SEXTA PARTE - Foro
Domingo, 2016-12-04, 4:12 AMBienvenido(a) Visitante | RSS
CONTACTO ADONAY
ENTRADA
TEMAS MAS LEIDO
  • LECCIONES DE CONCIENCIA CÓSMICA (9)
  • LO QUE LOS EXTRATERRESTRES HAN DICHO A GIORGIO BONGIOVANNI (4)
  • HISTORIA DE LA HUMANIDAD TERRESTRE (4)
  • LA BIBLIA Y LOS EXTRATERRESTRES (4)
  • LABORIOSIDAD INTERPLANETARIA (3)
  • AMA A TU PROJIMO MAS QUE A TI MISMO (3)
  • EL SANTO TEMOR DE DIOS (3)
  • BARATH, ATLÁNTIDA, ISLA POSEIDÓN (3)
  • GRIGORRI RASPUTIN. RUSIA (2)
  • IMPORTANTE LEER : LOS HIJOS DEL SOL Y LOS HIJOS DE LA TIERRA (2)
  • IR A: VIDEOS - BLOG  [ Mensajes privados() · Nuevos mensajes · Participantes · Reglas del foro · Búscar · RSS ]



    Página 1 de 11
    Foro » RICARDO GONZALES » Ricardo Gonzales, MINTAKA Un viaje estelar a Orion » SEXTA PARTE
    SEXTA PARTE
    bookFecha: Sábado, 2013-05-25, 1:36 PM | Mensaje # 1
    Visitante
    Grupo: Visitante
    Mensajes: 844
    Premios: 0
    Reputación: 0
    Estatus: Offline
    Extraido de:
    http://www.misionrahma.de/docs/MINTAKA_2003.pdf


    SEXTA PARTE





    CAPITULOS:
    LA DEPORTACIÓN DE LOS REBELDES Y EL ARMAGEDÓN: LA GUERRA FINAL
    EL CAMINO DE RETORNO

    EPÍLOGO:
    RECORDANDO EN SAQQAR

    LA DEPORTACIÓN DE LOS REBELDES Y EL ARMAGEDÓN: LA GUERRA FINAL

    La rebelión de Satanael y sus seguidores se convirtió en una verdadera guerra civil, que por poco se vuelve cósmica al extenderse la semilla de Luzbel como si se tratase de un virus.

    Afortunadamente la Confederación Galáctica pudo reducir las hostilidades, obligando a Satanael y a los suyos en venir a la Tierra para revertir su error colaborando en la dinámica del Plan Cósmico. Todo esto habría ocurrido hace unos 25.000 años.

    La rebelión de Satanael, mucho más terrible de lo que nos imaginábamos y sin olvidar el cargo que ocupaba cuando estalló su insurrección afectó muchísimo la vida y organización espacial en Orión, que sumada a la fuerte crisis que significó la destrucción física del Consejo de los 14, creó un ambiente de incertidumbre e inseguridad, a pesar que la Confederación Galáctica tenía ya el control.

    Finalmente, un importante sector de los oriones que no participaron de la guerra civil que desencadenaría Satanael sumados al Consejo Galáctico, abandonaron Ahelón y otros mundos de Orión en un viaje espacial que los llevaría a las lunas de Júpiter, en nuestro Sistema Solar. En Ganímedes, como recordamos llamado Morlen por ellos, se establecería la nueva sede del Consejo. Renunciaron a su pasado guerrero, y dejaron atrás los abusos tecnológicos de la clonación. Volvieron a los orígenes, hasta el punto de procrear nuevamente niños.

    Mientras ello ocurría, Satanael y sus seguidores oriones en la Tierra, empezaban a sabotear el proyecto una vez más, enseñando conocimientos prohibidos y excesivamente peligrosos a los hombres de aquella época: los tiempos de la Atlántida.

    Siempre me pregunté cómo la Confederación había permitido que Satanael llegase a la Tierra, teniendo en cuenta el peligro potencial, latente, que encerraba el leal seguidor de Luzbel. Pero viendo todo esto, recordando, descubrí que formaba parte de un plan. La presencia disociadora de Satanael en nuestro planeta es lo que llamaríamos “un mal necesario”.

