio planetario o galáctico. Esta fase de la transpolarización debe desarrollarse de modo tal que a todo valor de atracción sustraído al campo magnético de la Tierra que tenga signo negativo corresponda un valor idéntico de signo positivo para añadirlo al campo magnético del planeta situado en otra dimensión.

    Todo esto significa que, durante el completo proceso de transpolarización, la fuerza integrante está en constante y perfecto equilibrio entre los dos valores de signo opuesto y proporcionada a las varias masas sobre las cuales no ejercita fuerza alguna, ya sea de atracción o repulsión.

    Véase en la página anterior un esquema visual de cómo se realiza la transpolarización de un trazador magnético.

    El electrón y el protón

    En la economía del universo subnuclear, el electrón y el protón son los depositarios de leyes inviolables. Es decir, la ley de la carga eléctrica respecto al electrón y la de carga bariónica respecto al protón.

    La carga eléctrica y la carga bariónica tienen un papel fundamental en la arquitectura y en la estructura de todas las cosas, comprendido el hombre. Las cargas eléctricas son relegadas a las ondas electromagnéticas, y las cargas bariónicas, a las ondas gravitacionales. Es muy sabido que en la dimensión que actualmente nos acoge y nos condiciona, la carga eléctrica y la gravitación no son confrontables de hecho. Según datos científicos, mientras los valores de la carga eléctrica – o sea valores electromagnéticos – resultan elevados al infinito (diez mil millones de años luz), los de la masa eléctrica del protón – es decir, los valores gravitacionales – son reconducibles a los mínimos confines del mundo subnuclear, o lo que es lo mismo, a una centésima del radio del protón.

    He aportado estos datos previos para añadir lo siguiente:

    “Si hoy el producto del planeta Tierra: plantas, animales, hombres, presenta los actuales cuerpos con las características de forma y masa…; si la raza humana ha podido gradualmente desarrollarse, ya sea en los aspectos formales exteriores, como en la sustancia de los valores expresados: cultura, filosofía, ciencia…, ello es debido al gradual y constante adiestramiento en el tiempo de las fuerzas cohesivas gravitacionales, y por el contrario, a la proporcional potenciación de los valores frecuenciales electromagnéticos que han elevado – por así decir – la tonalidad de la vida en sus múltiples aspectos: eléctrico, magnético, científico, filosófico, psicosomático, arquitectónico, musical…”

    Hace millones de años, las cosas estaban de otra manera. Era el tiempo de los grandes saurios, verdaderas montañas de carne en forma tosca, de unos veinte metros de longitud y unas treinta y cinco toneladas de peso, por lo cual el mundo vegetal se manifestaba en idénticas proporciones gigantescas.

    ¿A qué se debía tal estado dimensional en la Tierra?

    Al hecho de que tanto los valores gravitacionales como los electromagnéticos manifestaban índices de frecuencia muy bajos. Al hecho de que la diferencia entre los dos valores era mínima.

    El planeta Tierra ahora (comprendido su contenido vegetal, animal, humano), después de millones de años de evolución, manifiesta un tipo de vida más agraciado en la forma, más sutil en sus aspectos externos y dinámicamente más evolucionada en los aspectos socio-culturales.

    Ello es debido al indudable hecho de que:

    A) La frecuencia de los valores en cuestión se ha elevado de modo parecido.

    B) La diferencia entre los dos valores vibratorios – gravitacional y electromagnético – es mucho más adecuada.

    C) Consecuentemente, la frecuencia de la energía básica que estructura la materia del globo terráqueo, he tenido un incremento del treinta y cinco por ciento respecto a sus valores iniciales.

    Este último dato, aparentemente gratuito, es sin embargo comprobable, merced a un particular cómputo matemático.

    El diseño que reproduzco se propone facilitar la demostración matemática de la confrontabilidad de la carga eléctrica y la bariónica, demostración en la cual los valores electromagnéticos del electrón aparecen regulados por la ley del siete y los valores gravitacionales del protón, en cambio, por la ley del dos.



