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    Foro » RICARDO GONZALES » Ricardo Gonzales, MINTAKA Un viaje estelar a Orion » TERCERA PARTE
    TERCERA PARTE
    bookFecha: Lunes, 2013-05-20, 4:58 PM | Mensaje # 1
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    http://www.misionrahma.de/docs/MINTAKA_2003.pdf


    TERCERA PARTE





    CAPITULOS:

    PRIMERA PARADA: EL CAIRO
    EL ENIGMA DE INIMÓN
    ASPECTOS OCULTOS DE UNA GUERRA ANUNCIADA
    EL LEGADO DE MOISÉS

    PRIMERA PARADA: EL CAIRO

    Si bien es cierto que los Salones de Amenti representan también la realidad física de galerías subterráneas que construyeron seres de Sirio asociados de alguna u otra forma al símbolo canino de Anubis , la religión egipcia lo vincula con un lugar de paso, o “intermedio”, para que el alma llegue finalmente a Osiris-Orión.

    Anubis es representando allí como el inicial acompañante y observador del alma, que debe ser evaluada para ser permitida en el Reino de Osiris o Duat. Thot, otro insigne dios del Panteón egipcio, figura de igual forma en Amenti como un personaje importante, por cuanto es allí donde impartía sus enseñanzas secretas. Luego comprenderíamos mejor todo este misterio.

    Y bien, el grupo que integraría finalmente el viaje a Egipto, estaría compuesto por ocho personas:

    Maribel García, Carlos Berga, Amparo Moncholí y Pepe Aguado, todos ellos de España, quienes venían preparándose para este viaje desde que todo se inició; Yadira Almeida, una querida hermana de los grupos de México, hoy radicada en Inglaterra; Rafael Calderón veterano de los viajes a la Cueva de los Tayos de los grupos de Quito, Ecuador; Elvis Martínez, un comprometido hermano de República Dominicana afincado hace varios años en Puerto Rico; y Richard González.

    En la imagen: Richard, Pepe, Amparo, Maribel, Yadira, Carlos, Rafael y Elvis; sentado aparece una de las amistades que hicimos en el hotel que conseguimos muy próximo a las pirámides de Gizeh. Notar al fondo las dos pirámides más grandes. La de la izquierda, la Gran Pirámide (Keops); y la segunda la que se atribuye al Faraón Kefrén. (foto 21/03/03).

    Desde ya, queremos expresar nuestro agradecimiento a todos los hermanos de los grupos que nos apoyaron, algunos inclusive económicamente, teniendo en cuenta la fuerte inversión que significaba este viaje. Las salidas paralelas de sincronización también funcionaron perfectamente, siendo muchos los grupos en el mundo que hicieron trabajos de campo en esas fechas, tanto para conectarse con nosotros como para irradiar la zona de Oriente Medio, que estaba a puertas de la guerra. En estas salidas la presencia de los Guías se dejó notar en claros avistamientos, cumpliéndose aquel mensaje que reza: “Tan sólo trabajen, y en el trabajo nos encontraremos...”.

    Cuando el avión llegó desde la escala en Suiza a El Cairo el sábado 15 de marzo , pude ver maravillado las pirámides desde la ventanilla, ante un oportuno aviso del capitán de vuelo a la tripulación. Como si se tratase de un imán, la Gran Pirámide me atraía. Despertaba una sensación especial en mi interior.

    Fui el primero en llegar al hotel. El grueso de los muchachos arribaría a la ciudad en la madrugada del día 16, siendo Elvis el último en integrarse al equipo aquel mismo día por la tarde. Allí nuestro amigo comentaría, sin mayor preocupación, que se había extraviado su equipaje en la escala que hiciera en EE.UU.

    Inmediatamente solucionamos el inconveniente de la ropa de Elvis ya que todo lo tenía en el equipaje extraviado facilitándole algunas prendas en este caso, Rafael fue el “ropero” del grupo y alguna que otra compra en las tiendas árabes próximas al hotel. Mientras tanto, la aerolínea hacía todos los esfuerzos por ubicar la mochila de Elvis y enviársela lo más pronto posible a El Cairo.