    Fueron enviados a nuestro planeta en grupos. No vinieron todos los rebeldes en un sólo viaje. El primero de estos grupos llegaría a la Tierra poco antes de la trasgresión de los 200 Vigilantes en el Monte Hermón entre la actual Siria, Líbano y la antigua Israel que como recordamos involucró la unión del equipo de Semiasas (Comandante pleyadiano) con mujeres humanas, dando como resultado una raza mestiza que constituirá más tarde la civilización atlante. El último grupo de deportados con Satanael a la cabeza llegó a nuestro planeta en los primeros tiempos de la Atlántida.

    Un fenómeno que ya se había registrado en el primer grupo había alertado a la Confederación. Se trataba de un envejecimiento prematuro, fruto de poseer cuerpos clonados y estar bajo una influencia energética extraña para ellos nuestro planeta . Esto no es descabellado, por cuanto los problemas que enfrenta la clonación humana actualmente según los recientes experimentos es, precisamente, el envejecimiento acelerado.

    Cuando empezaron a envejecer rápidamente los primeros en venir, muchos de estos oriones siempre bajo el mando de Satanael se esparcieron sobre la faz del planeta en colonias, para intentar hallar en los laboratorios que pudieron construir, una alternativa o “antídoto”para prolongarse. Mas la mayoría de estas iniciativas fueron suprimidas por los Vigilantes de las Pléyades, que seguían pacientemente las indicaciones de la Confederación Galáctica.

    Sin embargo, una vez más no fue suficiente. Los oriones deportados, totalmente ajenos a la misión de ayuda para la cual fueron enviados en primera instancia a la Tierra, seguían generando peligrosas tensiones en los diferentes puntos donde se establecieron.

    Los Vigilantes recibieron tarde la orden de destruir las pocas colonias que habían logrado establecerse y operar en cierta medida en el planeta. No intervinieron en un principio porque dentro de los propios oriones que participaron en la rebelión, y que ahora se hallaban deportados con Satanael en la Tierra, había un grupo que no deseaba participar de la nueva revuelta; al contrario, deseaba ayudar sinceramente a la humanidad, con la cual se sentía identificado por proceder todos de la misma fuente de vida.

    Esta tensión fue tan intensa que se estaba convirtiendo en una disputa interna entre los deportados.

    Vi entonces que los Vigilantes de las Pléyades recibían la orden de destruirlos a todos. El foco de tensión era tal, que no se podía esperar más...

    Reconocí, impresionado, los lugares donde se intervino bélicamente las pequeñas instalaciones y laboratorios subterráneos de los deportados, enclaves que hoy en día han sido visitados por los grupos de contacto de la Misión. Entre ellos vi las selvas del Paititi, Monte Shasta, Saqqara, el Monte Sinaí, y Talampaya.

    A los seres de la rebelión deportados a la Tierra, y que deseaban ayudar a la humanidad pero que fueron alcanzados por esta intervención bélica de los Vigilantes pleyadianos se les dio la oportunidad de encarnar en el futuro como seres humanos, y así participar en las diferentes misiones de ayuda que procurarían la concreción del Plan Cósmico. Pero siempre, luego de cumplir con cada existencia en la Tierra, sus esencias volverían a Orión. Este misterio, desde luego, no tiene explicación alguna en nuestro plano físico, sino en una determinación de los Guardianes del Destino, seres Ultraterrestres que desde el Universo Mental habían seguido y lo siguen haciendo los pormenores del Plan Cósmico.

    Los otros seres de la rebelión, que se mantuvieron fieles a Satanael, correrían una suerte distinta: fueron apresados astralmente en unos extraños cristales de color verde, con forma de octaedro, que eran enterrados en su parte inferior, quedando descubierta la punta una pirámide de base cuadrada . Vi que esos cristales fueron instalados por los Vigilantes en cavernas. De esta forma, se evitaba que Satanael y sus seguidores encarnasen en los cuerpos adultos que tenían ocultos en Orión y que la Confederación Galáctica buscaba infructuosamente para “confiscarlos” . La medida era lógica. De lo contrario, desde allí se habría iniciado una nueva guerra espacial...