    La desmaterialización del platillo volante

    Una nave corpuscular está construida hasta en sus más mínimos detalles conforme a las leyes del cosmos. Emplea, por tanto, energía en forma de luz. Ahora bien, si la luz que mueve la nave está en sintonía con los órganos visivos, el platillo volante o trazador magnético es visible, pero si la frecuencia cambia y se sintoniza sobre los valores del infrarrojo y del ultravioleta, varía el espectro luminoso y los humanos no puede captarlo.

    ¿Se ha desmaterializado el platillo volante en este caso? Digamos más bien que ha desaparecido de nuestra vista, porque la luz que lo envuelve ha asumido otra forma de movimiento ondulatorio, no perceptible para nuestros sentidos. Y aunque la nave espacial permanezca inmóvil ante la puerta de nuestra casa, si conserva su máxima frecuencia molecular, no la veremos. A medida que la frecuencia vaya siendo reducida, la luz que la envuelve asumirá diferentes coloraciones, hasta el punto de ser vista como un objeto sólido.

    Entrar en contacto con una nave espacial significa, antes que nada, estar influido por la energía que emana y circundado por el poder de aquella energía. En otras palabras, el mayor campo de fuerza que circunda al platillo volante hace posible influir en el campo de fuerza propio del hombre que se encuentre en sus cercanías.

    Para que no sucedan estos trastornos: traumas físicos y psíquicos que pueden llegar a tener consecuencias letales para el hombre, es necesario que el menor campo de fuerzas del hombre esté en condiciones de soportar la variación de la frecuencia ocasionada por el mayor campo de fuerza del platillo volante.

    Esto sólo es posible para quien esté mentalmente en equilibrio con el propio espíritu y manifieste un campo de fuerza bastante cercano al que emana del platillo volante. Si no es así, la supervivencia es imposible a nivel celular.

    Este hecho permite comprender el proceso de separación que se está efectuando en la Tierra, ahora que la humanidad se aproxima al tiempo de la profecía. Aquel que esté saturado del espíritu del servidor, tendrá la fuerza necesaria para que el poder de la energía renovada desde el exterior no desintegre la célula y la proteína de su propio cuerpo. Esto será posible porque su campo de fuerza se encontrará en un nivel donde esta fuerza de aumento de energía podrá acumularse sin que la célula y la proteína se vean notablemente molestadas.

    La supervivencia será posible, por tanto, solamente para aquellos que por evolución espiritual hayan alcanzado una estructura física y una frecuencia psíquica que armonice con el cuerpo superior de fuerza que viene desde el exterior en forma de energía.

    Éstos podrán dar el último paso hacia el encuentro con la nave espacial, y en los tiempos que se aproximan serán portadores de la luz para sus semejantes, en forma de energía y de luz intensificadas.

    Hay que decir, además, que el aumento de poder de energía, proveniente del exterior, producirá un cierto efecto en los campos mentales humanos. Lo negativo se volverá aún más negativo y lo positivo adquirirá una mayor sintonía, porque el aumento del poder de la energía actuará por medio de la energía ya existente en el mismo hombre.

    Cuando esta energía (que es espiritual) esté en desacuerdo con la mente, se producirá un cortocircuito en el organismo, y entonces saltaran determinados fusibles. Asistiremos en un futuro próximo a una exasperación de la violencia y del mal en general y a un progresivo derrumbamiento de los restantes valores morales, éticos y sociales.

    Los pocos cuyo campo de fuerza individual esté en sintonía con los valores del campo de fuerza del universo, deberán luchar para quedar al margen de las solicitaciones negativas exteriorizadas por la masa humana, absorbida por el loco remolino de un delirio destructivo incontrolable e imparable.