    Ver cómo Elvis tomaba con tanta armonía y tranquilidad esta situación, motivó a más de uno.

    Aquel día planificamos todos nuestros movimientos en Egipto sobre la base de las comunicaciones, contando para el aspecto “logístico” con la ayuda de una amistad que hiciera Yadira por aquellos lares una amable Guía de Turismo ; así, conseguimos un pequeño bus que nos trasladaría a la península del Sinaí la mañana del día 17.

    Aquella noche previa a este viaje que nos haría cruzar de África a Asia a pesar que estábamos cansados por las largas horas de vuelo, la aprovechamos en meditar, y envolver en luz al grupo y la ruta de viaje que nos llevaría a las arenas que otrora pisara Moisés.

    Según los mensajes, en el Sinaí la presencia de Cristo nos daría la preparación necesaria para sellar el trabajo en las pirámides.

    EL ENIGMA DE INIMÓN

    Durante el trayecto, íbamos haciendo paradas en aquellos lugares que podrían contener algún fragmento de la historia de Moisés; ya sean las cavernas de aguas termales, o los extraños pozos de agua u “Ojos de Moisés” como se les denomina que se encuentran en una de las orillas del largo canal de Suez, una prolongación del Mar Rojo que frecuentemente ha sido señalada como el lugar de paso del pueblo hebreo en su huída sobrenatural a través de las aguas.

    También aprovechamos en dialogar la Misión y sus últimas experiencias, como los encuentros grupales con el Real Tiempo del Universo y la recepción de cristales de base triangular.

    Rafael, llevaba una copia del Informe que detallaba la expedición a la Cueva de los Tayos en agosto del 20026. Recordábamos aquella experiencia que nos permitió vivir una conexión colectiva con el Tiempo Real, y que produjo en nosotros una activación de los Cristales de Cesio, y en otros, como lo hablamos en Quito al término de aquella jornada en las selvas amazónicas la mayor parte “bajo tierra” , una “transformación” de los mismos.

    Ya en mayo del 2002, habíamos publicado en uno de los boletines de Proyecto ECIS7 el fenómeno de los cristales de base triangular y su relación con el “tiempo”, sin imaginarnos que en la Cueva de los Tayos se viviría la primera experiencia que une a los Cristales de Cesio con el Real Tiempo del Universo, y la mutación de los mismos a una base triangular en el caso de aquellos que ya los habrían recibido como base cuadrada .

    Nuestro hermano Sixto Paz esgrimió un argumento convincente sobre la diferencia de la base cuadrada y triangular, durante la conferencia que compartimos en Lima (diciembre 2002) sobre “La Actualidad de la Misión”(8):

    “La base cuadrada representaba el conocimiento, y la base triangular señalaba el trabajo en base al amor”.

    Ello podría relacionarse con las fases de RAHMA, cuatro de preparación ”base cuadrada” que representa lo vivido en la primera etapa del proceso y tres fases de culminación de objetivos ”base triangular”, sinónimo de la etapa actual en la que estamos llamados a sellar con la fuerza del amor el compromiso final de la Misión .

    Sea como fuere, la existencia de cristales de base triangular quedó finalmente confirmada cuando en enero del 2003 se llevó a cabo un encuentro internacional en Paysandú, Uruguay, donde fueron muchos los hermanos que recibieron cristales de luz con forma de “tetraedro” y conexiones con el Real Tiempo. Todo esto, nos ponía muy contentos al ver cómo se fortalecían las nuevas experiencias, que se basan en la propia dinámica de crecimiento de la Misión y la culminación de sus objetivos.

    El tema del diálogo central en este viaje al Sinaí, obviamente, fue el enigma de Moisés y el Arca de la Alianza. Intercambiamos diferentes puntos de vista sobre este misterio que, aun, no está totalmente resuelto para los historiadores.

    Al llegar al Monasterio de Sta. Catalina, Maribel y yo, que habíamos estado antes allí, experimentamos una emoción desbordante. Todo el grupo se encontraba en una vibración óptima, clavando la mirada en la montaña, como si esta fuese en verdad un gigante guardián en medio del desierto.