    Aunque esta, en verdad, no terminó.

    La raza que fue creada en Orión en la Guerra Antigua, de pequeños hombres grises, fue controlada por Satanael. Estos seres, que luego de la Gran Guerra habían sido desplazados de Orión a Zeta Reticuli, en la Osa Mayor, fueron más tarde, como sabemos, la posibilidad de escape para los oriones atrapados en la Tierra. Sin embargo, los Guías también nos dijeron que la cuarentena planetaria había logrado impedir mayores intervenciones de los grises, como comúnmente se les conoce.

    No obstante a ello, desde las sombras, y pesar de sus limitaciones al estar atado cual prisión astral a nuestro planeta, Satanael cocinaba su último y gran intento por acabar con la humanidad de la Tierra.

    Entonces se me mostró a una mujer, Vigilante de Orión y “brazo derecho” de Satanael en la rebelión, que logró escapar de la guerra civil al mando de un importante colectivo de seres de aspecto reptiloide.

    La Confederación, les había perdido el rastro.

    Ellos viajaron a Antares para pedir una suerte de asilo. Fueron recibidos, y hasta intentaron convencer a los poderosos escorpiones de plegarse a una nueva guerra. Y aunque sus antiguos enemigos no aceptaron participar directamente, sí convinieron en otorgar tecnología bélica que pudiese convertir a esta Vigilante y su pequeño ejército de reptiles-humanoides en una avanzada invencible. Con esto, los escorpiones estaban violando el tratado de paz galáctica que, a consecuencia de la Guerra Antigua, señalaba que no debían producirse máquinas destinadas a planes bélicos o de agresión. Esta situación, me hacía recordar todos los errores que hemos venido cometiendo en la Tierra: acuerdos quebrantados, conspiraciones, concilios de emergencia, guerras y armas prohibidas, rebeliones, periodos de paz y nuevas crisis por tensiones hasta ideológicas. Era como hallarme frente a un espejo. Estábamos cometiendo el mismo error que “ellos”. Pero también reflexionaba, lo trascendente que significaría superar esta verdadera prueba. Sentí en ese momento, la esencia del Plan Cósmico. Comprendí.

    Pero la suerte de aquel grupo oriónida en Escorpio no fue tan abundante. Sus cuerpos adicionales o réplicas físicas fueron finalmente hallados por la Condeferación en Orión, y por tanto controlados. Así, estos seres fieles a Satanael, congelaron sus únicos cuerpos disponibles en Antares, para ser despertados miles de años más tarde, en el momento indicado en que se llevaría a cabo la “guerra de las guerras”, el Armagedón o batalla de “ángeles” que cita la Biblia.

    Los escorpiones, poco o nada podían hacer para ayudar en la creación de nuevos cuerpos. De haberlo logrado, las réplicas físicas podrían haber permitido a este último grupo disidente de Orión prolongarse el tiempo físico necesario, para actuar en la guerra que pretendían iniciar contra la Tierra. Mas la tecnología escorpión no era compatible en este punto. Así, este pequeño ejército fiel a Satanael tenía tan sólo un cuerpo físico el que llevan “puesto” para llevar a cabo sus planes.

    Este punto en contra frente a las fuerzas de la Confederación, había sido superado por la posesión de poderosísimas armas; entre ellas, una terrible y prohibida. Se trataban de cañones de “antimateria”, que habían sido adaptados por los escorpiones para no sólo destruir el cuerpo físico, sino también la “memoria virtual”, que involucra todo lo aprendido a lo largo de vidas sucesivas.

    Las criaturas alcanzadas por estas terribles armas, a consecuencia, “olvidarían” todo y empezarían de cero. Un arma, desde luego, muy conveniente para ser utilizada no sólo contra los Vigilantes de la Confederación, sino contra la humanidad misma...

    Vi como se me anunció en la experiencia de Celea que este grupo ya había “despertado”, y que se encontraba en camino a la Tierra portando aquellas temibles máquinas.

    Y en eso, una imagen me sobrecogió:

    Veía a Jesús, clavado y amarrado en unos gruesos maderos sobre un monte. Era la escena de la crucifixión...

    “El amor que les enseñó este hombre de la Tierra es la verdad absoluta” escuché.