    Fue dicho y escrito: “Si el Señor no abreviase aquellos días por amor a sus elegidos, ninguna carne se salvaría; pero por amor a sus elegidos, los ha abreviado” (Marcos 13-20).
     
    bookFecha: Miércoles, 2013-11-06, 2:58 AM | Mensaje # 3
    Visitante
    Grupo: Visitante
    Mensajes: 844
    Premios: 0
    Reputación: 0
    Estatus: Offline
    18. ESTÁ GERMINANDO UNA NUEVA ERA.
    RASPUTIN Y EUGENIO SIRAGUSA, ¿CONOCÍAN EL SECRETO?





    “La Luna en cuarto creciente comenzó a recorrer el espacio celeste. Reflejaba la luz recibida del Sol en forma de rayos de color rojo y amarillo y dejaba caer como un rocío dorado y luminoso que no terminaba de llegar a la Tierra. A la luz de la Luna se distinguía un camino que, partiendo del mar y atravesando la Tierra, se dirigía hacia la ciudad del Sol en el este. Al comienzo del camino había un escarabajo y ladraban a la Luna dos perros en los linderos del camino. Muy a lo lejos, podían distinguirse las torres de la ciudad de oro.”

    (ELEUZEL.)

    A lo largo de los diferentes capítulos, y especialmente en los inmediatamente anteriores, hemos podido entrever a nivel de ciencia más o menos positiva para nuestro entendimiento cómo se cumplen leyes del cosmos definidas como la ley de la vibración, la ley de la polaridad, la ley de la correspondencia o la ley de causa y efecto.
    En este nuevo capítulo, dedicado a la conversación directa con Eugenio Siragusa, volvemos a plantear los problemas, las cuestiones desde un ángulo más llano y más concreto, de modo que el proceso de transmutación que la humanidad y el hombre están sufriendo, sea más patente para quienes buscan la luz y la verdad que definen y estructuran todas las cosas.