    Aunque no es la única montaña de la zona, si es la única que reúne las características del Horeb de Moisés, como por ejemplo:

    1. Se alza frente a un desierto y llanura lo suficientemente grande como para haber albergado a los miles de israelitas que guió Moisés.

    2. Se levanta como una suerte de “pared” sobre esta llanura, permitiendo ser tocada, tal como lo describe el Antiguo Testamento.

    3. Aún siendo una montaña de considerable elevación, se puede ver y hasta escuchar a una persona en su cima, tal como ocurrió con Moisés en sus ascensos, la mayoría de ellos solitarios...

    Ver la montaña nuevamente, me estremece de emoción. Aun más al recordar que en sus entrañas se encontraría el Arca de la Alianza, y en ella, “La Clave de la Ascensión” o el testimonio genético de Jesús, contenido en la sangre que derramase en el momento cumbre de la crucifixión.

    Casi por un impulso, supe que esta montaña, por todo lo que significa, podría ser el famoso Inimón que citaran los Guías en las comunicaciones del “Nuevo Tiempo”9 (1975), un monte relacionado al conocimiento y a la entrega última del Libro de los de las Vestiduras Blancas.

    Un fragmento de aquellas comunicaciones afirma:

    “[...] será luego en Inimón, la Paz del Anrrom, cuando ya sólo en la Tierra se cante a una sola voz; sed hijos del Padre Madre y en su regazo bailemos el Amor en la Armonía Universal...” (OXALC).

    Todo ello me recordaba un mensaje del propio Oxalc que recibiera el 8 de enero del 2002 en Buenos Aires. 27 años después, el coordinador de los Guías de Morlen volvía a hablar sobre la misteriosa montaña:

    “Están cruzando puertas y conociendo las verdaderas dimensiones de todo cuanto les transmitimos en los primeros años del contacto. Han comprobado la vital importancia de mantener la preparación sugerida, y fortalecer vuestra voluntad, por cuanto la asechanza de la oscuridad es fuerte, y tendrán que caminar en medio de todo ello con pasos firmes que no vacilen en la cuesta que asciende Inimón, la Montaña Sagrada de RAHMA que más de una vez les hemos mencionado. Los RAHMA saben que no sólo es un símbolo. Existe. Pero sólo cuando asciendan la montaña espiritual, la montaña física será alcanzada y los secretos develados”.

    Personalmente, estoy convencido que el Monte Sinaí es el Inimón que citaban los Guías. Sin embargo, al margen de este misterio que identifica uno de los lugares claves de la Misión, bien dice Oxalc que ninguna montaña física puede ser alcanzada sin antes vencer la montaña espiritual. Este ha sido uno de los errores más frecuentes en nuestros viajes: darle mayor importancia a las formas que al sentido profundo de lo que hacíamos. Hoy, sobre la base de la experiencia adquirida, teníamos que centrar nuestros pasos en el ascenso de aquella montaña espiritual, simbólica pero real, la “ante-cámara” que precede el Horeb físico de Moisés.

    Sin duda, era el aspecto de mayor importancia para nosotros, teniendo en cuenta que aquel día 17, mientras acomodábamos nuestros equipos en las habitaciones del monasterio, las fuerzas militares de EE.UU. e Inglaterra se preparaban para atacar a Iraq, esa misma noche.

    ASPECTOS OCULTOS DE UNA GUERRA ANUNCIADA

    Una vez instalados en las sencillas pero acogedoras habitaciones del Monasterio, nos reunimos para meditar y crear las condiciones de un contacto mental con los Guías; esperábamos contar con la asistencia de ellos para resolver una serie de inquietudes, como la relación que podría existir entre la guerra a Iraq y la Puerta Estelar de Mintaka, la misteriosa presencia de “Anubis”, nuestro trabajo en el Horeb y confirmar el lugar exacto donde haríamos la conexión cósmica en la Gran Pirámide.

    Y así, en un ambiente lleno de paz donde el silencio místico del Monasterio conspiró a favor nuestro recibimos los siguientes mensajes:

    “Sí, Oxalc con vosotros. Sepan que el Plan se cumplirá. Confíen que todo saldrá bien.