    “Orión fue conmovido al seguir Su vida desde aquí. Nos hizo reflexionar sobre nuestros errores. Él, es también nuestra luz. Es un Maestro cósmico...”

    E inmediatamente a estas palabras, me hallé nuevamente ante las 14 esferas de luz azul, en la antigua sede del Consejo de Orión.

    ¿La guerra ocurrirá? pregunté.

    “Está ocurriendo...” “Pero si te refieres a las intenciones de una nueva conflagración física, y esta vez contra la Tierra, te decimos que el planeta azul de los humanos no será tocado... y ello gracias a lo que puedan lograr”

    Perdonar... repuse.

    “Tú lo has dicho. Y cierto es, que sólo con esa manifestación suprema de amor, el Universo será salvo...”

    EL CAMINO DE RETORNO

    Si pretendemos un “perdón conciente” reflexionaba , no se puede perdonar lo que no se conoce; por esta razón se nos dijo que debíamos conocer la verdadera historia de la humanidad, que a su vez es cósmica, por cuanto todo está conectado, todo está en íntima relación.

    “Tu tiempo aquí se está prolongando demasiado” me dijeron ; “lleva ahora contigo lo que has visto y sentido, pero, como te dijimos cuando llegaste, en el camino de regreso, no podemos ayudarte...”

    En ese instante, recordé quién era o más bien quién había sido en la Tierra , tomando conciencia de los lazos que me unían con Merla, el planeta azul que me recuerda nostálgicamente a Ahelón.

    Vi entonces, a mi amada compañera, y la familia que debía formar; a los grupos de la Misión, y los objetivos que nos restaban cumplir; recordaba también, en este viento de claridad, las experiencias de contacto con los Guías, y los viajes a los Retiros Interiores de la Hermandad Blanca...

    ¡Aún nos queda tanto por hacer! exclamé.

    “Entonces vuelve ya... valiente caminante... que debes culminar lo que se empezó...”

    Y un flash de intensa luz blanca me encegueció.

    En un instante me hallaba en el túnel de luz dorada, volviendo a gran velocidad; y debo confesar, que retornaba con cierta tristeza, dejando Ahelón tras de mí. Me entristecía aunque no se comprenda esto, debo decirlo volver a ser “Richard”, cuando ahora, disfrutaba de una realidad cósmica, auténtica, indescriptible.

    Y vi una vez más a los gigantescos guardianes dorados que protegen esta ruta estelar. Pero en esta oportunidad, no se movieron.

    Me quedé entonces “detenido” frente a estas impactantes presencias que parecían ignorar que me hallaba allí. No me daban el paso para continuar...

    Debes “creer” para volver... reconocí, emocionado, la presencia del Guía Oxalc, asistiéndome.

    Creer, creer me decía , y mis intensos deseos de volver a la Tierra, y los lazos de amor con mis seres queridos, fueron dotándome de una fuerza increíble, notando, de cara a mi reacción, cómo lentamente los guardianes se hacían a un lado para que pudiese pasar...

    Y fluí nuevamente por el túnel, y cada tramo que cubría del mismo, percibía con mayor fuerza “la energía de la Tierra”, y mis recuerdos, la gente que amaba, el compromiso con la Misión. Era como volver a “nacer”.

    Y logré salir del túnel de luz dorada, ya en mi tránsito final para descender sobre la Tierra.

    Sin embargo una escena se volvería a repetir: aquel manto de sombras, se hallaba a mitad de mi camino, como queriendo envolver los cielos del planeta.

    Empero una presencia me abrazó, y me acompañó a través de estas sombras, que eran una manifestación de la oscuridad. Aquel abrazo me llenó de un amor profundo y tranquilidad. Sentí y estoy seguro que se trataba de la propia energía del Maestro...

    Al atravesar aquellas sombras, tuve una visión, donde veía espantosas guerras en el planeta, y que éstas terminaban destruyendo los yacimientos arqueológicos más importantes del mundo, aquellos que contenían información clave para ayudarnos a comprender quiénes realmente somos y por consecuencia encaminar el futuro de la humanidad. Contemplé enclaves como la mismísima Gran Pirámide, destruidos por esta influencia de las tinieblas.