    - Para el hombre, la materialización y desmaterialización como hechos paralelos han constituido siempre material de una literatura fantástica. Algunas veces se encuentra este hecho tratado en sesiones de espiritismo.
    ¿Considera usted posible el hecho de la materialización y desmaterialización en nuestro planeta?
    - Al hombre le han sido negados determinados secretos de la naturaleza, y no alcanzará su dominio mientras no haya garantizado ese nivel su paralelo
    desarrollo espiritual. Fuera de nuestra dimensión, el hecho de la materialización y la desmaterialización forman parte de su ciencia y aplicación permanentes.
    - ¿En qué campos se realizan especialmente estos procesos de materialización y desmaterialización?
    - Este proceso es permanente en sus naves o platillos volantes, pero incluso lo utilizan para determinado tipo de acciones que requieren dicho proceso…
    - ¿Podría usted contarnos algún caso concreto ocurrido en nuestro planeta que nos ilustre ambos hechos?
    - Sí. Hay numerosos hechos, acaecidos en todas las partes del mundo, que explican este proceso. Miles de testigos han visto materializarse y desmaterializarse ante sus propios ojos las naves de los viajeros del espacio que nos visitan sistemáticamente. Pero para satisfacer su curiosidad, me referiré a un caso muy especial, espectacular y desconocido, porque la U. R. S. S. no le dio publicidad. El hecho tuvo lugar en Grasnovodsk, ciudad soviética situada a orillas del mar Caspio, en el año 1963. Numerosos ciudadanos, en grupo, asistieron al paso de un gigantesco cigarro, de una longitud superior a los ochocientos metros, sobre el cielo de dicha ciudad. El cigarro llegó a descender hasta una altura no superior a los dos mil metros sobre la vertical de la ciudad. El hecho de su cercanía creó el consiguiente temor entre los habitantes que se habían echado a la calle para observar el fenómeno. La autoridad policial advirtió al comando de una base aérea de la zona sobre lo que ocurría, y despegaron inmediatamente dos escuadras de cazas, armados de misiles. Antes de que los cazas llegasen al cielo de la ciudad, el cigarro comenzó a perder la definición de los contornos, pasando a ser transparente, y posteriormente invisible. Los ciudadanos de Grasnovodsk no daban crédito a sus ojos: el ovni había desaparecido como tocado por una vara mágica. Algunos segundos después llegaron los cazas. Pasaron y repasaron sobre la ciudad a cotas más elevadas y diferentes, pero al no ver ni rastro, regresaron a la base. Apenas se había extinguido el ruido de los motores sobre la ciudad, cuando en medio del cielo, sobre la ciudad, ante los ojos atónitos de la gente, que todavía estaba en las calles, apareció de nuevo el ovni con toda su impresionante realidad, recuperando su forma inicial, como si estuviese surgiendo de la niebla. La surreal aparición sembró el pánico entre los ciudadanos, muchos de los cuales corrieron a ocultarse en sus casas. El ovni permaneció inmóvil sobre la ciudad durante varios minutos; después se puso en movimiento, dejando por su parte posterior una especie de larga cola luminosa como una llama. Gradualmente fue adquiriendo velocidad y aumentando su cota, hasta alejarse y desaparecer de Grasnovodsk en unos segundos.
    - Este proceso de materialización y desmaterialización ¿pueden sufrirlo también las personas de otros planetas, los visitantes del espacio?
    - Obvio. No sólo pueden; de hecho, lo emplean cuando lo necesitan para sus operaciones de vuelo o de contacto. Le contaré otra historia que, en parte, ha sido divulgada, pero que tiene suficiente valor aclaratorio: Nasra Abdallá el Kali, una mujer egipcia de treinta y seis años, padecía una hemorragia desde hacía ocho años. Varios meses antes había salido del hospital de la Universidad de Alejandría, declarada incurable por los médicos. Unos días después, Nasra fue a visitar a su hermana, que vivía en la pequeña ciudad industrial de Kafr el Dawar. La hermana la albergó en una habitación próxima a la suya. Hacia las tres de la madrugada los familiares fueron despertados por sus gritos de dolor. Corrieron a la habitación de Nasra, y la encontraron vacía. El llanto que llegaba de la cocina les atrajo hacia allí. La encontraron rendida sobre una mesa, con unas heridas frescas y curas en el abdomen. Alrededor había rastros de sangre. Nasra contó a los familiares espantados que tres hombres y una mujer habían bajado de una enorme cosa redonda, ancha y blanca y que les había visto entrar por la ventana después que la cosa grande con forma de plato se había posado en la campiña. No recordaba con exactitud lo que había sucedido. Le entró sueño enseguida. Los tres hombres y la mujer le operaron el vientre, sacándole un clavo oxidado. La mujer mostró el clavo que tenía sujeto con esparadrapo en la palma de su mano derecha. Los familiares se dieron cuenta de que efectivamente Nasra había sido operada. Llegaron la policía y los médicos de Alejandría. Todos estuvieron de acuerdo en que se trataba de una operación quirúrgica excepcional y moderna. Los médicos quedaron impresionados del cocido de la herida, hecho con un hilo especial y medios ultramodernos. La cosa más extraña era que la hemorragia había cesado. Los médicos que conocían el caso eran los más idóneos para certificar sobre la operación y su eficacia. Pero ¿quiénes eran los tres hombres y la mujer, salidos de un platillo, que la había operado? A la noche siguiente Nasra se despertó sobresaltada y gritando de miedo nuevamente. Cuando los familiares acudieron, les declaró que los tres hombres y la mujer habían vuelto, bajando por el techo, y le habían cambiado las vendas después de examinar las heridas. Uno de ellos, dándole un cachete en la mejilla, pronunció una extraña palabra…