    En el Amanecer del nuevo día (19 de marzo), el Arca de la Alianza se abrirá y dará su energía al mundo y a ustedes, preparándoles para la labor que realizarán. Seréis llenos de su sangre, la sangre del Nuevo Pacto, la cual contiene los códigos y la información necesaria para trabajar con la puerta. Es por eso que la oscuridad intenta derramar sangre también.

    En la Pirámide, la mayor, al igual que las demás, la puerta se activará. Pero es en la mayor donde ocurre con mayor fuerza. Ésta conectará con otra puerta dimensional que los conducirá delante del Consejo. Allí entenderán y recibirán lo que falta.

    Déjense guiar, a partir de ahora cada uno será activado y se sorprenderán si comienzan a actuar como si conociesen todo.

    Recuerden, recuerden, recuerden. Somos uno, somos todos. Llénense de amor por el mundo y por nosotros. Ya no seréis iguales, de aquí saldrán llenos de autoridad para dirigir a muchos en el camino. Son hijos de la luz, son hijos de amor. El Profundo los acompaña siempre y nosotros también porque somos uno...”


    “[...] En la Montaña del Sinaí se inició un proceso que se simboliza en el Arca de la Alianza, que permanece custodiada en una galería subterránea por los Maestros Guardianes de la Hermandad Blanca. Hoy, el Arca no es importante en sí misma, sino en lo que simboliza para diferentes credos de los hombres de la Tierra: una conexión con Dios, un compromiso, una alianza... Por ello están aquí.

    Como se les dijo, la memoria genética del Maestro Jesús se encuentra resguardada en su interior. Por tanto, al hallarse ustedes aquí, sentirán la presencia del Maestro, Su vida, enseñanzas y misión. Busquen momentos para apartarse en silencio, tanto grupal como individualmente. Recorran estos caminos. Observen las montañas. Descansen en las rocas. Porque aquí, como el viento que sopla la arena, llegará un canto nuevo que acariciará vuestro espíritu. Una presencia. Un mensaje”.

    “[...] Podrán ascender la montaña tal como sienten, para recibir los rayos del Sol el amanecer del día 19. No obstante, será vuestro Sol interior el que removerá vuestros corazones. Y estaremos nosotros, con ustedes, apoyando cada paso que están dando en representación de muchos”.

    “Sobre la pregunta que nos hacen de la guerra, bien han aprendido que no son los gobiernos quienes en realidad controlan las decisiones y, por consecuencia, el destino de las naciones del mundo. Una conspiración cuyos orígenes son foráneos a la Tierra se ha enquistado tras los gobernantes de los países más poderosos, induciéndoles a esta guerra que en verdad no se desarrolla físicamente, sino psíquica y a nivel estelar.

    El 21 de marzo, dentro de los ciclos de precesión que cumple el movimiento del planeta, se conecta de “arriba a abajo”, y de “abajo hacia arriba”, un puente interdimensional que une Orión con el farol apagado pero en actividad latente que constituye la Gran Pirámide. La Puerta Estelar de Mintaka permite la transferencia de energías poderosas que ya están empezando a operar en vuestro mundo. No olviden que muchos gobiernos, como el de EE.UU., conocen de estos fenómenos, y que condicionan sus planes bélicos, e inclusive políticos y económicos, bajo la influencia conveniente de ciertos eventos celestes o apertura de puertas dimensionales”.

    “[...] En este viaje comprobarán qué tan importante fue venir aquí. Comprenderán porqué debían recordar... Ello les ayudará a crecer en el perdón conciente a sus hermanos y al perdón estelar que iniciará la redención de muchas civilizaciones cósmicas.

    El 21 de marzo, pues, será la conexión con los orígenes. Desde la media noche en que el día se inicia al mediodía, la puerta permanecerá palpitando, entonces se dará la conexión a Mintaka. Todo ello ocurrirá cuando sellen vuestra parte en la Cámara del Rey en la Gran Pirámide”.