    Y Oxalc me habló una vez más:

    No saber quiénes son, es ignorar lo que pueden hacer. Y pueden lograr mucho. Con el trabajo que han realizado en la Gran Pirámide, han neutralizado el peligro que has visto. Supieron abrir la puerta correcta. Y supieron cerrar el paso de la oscuridad...

    ¡Nordac! ¡Nordac!, escuchaba a alguien llamarme por mi Nombre Cósmico, mientras descendía con suavidad, lentamente, a la Tierra.

    Y lo que recuerdo inmediatamente a esto, es a Elvis ayudarme salir del sarcófago, allí, en la Cámara del Rey en la Gran Pirámide.

    Veía todo deforme, como si el lugar donde me hallaba ahora fuese un “holograma”, y en donde había estado, fuese el “mundo real”. El impacto que me produjo esto fue tan aplastante que me tomó un tiempo de reflexión y silencio para siquiera articular alguna palabra a mis compañeros, que pacientes y comprensivos, sabían que todo se había dado, y que los objetivos de este viaje, se cumplieron.

    EPÍLOGO
    RECORDANDO EN SAQQARA


    Sólo cuando salí de la Gran Pirámide y mis ojos vieron la luz del Sol sobre la arena, pude comunicarme con los muchachos del grupo, quienes lucían muy impactados y atentos a mi persona, por todo lo que había sucedido en mi “ausencia” en la Cámara del Rey.

    Como ya ha ocurrido en otras experiencias de contacto, fue asombroso comprobar que el tiempo que permanecí al interior del sarcófago no excedió los
    10 o 15 minutos. No obstante, el recuerdo que poseía de la experiencia, era muchísimo mayor, con una conciencia de “días”...

    Elvis había sentido y visualizado que estaba como “acompañándome” durante la experiencia que significó “salir” de la Gran Pirámide. Incluso, en ese instante nuestro hermano empezó a vocalizar Mantrams desconocidos por el grupo, en una lengua extraña, y que saturaron de una vibración poderosa tanto el sarcófago como la Cámara del Rey.

    Al llegar a una especie de túnel de luz relata Elvis , vi cómo Richard se fue por esa luz, mientras yo me quedé afuera, esperándole...

    Carlos me comentó que en el preciso momento en que me hallaba como volviendo en sí dentro del sarcófago, ingresó a la Cámara del Rey un inesperado grupo de turistas, decenas de personas, y que se abalanzaron sobre el grupo con sus cámaras fotográficas, intrigadas por lo que estábamos haciendo.

    Nuestro hermano, intuyendo que ello podría afectar en alguna medida el cierre del trabajo y, mi “retorno”, se dio media vuelta y levantando los brazos sin dejar de mantralizar impidió el paso de toda esta gente, hasta que yo hubiese tomado total conciencia de mi cuerpo en el sarcófago, instantes después.

    Luego de la Gran Pirámide nos desplazamos para concluir todo nuestro trabajo, tal como lo sugerían los Guías, en Saqqara.

    Al caminar a través de las columnas del Templo de Djosser, noté que Elvis se estremeció. Ni bien había llegado a Egipto por primera vez él me comentó un sueño en donde se veía caminando en un Templo con grandes columnas de piedra. La descripción de Elvis correspondía a este yacimiento de marcada importancia en Saqqara... Pero no fue todo.

    Tal como rezaba un mensaje de los Guías, y que advertía que en Saqqara se “recordarían vidas anteriores”, al ingresar a la pirámide de Teti donde tuviese la experiencia de la visión en el viaje anterior la emoción se apoderó de muchos.

    Ni qué decir cuando uno a uno los muchachos del grupo fueron ingresando al interior del gran sarcófago de esta pirámide. Las visiones que tuvieron al meditar dentro de él, fueron en extremo importantes y confirmatorias:

    “...Vi rápido a un ser vestido de blanco, que me dijo: Recuerda, recuerda, recuerda... Al decirme esto, me vi en ese lugar (Saqqara) trabajando con jeroglíficos y símbolos. Había una habitación llena de ellos, y mi función era proteger el conocimiento que se encontraba en ese lugar. De repente, la visión cambió y veía todo el lugar como era por fuera. Veía pirámides, templos, calles en piedras y árboles y palmeras en donde hoy día es un desierto; lo curioso es que la gente que veía no me parecían egipcias. Y de pronto, vi naves que comenzaron a dispararle a la gente una especie de energía que los destruía. Yo comencé a reaccionar con angustia y dolor ante esto, como cuando uno está teniendo una pesadilla, y sólo preguntaba: por qué, por qué...”