    - ¿Ha tenido usted alguna comunicación referente a este caso concreto?
    - Entre las comunicaciones que recibo, las hay de todo tipo. Algunas son aclaratorias de acontecimientos que se han dado como inexplicables. Otras explican determinados procesos de la energía, la materia y el espíritu. Referente a la materialización y desmaterialización, recibí unas importantes aclaraciones de Adoniesis, que se referían no sólo al caso de Nasra, sino a otros tan importantes y al proceso mismo en sí.
    - ¿Qué alusión se hacía al caso de Nasra Abdallá el Kali? ¿Cómo se explicaba?
    - Le contaré el párrafo a que ya hice referencia: “Para poder entrar en casa de Nasra Abdallá el Kali a través de las paredes y del techo, tuvimos que desmaterializarnos para luego materializarnos en el interior de la casa y proceder a su operación. También en otros casos parecidos tuvimos que actuar de modo similar. Para nosotros es posible pasar del estado físico al estado astral, y viceversa. Por eso os hemos dicho muchas veces que estamos entre vosotros y no nos veis. Es la realidad.”
    - ¿Podría definirnos en qué consiste este proceso? ¿Cómo pueden llevarlo a cabo?
    - Permítame referirme a la anterior comunicación para contestarle a esta pregunta: “Algunas personalidades de vuestro planeta conocen muy bien que nosotros poseemos la completa posibilidad, siempre que así lo deseemos, de proceder a la desmaterialización de nuestros cuerpos y de nuestros medios. Por tanto, también a la materialización de lo que hemos desmaterializado. Demostraros prácticamente el proceso no me está permitido por el Supremo Consejo de la Confederación. Espero que comprendáis el porqué. Quisiéramos poderos explicar el contenido de esta ciencia prodigiosa, pero no creemos oportuno hacerlo, para evitaros mayores catástrofes de las que habéis causado ya con el descubrimiento de la energía nuclear y otros valores dinámicos que vuestra ciencia no ha sido capaz de controlar ni de aplicar positivamente para el bienestar evolutivo de vuestra especie.”
    - Se dice que la Biblia está escrita como en clave y que muchas de las parábolas y misterios hoy tienen su explicación, que ha llegado el momento
    de ser revelados en su verdad. ¿Hay algún caso bíblico que haga referencia a este proceso de materialización y desmaterialización?
    - Hay numerosos casos. Usted puede leer y comprender. Jesús, en numerosas ocasiones, se hizo invisible a la multitud y a sus enemigos. Cuando sus discípulos le encontraron, después de la resurrección, Jesús les dijo: “No me toquéis”. ¿Se explica usted por qué? El Maestro no había completado todavía el proceso de materialización de su cuerpo, si estaba a punto de conseguirlo. Cuando ellos se encuentran en este estado, no están sujetos a la fuerza de gravedad y pueden desplazarse de un lugar a otro muy rápidamente, controlando, con determinados medios técnicos psicofísicos, todos los movimientos deseados.
    - ¿Cree usted que los políticos, los científicos terrestres, tienen noticia de este hecho, que lo conocen, que incluso han sido testigos de algún acontecimiento definitivo sobre el particular?
    - Los gobiernos y los poderes políticos llevan una pedagogía sistemática de top secret. Sin embargo, conocen muy bien la verdad. Los medios en que los extraterrestres se desplazan, les permiten hacerse visibles o invisibles a voluntad, gracias a la técnica alcanzada desde hace muchísimo tiempo. Ello les permite no ser molestados cuando necesitan penetrar la materia sólida, que para los terrestres es inviolable sin discusión. En algunos casos han provocado una sintonía particular de visión, apta para que sujetos predispuestos o condicionados pudieran ver. Este hecho tuvo lugar hace un tiempo en una demostración ofrecida por cinco astronaves en la base americana de Edwards (California meridional). Presenciaron la demostración del proceso de materialización y desmaterialización un familiar del ex presidente Truman, un importante periodista, representante de una de las principales agencias de prensa americana, un obispo de la Iglesia Episcopal Metodista y varios técnicos militares. Se quedaron muy impresionados, pero no han tenido valor para comunicar la verdad. Se callaron, como tantos otros han hecho.
    - ¿Cómo ha tenido usted noticia de este hecho, que, sin embargo, no ha sido divulgado por los medios de comunicación ni es conocido?
    - Este hecho formaba parte de un plan metodológico para dar a conocer a la humanidad el hecho de la presencia de los extraterrestres y su misión de ayuda. Los gobernantes que presenciaron tal demostración no se atrevieron a divulgar la verdad. Hoy la metodología que utilizan es otra, y tiende a la divulgación de hechos y conocimientos, de modo que la gran masa pueda ver y comprender. La verdad se impondrá infaliblemente. La comunicación en que me refería Adoniesis este hecho, formaba parte de cuanto le he dicho sobre la desmaterialización. Dicha comunicación terminaba así: “Nosotros continuaremos trabajando hasta que os convenzáis de que somos una realidad operante, al servicio de una ley de amor, que vosotros no queréis admitir aún.”