    “[...] Sobre Anubis, al igual que muchos de los dioses del Antiguo Egipto, fue un ser físico extraterrestre, parte de las colonias de Orión que estuvieron operando en la Tierra. Anubis representa la conexión con Orión a través de un viaje dimensional. Más allá de que el nombre identifique a uno de los visitantes de Orión, lo importante para ustedes es el símbolo, que representa al “Guardián de los Secretos”. Poco a poco, irán develando porqué se les mostró estas claves en vuestro camino. Muchas de ellas no son sólo activadores, sino conocimientos que alguna vez poseyeron y olvidaron. Pero hoy, se les es recordado por vuestro esfuerzo para conducirlos por el camino correcto. Están protegidos en el Amor del Profundo...”.


    Los mensajes eran claros en su información. Sólo teníamos que estar atentos a las señales que se nos irían mostrando como en otros viajes , y que nos conducirían ante la presencia del Maestro, Su energía, Su fuerza, tan necesaria para llevarla con nosotros a la Gran Pirámide, en pleno equinoccio que recuerda la misteriosa fecha del 21 de marzo del año 10.500 a. C. ¿Qué ocurrió en aquel entonces?

    Hoy, a puertas del 21 de marzo del 2003, condiciones similares se estaban gestando en medio de una posible guerra que, esperábamos al margen de lo que veíamos venir no ocurriese.

    Las primeras estrellas ya se mostraban sobre el Sinaí. Entonces decidimos abandonar el monasterio para caminar a la luz de la luna hacia uno de los distintos parajes formados por grietas y acumulación de rocas, al pie de las montañas que yacen próximas al Horeb, y que nos serviría para protegernos del penetrante frío. Habíamos sentido trabajar en pleno desierto porque así lograríamos un mayor grado de sensibilidad con el Monte Sinaí o “El Monte Sta. Catalina”, como expliqué anteriormente la montaña real de Moisés .

    Nos sentamos en círculo, más de uno disimulando el frío que sentía a pesar de nuestro oportuno refugio y que llevábamos abrigo. Pero los vientos del Sinaí eran cosa seria.

    Iniciamos nuestra práctica de mantralización vocalizando la palabra “Rahma”, cuando, en ese preciso momento, suena el celular de Yadira. Como nos tomó desprevenidos esperamos a que nuestra amiga atendiese la llamada.

    Era mi esposo desde Londres nos dijo . Me comenta que pronto se iniciará la Guerra. Bush, Blair y Aznar, han salido en la TV mencionando que el “deadline” a Sadam Hussein ha vencido...

    Recibir esta noticia, en pleno trabajo en el Sinaí y luego de los mensajes recibidos en el Monasterio fue en extremo movilizante. Aun más, cuando el celular sonó exactamente cuando empezábamos el trabajo vocalizando la palabra clave de nuestra experiencia de contacto.

    Debo confesar que por un momento se apoderó de mí cierta impotencia al ver que la guerra finalmente se llevaba a cabo.

    Muchos aspectos de esta intervención bélica no se encuentran explicados: desde las razones que motivaron a EE.UU. invadir a Iraq y que se basaban en que este país había desconocido 17 resoluciones de la ONU y que poseía armas de destrucción masiva, tanto químicas como cabezas nucleares a su planificada y conveniente “reconstrucción”.

    Israel ha desconocido hasta la fecha 64 resoluciones de la ONU. ¿Habrá una intervención en Israel? Y EE.UU., ante el mundo entero, se sentó en la opinión del Consejo de Seguridad del mismo organismo que condenaba la intervención militar en Iraq.

    Incluso, resultaba desconcertante el planteamiento de peligrosidad que se esgrimía contra una nación que, si bien es cierto cometió sus errores, podía haberse buscado otras formas, más humanas y pacíficas, para el supuesto desarme.

    Desde 1914 EE.UU. posee sus armas químicas, que fueron empleadas en la Primera Guerra Mundial más de 124.200 toneladas de gas nocivo , además de las 10.000 cabezas nucleares que estiman los analistas europeos posee actualmente el gobierno de Bush Jr.