    (Extracto del Informe personal de Elvis Martínez)

    Escenas similares fueron enfrentadas por Rafael y otros hermanos, recordándonos que estábamos aquí, en este tiempo y lugar, por un compromiso que asumimos de antiguo, y que se basa en la verdad, el amor, y su manifestación suprema: el perdón.

    Al salir de Saqqara, sentimos todos que habíamos terminado finalmente nuestro viaje a Egipto. Sin embargo, sabíamos que el “viaje” en sí, recién empezaba, teniendo en cuenta que luego de adquirir este compromiso de “saber”, teníamos que conducirnos con mayor preparación y conciencia en el camino.

    Fue más difícil el camino de retorno de Orión que el camino que me llevaría a Mintaka. Y ello simboliza el esfuerzo por adquirir el conocimiento. El Maestro pregunta entonces a su persistente discípulo: Luego que lo poseas: ¿Qué harás con él? Esta enseñanza encierra el mensaje que el conocimiento en sí mismo, no es importante. Es tan sólo una herramienta de comprensión. Los vientos que empujan la vela de la Misión, desde luego, son otros. No están afuera. Están dentro. Y todo aquello que nos pueda ayudar a despertar, será importante para encendernos en aquella luz de amor que abrazará al planeta y, como sabemos, al Universo...

    Ahora, la célebre frase del Guía Oxalc, cobra un sentido determinante: “Al final, comprenderán que la Misión RAHMA, consistía en recordar...”

    Al volver al hotel, luego de los recuerdos que fluyeron en Saqqara, nos llevamos más de una sorpresa.

    En primera instancia, el amigo de la guía turística que nos consiguiera el permiso para entrar en la Gran Pirámide, había llamado desconcertado a nuestra amiga para preguntarle qué habíamos hecho en la Cámara del Rey, porque “los perfumes” que habíamos utilizado (!) habían llenado todo el recinto de un intenso aroma a flores... Sin comentarios. También allí nos enteramos, que el equipaje extraviado de Elvis, se hallaba “sano y salvo” en el aeropuerto de El Cairo, listo para ser retirado.

    Y una sorpresa más:

    En un aparte de la recepción del hotel, donde un joven muchacho vendía algún souvenir a los turistas, hallamos una reproducción del Papiro de Hunefer del Libro de los Muertos, que, aunque personalmente conocía su existencia, sólo luego de la extraordinaria experiencia que me llevaría al Consejo de los 14 en Orión, comprendí lo que significaba...

    En este singular papiro, de más de tres mil años de antigüedad, aparece Hunefer que representa a un egipcio que acaba de morir tomado de la mano de Anubis, quien pesa su corazón con una pluma, en una alegoría por determinar si Hunefer se condujo con sabiduría y nobleza durante su existencia física. De no haber sido así, hubiese sido devorado por aquella bestia que figura a un lado de la balanza quizá representando a los “bajos astrales” pero en este caso, como
    vemos, la esencia continúa su camino al Duat en Orión.

    Thot, “El Atlante”, con cabeza de Ibis aparece, fiel a sus funciones, tomando nota, archivando el conocimiento adquirido por Hunefer durante la vida terrena. Acto seguido, Horus, como recordamos quien destruyó a Seth, lleva al “alma” o esencia ante su padre: Osiris, que representa a Orión. Osiris aparece acompañado de Isis y Neftis a sus espaldas , cuyo simbolismo estelar resulta sugerente dentro de la saga del Plan Cósmico.

    Finalmente, ya cruzado el Duat representado en la pieza dorada donde esta sentado Osiris Hunefer se halla en una audiencia ante 14 seres... ¿A quiénes se quiso representar?