    - ¿Cómo explica usted que los gobiernos, que los científicos, hayan ocultado, estén ocultando, todos estos acontecimientos al público?
    - Los poderes públicos han tomado una posición desde 1938: ignorar todo fenómeno y desmentirlo oficialmente, considerándolo literatura de ciencia ficción o alucinación colectiva. Este problema es especialmente sensible en Estados Unidos y en la U. R. S. S. La gente no puede saber que los ovnis no son de fabricación americana, porque pueden pensar que son ingenios rusos, y a la inversa. Tanto la U. R. S. S. como los Estados Unidos han intentado incluso construir naves de parecida tipología para sembrar la confusión… Tal vez usted recuerde la experiencia de Orson Welles en el año
    1938 con su programa radiofónico. El pánico cundió en Estados Unidos.
    Pero hoy han pasado cuarenta años de aquello, y la gente está mucho más predispuesta y versada en el tema de los platillos volantes que lo que los políticos y los científicos piensan. Por dos veces consecutivas las autoridades militares quisieron revelar el secreto en los Estados Unidos. Fue en 1948 y en 1952, y por dos veces se opusieron los políticos y les obligaron a guardar el secreto para no dañar sus intereses de todo tipo. La aceptación de la existencia de habitantes de otros planetas supondría la ruptura de una serie de barreras psicológicas, filosóficas, religiosas, científicas y de todo tipo. Cambiaría por completo el sentido de nuestra humanidad. Por eso callaron entonces. Por eso callan hoy. Por eso nos ocultan realmente lo que están descubriendo en Marte, lo que descubrieron en la Luna, lo que saben por medios científicos, a raíz de los numerosos vuelos espaciales… No hablarán. Pero tampoco podrán ocultar la verdad, cuya revelación definitiva está cada día más próxima…
    - Usted dice que la revelación de la verdad está cada día más próxima. ¿Por qué todavía ellos no se han manifestado? ¿Por qué no han hecho acto público de presencia, de modo que para ningún gobierno fuese posible seguir ocultando tal hecho?
    - Le responderé también con palabras de Adoniesis: “No hemos venido ni estamos en vuestro planeta para satisfacer vuestra morbosa curiosidad. Nuestra presencia tiene como objetivo desarrollar una precisa programación en perfecta sintonía con los valores del Altísimo y según sus ya predispuestos designios. Vosotros hubierais analizado los signos con los cuales nos manifestábamos y os hemos intentado hacer comprender. La verdad es que operan fuerzas contrarias, que se han coligado para la disuasión y la negación, pero también hay otros muchos terrestres predispuestos que trabajan para divulgar y hacer conocer la verdad de los acontecimientos que estáis presenciando…”
    - A nivel individual, ¿cualquiera puede ver un platillo volante, cualquiera puede entrar en contacto con los extraterrestres? ¿Quiere usted decir eso cuando afirma que, a pesar de la ocultación que el tema sufre por parte de los poderes públicos, la verdad se manifestará?
    - De cualquier modo, la verdad se manifestará y os hará libres. Para entrar en contacto con estas inteligencias superiores, es necesario desarrollar o poseer particulares equilibrios en el plano psico-físico-espiritual. La oferta ha sido dada a todos, a todos sin excepción. Pero la perseverancia para conseguir estos presupuestos ideales no es fácil, sobre todo si falta aquella fe diamantina que ayuda. Para entrar en contacto con ellos, no basta un sentido lógico…
    - Al hablar de la materialización y la desmaterialización, vimos la intervención de los extraterrestres en el caso de la operación de Nasra Abdallá. ¿Qué opinión tienen los extraterrestres de nuestras enfermedades? ¿Cómo las explican?
    - Las enfermedades son prerrogativas de nuestra ignorancia y nuestra involución, en cuanto permanecemos empeñados en no querer autorrealizar la armonía y la sintonía cuerpo-astral-espíritu. Por el contrario, nos preocupamos demasiado de un solo factor: el físico. Ignoramos que el físico es una terminal del astral, y el astral, una terminal del espíritu. Esta trinidad tiene una necesidad indispensable de cooperación armónica en la luz de la verdad.
    - En la Tierra se están utilizando algunas formas de cirugía y de curación que permanecen al margen de la medicina establecida y oficial. ¿Cómo cree usted que operan los médicos filipinos y determinados curanderos, con reales dotes para sanar el cuerpo físico?
    - Tanto los curanderos capacitados realmente para ello como los médicos filipinos no trabajan sobre el cuerpo físico, sino sobre el cuerpo astral. Esto lo efectúan a través de la autorrealización de las superiores facultades espirituales, cosa que nuestra ciencia tradicional rechaza sistemáticamente. Pero la realidad es la que es, y un día, tarde o pronto, nuestra ciencia se verá obligada a corregir y admitir.
    - ¿Conoce usted algún caso más de intervención directa de extraterrestres en la curación de personas de la Tierra? Hemos oído que a su mujer le sucedió algo semejante a la egipcia Nasra.
    - Mi esposa Sarina tenía un tumor en la garganta, que le afectaba a las cuerdas vocales; incluso padecía una afección reumática que le dañaba el corazón. Una noche, a las tres de la madrugada, mientras esperaba en el hospital para ser intervenida quirúrgicamente por la mañana, fue curada por ellos. Este hecho tuvo lugar en el hospital de Catania.