    Estados Unidos, fue también, el único país en utilizar energía nuclear contra una población civil, durante la Segunda Guerra Mundial, arrojando una bomba el 6 de agosto de 1945 sobre Hiroshima 200.000 muertos y otra sobre Nagasaki, tres días más tarde, a pesar que Japón ya estaba rendido...

    La intervención militar a Iraq, sumada al desencadenante y extraño atentado en la Torres Gemelas de New York, y que comprometió, además, las mismísimas instalaciones del Pentágono aquel fatídico 11 de septiembre, formarían parte de una secreta conspiración que tiene uno de sus puntos de inicio, precisamente, en el conflicto anterior que comprometió el Golfo Pérsico. En aquel entonces, era George Bush padre ex director de la CIA en 1974, año en que se creó el G7 con miras a establecer un Nuevo Orden Mundial quien encabezó una operación militar que no sólo se sustentaría en el control del petróleo iraquí la segunda reserva más importante del mundo , sino una estrategia que procura el enfrentamiento de las religiones, credos y filosofías de la Tierra. La palabra religión, paradójicamente, viene del latín “religare”, que significa “volver a unir”, una definición ajena al dedo que oprime el botón que activa un misil guiado por satélite.

    Pero más allá de estas reflexiones, muchos olvidan el aspecto simbólico de Iraq contenido en su pasado.

    En Iraq, 4.000 años a. C. cifras oficiales nació la civilización sumeria. La “primera civilización” a entender de los arqueólogos. Fue aquí, en la antigua mesopotamia (del griego “mesos”: entre; “pótamos”: río), entre los ríos Tigres y Éufrates que nació también el concepto de “Estado”.

    En estas tierras, hoy bombardeadas por nuestra “tecnología”, nació Abraham sinónimo del Plan Cósmico y la programación de la venida de Jesús , en la ciudad de Ur. También el Iraq de antiguo fue escenario del Imperio Neo- Babilónico, donde el Rey Nabucodonosor aquel que destruyó el Templo de Salomón donde estaba guardada el Arca de la Alianza construyó sus jardines colgantes. Nadie se ha puesto a pensar, por si todo esto fuera poco, en las consecuencias que podría traer esta ocupación militar en Iraq frente a los patrimonios culturales de la humanidad, como por ejemplo, la escritura cuneiforme de los sumerios, que narra la llegada de seres estelares a la Tierra en el pasado. Hatra, Ninive, Samarra, Ur, Babilonia, son algunos de los enclaves sagrados que estarían ahora bajo un destino aun incierto. Y sé porqué digo esto.

    No obstante, los Guías nos habían anunciado este escenario. Un proceso que tendríamos que vivir. Como bien lo denomina Sixto Paz: “El Gran Parto Planetario”, un momento extraordinario en donde no debíamos perder la fe, la esperanza, el optimismo.

    Entonces, allí, en el Sinaí, reanudamos los trabajos e hicimos una cadena de irradiación al planeta. Envolviendo en luz, de manera especial, a las naciones involucradas en la guerra, a su gente, muchas veces víctimas inocentes de los acontecimientos.

    Enviamos amor, esperanza y paz. Creímos en ello...

    EL LEGADO DE MOISÉS

    El día 18 aprovechamos la mañana para ascender la montaña de Moisés. Este camino sinuoso, escarpado y en ciertos tramos agudamente empinado, parte de la pared posterior del Monasterio, para ir ganando altura hasta alcanzar la mismísima cima de la montaña, ignorada por el grueso de los turistas que generalmente suben al otro pico donde encontrarán una pequeña capilla.

    Hacíamos el camino para sentir dónde debíamos esperar el amanecer del día 19, fecha, como bien sabemos, que apunta al nacimiento de Jesús. Y precisamente un “nacimiento” estaba a puertas de nosotros; en realidad, más adentro que afuera. Aguardando en silencio. Esperando el momento.

    Luego de lidiar con los bloques de piedra que en buena parte del camino hacen de “peldaños”, llegamos a una pequeña meseta, salpicada de grandes rocas en su derredor y que nos recordaban, inevitablemente, un paisaje muy similar a Marcahuasi. El parecido de esta montaña con el “Altar de los Dioses” en los andes peruanos, es en verdad impresionante. Y sospechoso también...