    Asimilar el viaje estelar a Orión me ha tomado y lo sigue haciendo momentos de profunda reflexión. Ni siquiera el viaje físico a Celea había movilizado tantas cosas en mi interior.

    Y en esos instantes, de silencio, veo una vez más aquellos mundos, tan lejanos a nosotros, pero viviendo en algún lugar de nuestra memoria.

    En otras circunstancias, me hubiese reservado muchos detalles de esta experiencia, quizá empujado por una saludable y a veces excesiva prudencia, o por alguna aprensión a que este mensaje no fuese comprendido por cuanto estamos acostumbrados a confundir las cosas . No obstante, los hermanos mayores, nuestros Guías de la Misión, me hicieron comprender y sentir la necesidad de transmitir todo esto, tal como lo enfrenté. Así, según me dijeron, ayudaría a otros hermanos a recordar. Y hoy es el tiempo.

    A los pocos días de volver de Egipto, cuando la guerra en Iraq estaba menguando, recibí este mensaje del Maestro Joaquín:

    “..Supieron enfrentar con amor, entrega y responsabilidad una misión diferente, pero que vibra en la misma esencia de todo cuanto han venido sintiendo desde que fueron llamados a RAHMA. A pesar que se encontraron ante nuevas e intensas experiencias, fluyeron, dejándose guiar por el corazón, superando las pruebas del viaje, y confiando en las fuerzas superiores de luz que nunca dejaron de protegerles y asistirles.

    Vuestro paso en representación de muchos ha sido grande, y ha permitido que un nuevo canal de información sea activado para ustedes, y recibir de él las claves finales de vuestra historia cósmica, que es en realidad el pasado, presente y futuro del Universo entero.

    El amor en el compromiso, el servicio, la fe puesta en la apertura conciente de puertas de luz y la fuerza necesaria para confrontar las tinieblas, son rasgos del ser humano del Tiempo Nuevo, que al ser activados motivarán el despertar del hermano amado que aún transita a orillas del sendero del recuerdo.

    Vieron y sintieron el origen de las cosas en Egipto, comprobando que existen otras realidades, cósmicas y planetarias, encerradas no sólo en lejanas estrellas, sino fundamentalmente dentro de vosotros mismos.

    Es el Séptimo de RAHMA, el recuerdo vivo que abraza el destino. El tiempo en que el ahora desvanece al tiempo. El instante del Gran Retorno. Porque aquella fuerza que sintieron en sus corazones, y que les hizo temblar de amor, pronto, gracias al esfuerzo de numerosos caminantes, abrazará a la humanidad.

    Cumplieron exitosamente vuestra parte en Egipto. Pero es sólo un paso más. Nuevos viajes vendrán, a este y otros lugares sagrados de la Tierra.

    La Hermandad Blanca permanece atenta en espera de los valientes de corazón. Con el más profundo amor, siempre cerca de ustedes, Joaquín

    He intentado dentro de mis limitaciones humanas transmitir en este informe la esencia de lo que vivimos en Egipto y la conexión estelar a Orión, que nos permitió acariciar su historia, y comprender algunos aspectos no muy conocidos del Plan Cósmico; confirmar importantes informaciones que veníamos percibiendo, y activar en nosotros y aquellos hermanos que sientan su mensaje, lo que los hermanos mayores bien llamaron “La Clave del Recuerdo”.

    Este extraordinaria experiencia en Orión, que he descrito someramente por cuanto el tiempo es sabio en iluminar lo vivido, y aun tenemos que asimilar todo lo que fue entregado , constituye más que una reveladora respuesta, una interrogante abierta a sentir cuál es nuestro verdadero compromiso en la Misión, y hasta dónde estamos dispuestos a participar, a conciencia, de un proceso que involucra a diversas civilizaciones y formas de vida en el Universo.

    Lo recibido en esta conexión estelar desde la Gran Pirámide, encaja perfectamente con todo lo que hemos venido aprendiendo sobre el Plan Cósmico; no lo contradice en ningún punto; más bien lo profundiza, otorgando luz a ciertos episodios, donde empezamos comprender desde una visión más panorámica determinadas etapas de la Historia del Universo Material, sus más intensos momentos, determinaciones, y acciones en medio de este verdadero mosaico cósmico en el cual, el ser humano nosotros deberá restituir el orden interrumpido.