    En múltiples ocasiones hemos visto a Eugenio Siragusa actuar como un médico que utiliza sus manos. Entre los componentes del C. S. F. C., hemos hablado con algunos que nos dijeron haber sido curados por él de afecciones que les hubieran causado la muerte sin remedio. Dos de estas personas trabajan actualmente en el centro de Catania, al lado de Eugenio Siragusa.

    Las dotes de taumaturgo que caracterizaron a Cagliostro, que hicieron de Rasputin un hombre influyente en el imperio de los zares, se prolongan hoy en Eugenio Siragusa y conducen este relato hasta ese mismo lugar.
     
    Foro » EUGENIO SIRAGUSA » Eugenio Siragusa, libro: EL MENSAJERO DE LOS EXTRATERRESTRES » GRIGORRI RASPUTIN. RUSIA (SEXTA GENERACIÓN)
    Página 1 de 11
    Búscar:

    Mensajes Nuevos
  • MAXIMO CAMARGO (CONTACTADO) (1)
  • LA HERMANDAD BLANCA (0)
  • EL TESTAMENTO DE ABRAHAM (1)
  • LA BIBLIA Y LOS EXTRATERRESTRES (4)
  • UNA VIDA, UNA MISIÓN SIGUIENDO LOS PASOS... (2)
  • LA HUMILDAD, RAIZ Y MADRE DE TODAS LAS V... (1)
  • EL CAMINO DE LA EVOLUCION DEL ESPIRITU (1)
  • YO EL MAESTRO DEL AMOR ALIENTO SOBRE VOS... (1)
  • EL SANTO TEMOR DE DIOS (3)
  • EUGENIO SIRAGUSA (2)
  • RECOMENDADOS
    Búscar