    Habíamos cruzado el umbral de un arco de piedra. Curiosamente, el número 14, según las inscripciones que allí vimos. Este detalle nos invitó a reflexionar en el mensaje de la Puerta 14 y su relación con el Retorno de Cristo. Con el Retorno del Recuerdo. Con el Retorno de lo perdido. En este lugar, Elvis dirigió una hermosa práctica de armonización con los elementos de la naturaleza, invitándonos a conectar nuestro espíritu a cada una de las cuatro direcciones de la Tierra, sintiendo todos, una poderosa energía allí presente, observando, e incluso protegiéndonos.

    Luego de ello nos quedamos en silencio. En esta práctica de interiorización percibimos la presencia de los Guías.

    En aquel momento de nuestro ayuno silente, por una fuerte sensación, decidí seguir el camino que continuaba ascendiendo la montaña. Sólo nos restaba 10 minutos de caminata para llegar finalmente a la cima o explanada mayor.

    Al llegar a ella, me ocurrió algo increíble:

    Vi, con los ojos abiertos, cómo el lugar cambiaba, mostrando un cielo cargado de nubes, como si fuese a estallar una tormenta. En la gran explanada, un hombre mayor, de barba canosa y largos vestidos al viento, hablaba con tres seres altísimos, de unos tres metros de estatura quizás, vestidos con trajes plata ceñidos a sus cuerpos humanoides. Sus rostros firmes y graves de aspecto nórdico resaltaban aun más con el largo cabello rubio que llevaban, casi cano, con un brillo me atrevo a decir sobrenatural.

    Parecían hablar con aquel hombre, quien se desenvolvía con naturalidad ante ellos, como si los hubiese visto en varias oportunidades...

    Y de pronto, la visión concluyó, y vi la explanada como la debía haber encontrado inicialmente: nadie allí...

    Entonces comprendí, que posiblemente había “accedido” a alguna imagen atrapada en ese lugar, y que podría corresponder aunque me costó aceptarlo a uno de los misteriosos momentos en que Moisés hablaba con “Jehová” en lo alto del Sinaí.

    No me decía , ¡sólo falta que haya encontrado el mismísimo lugar donde Moisés estuvo con los Guardianes y Vigilantes de las Pléyades!

    “No sólo ello sucedió aquí, amado una voz profunda en mi interior me interrumpía sino que, en un futuro, volverá a ocurrir...”
    ¿Qué volverá a ocurrir? ¿Cuándo pasará ello? No obtuve respuesta.

    Sin embargo esta experiencia me hizo reflexionar en la Misión de Moisés, quien fue asistido por seres extraterrestres de las Pléyades, tanto por aquellos que ostentan la categoría de Guardianes y Vigilantes como por Ingenieros Genéticos.

    La liberación del pueblo hebreo, y el cuidado del mismo como parte de un proyecto genético que halla su punto desencadenante en el nacimiento de Cristo, es un episodio del Plan Cósmico que los Guías nos han descrito en anteriores experiencias y mensajes. No obstante, la relación que existe entre muchos de los “personajes llave” de la historia humana con nuestra experiencia de contacto, aun, sigue siendo un misterio.

    Por ejemplo, hoy sabemos que muchos de los apóstoles de Jesús encarnarán más tarde como seres extraterrestres que serán incluidos en el plan de ayuda a la Tierra. El propio Oxalc y esta información está bien extendida en la Misión 10, incluso, habría sido el profeta Samuel, quien nació en la ciudad de Ramá, ubicada, para pensar un poco más, en el paralelo 33. Y resulta más interesante leer en el Antiguo Testamento cómo Samuel despierta al llamado de Dios cuando se hallaba durmiendo, precisamente, en el Tabernáculo donde se protegía el Arca de la Alianza.

    Joaquín, me diría en un aparte de la experiencia de Celea, que muchos de quienes nos asisten hoy en la Misión, estuvieron en nuestro planeta en vidas humanas como parte de ese adiestramiento para el gran desenlace. Y el sabio Maestro de Morlen pero de origen humano no es una excepción a todo esto.