    El Universo es bello. Impresionante. Una manifestación viva del Profundo. Parece tan extraño que toda la creación esté pendiente de una fuerza que muchas veces no comprendemos en la Tierra, y que es la clave, el camino y la verdad para nuestra ascensión.

    Comprometerse con esa “fuerza”, es asumir el mismo sendero que Jesús transitó; por ello, nuestra misión suprema dentro del Plan, es preparar Su camino de retorno...

    “Y entonces aparecerá el signo del Hijo del Hombre en el cielo...” (de Mateo 24: 27-35), una señal estelar, que podría tratarse de la propia estrella Mintaka, el Sol de Ahelón el planeta hermano de la Tierra . Debido a la precesión de los equinoccios, como mencioné anteriormente, Mintaka se encuentra en una posición privilegiada dentro del ecuador celeste, pudiendo ser la única estrella en ser vista desde polo sur al polo norte. Para que todos los seres humanos la vean en este tiempo. Y recuerden, que el Señor del Tiempo, vendrá pronto.

    Es una clave que dejó aquí para que los hermanos en la Misión la profundicen. Osiris-Orión y Jesús-Adán16 guardan en esencia un mensaje simbólico Osiris y Jesús fueron traicionados por una persona cercana, murieron de forma trágica y resucitaron ambos el tercer día , una profecía de que algo extraordinario y positivo ocurrirá, y que está vinculado a Orión y al advenimiento de Cristo.

    Demos pues, aquel gran paso, por el cual nos comprometimos por amor a la humanidad, en estos tiempos; y sellemos juntos, nuestra parte en el concierto de las esencias que caminan en la Tierra.

    En nombre de todo el grupo que participó de este maravilloso viaje al país del Nilo, quiero extender nuestro cariño y agradecimiento a tantos hermanos y grupos en el mundo que nos apoyaron con sus meditaciones, y que estuvieron escribiéndonos para conocer los resultados de esta inolvidable aventura espiritual.

    A Tell-Elam, y aquellos hermanos que demarcaron hace más de un cuarto de siglo el camino del contacto en la Misión; por su perseverancia, esfuerzo y ejemplo.

    A los Guías de la Misión y Maestros de la Hermandad Blanca, por estar siempre presentes, y acompañarnos en este tránsito al Tiempo Nuevo.

    Y en especial, al “Maestro de Maestros”: Jesús, el Señor del Tiempo; por demostrarnos cómo un hombre de la Tierra, puede acariciar el corazón del Universo amando y dando todo por los demás.

    Con el más profundo amor, en nombre de todo el grupo de viaje EGIPTO 2003 sin cuyo invalorable aporte no hubiese podido redactar este informe que la Misión siga vibrando en nuestros corazones.

    Ricardo González
    ________________________________________________________________________________
    (16) Para evitar confusiones con el simbolismo de “Adán” como primer ser humano en la Tierra, debemos decir que en realidad fue de una mujer que se produjo la creación del ser humano, bajo la intervención científica de los Siete Ingenieros Genéticos o Elohim.
     
    Foro » RICARDO GONZALES » Ricardo Gonzales, MINTAKA Un viaje estelar a Orion » SEXTA PARTE
    Página 1 de 11
    Búscar:

    Mensajes Nuevos
  • MAXIMO CAMARGO (CONTACTADO) (1)
  • LA HERMANDAD BLANCA (0)
  • EL TESTAMENTO DE ABRAHAM (1)
  • LA BIBLIA Y LOS EXTRATERRESTRES (4)
  • UNA VIDA, UNA MISIÓN SIGUIENDO LOS PASOS... (2)
  • LA HUMILDAD, RAIZ Y MADRE DE TODAS LAS V... (1)
  • EL CAMINO DE LA EVOLUCION DEL ESPIRITU (1)
  • YO EL MAESTRO DEL AMOR ALIENTO SOBRE VOS... (1)
  • EL SANTO TEMOR DE DIOS (3)
  • EUGENIO SIRAGUSA (2)
  • RECOMENDADOS
    Búscar