    Moisés y la liberación del pueblo hebreo no olvidar que ”Joaquín” es un nombre hebreo que significa: “el que pone las bases de” o “el cimiento de” ; el Monte Sinaí o posiblemente el Inimón al que hacían referencia las comunicaciones del Nuevo Tiempo; sumado todo ello a la visión que tuviese en la cumbre de la montaña, me tentaba a pensar en que en ese lugar se sellaría un evento muy grande de la Historia humana, un acontecimiento que podría estar de alguna manera hasta profetizado.

    La persona de Moisés es particularmente inquietante. Misteriosa. Pero vitalmente trascendente. Aparentemente, sólo la Biblia asegura su existencia; ni las inscripciones siropalestinas, ni los textos cuneiformes o los archivos egipcios lo mencionan.

    Nacido, según los estudiosos, en el año 1570 a. C., Moisés será educado en Egipto como recordamos, al ser rescatado del Nilo cuando era sólo un bebé abandonado en una cesta de junco con todas las influencias que ello supone, aunque su corazón nunca dejó de sentir como hebreo.

    A la edad de los 120 años, en la cumbre del Monte Nebó, el corazón de Moisés dejaría de latir, luego de contemplar la tierra prometida que no pisaría, pero sí su gente.

    Muchos asocian el concepto divino de un único Dios que transmitió Moisés con la herejía de Amenofis IV o “Akenatón”, quien modificó las tradiciones religiosas de Egipto, creó una nueva capital, y hasta intentó organizar una sociedad diferente, basando todo su esfuerzo en la existencia de un solo Dios. Todo esta aventura en tan sólo 17 años.

    Al igual que Moisés, Akenatón fue inspirado por su encuentro extraterrestre con el “disco Atón”, desarrollándose su experiencia en un desierto como ocurriría miles de años más tarde con la Misión Rama, que en su parte exterior culminaría también a los 17 años de haber sido iniciada. El número 17 representa la “muerte”, el “cambio”, la “transformación”. Es la transición de una etapa a otra.

    Si analizamos profundamente la importancia de todo cuanto hicieron hombres como Abraham, Moisés, Akenatón, entre otros tantos “programados”, hallaremos un entramado que finalmente nos llevará a la esencia misma del Plan Cósmico. Tenemos que tomar conciencia que, ciertos personajes, ciertas épocas de la Historia, están ligadas con la dinámica actual de la Misión, e inclusive, en quienes participamos de ella. Este misterio incluye tanto a los Hermanos Mayores como a nosotros.

    Me resultaba muy difícil no pensar en todo esto cuando bajaba de la gran explanada. Entonces me encontré con Maribel, quien sintió también subir al mismo lugar, mientras percibía en su meditación el nombre: “Moisés”.

    Entonces seguí bajando por el camino, en dirección al Monasterio de Santa Catalina.

    El Monte Horeb ya empezaba a despertar en nosotros el recuerdo dormido...
    __________________________________________________________________
    (5) El Misterio de Orión, Robert Bauval. Edición en español, Editorial Emecé, Argentina. Ver “El descubrimiento de los Textos de las Pirámides”, pag 65.
    (6) Ver: “Encuentro Cercano en la Cueva de los Tayos”, Informe de la expedición realizada en Ecuador en agosto del 2002.
    (7)Ver: Enlace Cósmico 31, “Geometría Divina”. Mayo del 2002.
    (8) Los grupos de contacto de Lima que organizaron esta conferencia están trabajando en un CD que contiene toda la información que se pudo compartir sobre este y otros puntos además de un archivo de texto , que tocan temas como la Clonación, los Illuminati, Orión, los últimos viajes y experiencias, así como un análisis de los objetivos de la Misión.
    (9) Ver: “Los Guías Extraterrestres”, de Sixto Paz Wells. Capítulo XVI “Las Comunicaciones del Nuevo Tiempo”. Editorial Longseller-Errepar, Buenos Aires, Argentina.
    (10) Para mayor información, ver “Síntesis 33”, por Sixto Paz Wells, cassette de audio trascrito en algunos boletines de la Misión a inicios de los años 90.
     
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